Espanyol 2 – Real Madrid 4. Karim, el grande.

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25 COURTOIS

2 CARVAJAL             4 RAMOS               5 VARANE              23 REGUILLÓN

14 CASEMIRO

10 MODRIC                   8 KROOS

17 VÁZQUEZ       9 BENZEMA         28 VINICIUS

  • 6 NACHO  x 4
  • 11 BALE x 28
  • 12 MARCELO x 23

Tras tres partidos brillantes, podemos decir que algo ha cambiado en el Real Madrid. Ya no es el equipo que languidecía sobre el césped y enseguida se partía en dos mitades, con jugadores que casi no podían ni con las botas. Esos mismos jugadores parecen ahora físicamente superiores a cualquier equipo que esté enfrente, y se presentan a los partidos con un golpe sobre la mesa. El de Cornellá ha sido un buen ejemplo: en el minuto 3 se desató el ataque en el flanco derecho. Entre Carvajal, Modric y Vázquez han creado una sociedad que agita los partidos. El croata llegó hasta el área y chutó con el exterior. Rechazó Diego López y Benzema marcó en el rechace. Uno de esos goles “de delantero centro” a los que no nos tiene acostumbrados Karim. Pero es que el francés está de dulce, quizá en su mejor momento desde que llegó, hace casi 10 años.

Pronto llegó el segundo, que también nació en las botas de Modric. Colgó el balón para que Ramos marcase de certero cabezazo. El Madrid dominaba el juego y a Courtois ni lo habíamos visto. Cuando juegas así lo más normal es ganar. Puedes encajar un gol en una bala perdida, puedes sufrir algún error arbitral en contra… pero el equipo transmitía la sensación de que, pasara lo que pasara, se impondría en el marcador. Marcó el Español tras un rechace de Vázquez, pero justo antes del descanso Benzema marcó su segundo gol de la noche, con un tiro krossiano que entró junto al palo izquierdo.

Tan resuelto parecía el partido que en el descanso Sergio Ramos dejó su sitio a Nacho por culpa de unas molestias. Con el 1-3 el segundo tiempo empezó con una exhibición de fútbol de Benzema. Cada acción era mejor que la anterior y, con Modric como aliado, estuvieron a punto de conseguir varios goles. Qué gusto daba cada vez que cogían el balón. Pero quien marcó fue Bale, que entró por Vinicius y embocó el primer balón que tocó. Al brasileño se le vio menos explosivo que otras tardes. No es tan dificil llegar como mantenerse.

Y en el minuto 70 el árbitro decidió que ya valía de ver fútbol y expulsó a Varane por derribar a un delantero españolista que encaraba sólo hacia Courtois. La expulsión en sí me pareció rigurosa, pero en la repetición se puede ver que Varane apenas toca al rival. Igual que lo veo yo lo ven los del VAR, pero debían estar descansando. Más descansados les pilló el gol de Rosales, anulado en primera instancia por el árbitro de forma incorrecta y que subió al marcador con la anuencia del VAR y gracias a que Marcelo sigue empanado y rompía el fuera de juego. El brasileño salió para reforzar la defensa tras la expulsión de Varane y lo que hizo fue reforzar la delantera rival. <Reguillón le ha quitado el puesto y veremos quién juega en los días gordos, desde luego Marcelo no ofrece ninguna tranquilidad. Menos mal que quedaba poco. Nos quedamos con Benzema solo en punta, sin poder verle jugar más. Ver jugar a Karim fue lo mejor de la noche. Ha tardado 10 años en darnos su mejor versión. Tampoco es tanto.

 

 

 

 

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Real Betis 1 – Real Madrid 2. El talento.

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1 NAVAS

2 CARVAJAL     5 VARANE           4 RAMOS           6 NACHO      23 REGUILLÓN

      10 MODRIC         14 CASEMIRO       15 VALVERDE

9 BENZEMA              28 VINICIUS

  • 27 CRISTO  x 9
  • 24 CEBALLOS x 23
  • 21 BRAHIM x 15

 

Ganó el Madrid en el Villamarín de la peor forma posible. Lo hizo como un equipo minúsculo, encerrado atrás, sin poder tirar a puerta en todo el segundo tiempo. Parecíamos un equipo de 2º B, no no, espera: teníamos un entrenador de2ªB y varios jugadores de esa categoría, como el tal Cristo. Que ganásemos fue, además de un milagro, una mala noticia. Igual Solari, cegado por la victoria, cree que este es el camino. El Madrid se dio un aire al que entrenaba Arsenio Iglesias en 1996, en la última ocasión en que no nos clasificamos para jugar en Europa.

Hubo revolución en el XI y en el esquema. Salimos con 5 defensas, idea que no es mala si tienes laterales como los que tenemos nosotros, con alma de extremo. Pero si a los 3 centrales les colocas delante a Casemiro y a Valverde, la declaración de intenciones es clara: venimos a destruir, no a construir. Sólo había 3 con intención de jugar al fútbol, y uno de ellos tenía fiebre.

El plan salió bien en el primer tiempo, porque el Setién quiere ser Guardiola pero su materia prima es de Hacendado, no de marca. Sale jugando el balón una y otra vez, y de vez en cuando hay una pérdida dramática que acaba en gol – Modric, minuto 13 – . Luego tiene una línea de mediapuntas pintureros que tocan de forma elegante pero no consiguen finalizar. Navas no tuvo que intervenir en el primer tiempo. El Madrid sí que pudo marcar el segundo: un fenomenal pase de Vinicius Jr dejó al pájaro Valverde con un mano a mano entre él y Pau López. Intentó emular a Guti en Riazor con una asistencia de tacón, pero Guti es de marca y Valverde, de momento, es de Hacendado. La ocasión se fue al limbo. Al filo del descanso Benzema se rompió el meñique.

Salió un tal Cristo a sustituir al galo – antes que a Isco, Solari es capaz de sacar a Chendo – y la producción ofensiva del Madrid pasó a ser nula. El Betis dominaba todo el tiempo y cada vez estaba más cerca el empate. Era cuestión de tiempo. Lo consiguió Canales, pero el linier decretó orsay. Intervino el VAR para darlo por válido.

Para, para.

Si el fuera de juego es dudoso, el VAR NO PUEDE CORREGIR UNA DECISIÓN pues en su reglamento dice que sólo lo hace cuando ha habido UN ERROR MANIFIESTO. No era el caso, pues hay imágenes que demuestran el fuera de juego y otras que dicen que el gol era legal; es decir, el tema fue por centímetros. Entonces, ¿por qué corrige el VAR? Podemos pensar que el Madrid no tiene suerte con esta nueva herramienta, pero yo tengo derecho a pensar lo que quiera. Y pienso que cuando hay ocasión de perjudicar al Madrid, el VAR siempre cae del mismo lado.

El empate era nuestro mejor resultado posible tal y como había ido la segunda parte. Pero a 3 minutos del final Casemiro robó el balón y fue objeto de falta al borde del área. Sobre el césped andaba Dani Ceballos, a quien la ingrata afición bética había pitado e insultado al salir a jugar. Ceballos salió de la cantera de Heliópolis, se dejó el alma en cada partido y depositó 24 MM de € en las arcas béticas para comprar así la libertad de jugar donde quisiese. Años atrás, cuando un jugador volvía a casa, su afición le reconocía los servicios prestados, pero la elegancia ya no es lo que era. Cuando colocaba el balón sobre el  césped, Dani Ceballos estaba caliente como los churros que vende su familia. Colocó el balón lejos del alcance de Pau López y rescató 2 puntos que parecían imposibles.

Y es que, por muchos centrales y medio cenros defensivos que pongas, al final los partidos los decide el talento. Marcaron Modric y Ceballos, como hubiesen marcado Isco o Asensio. El que nunca marcará de falta es Sergio Ramos, ni a Valverde le saldrá el taconazo de Guti. Porque el talento se tiene o no se tiene. Y sólo hay una cosa peor que no tenerlo:

Tenerlo y no usarlo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Real Madrid 3 – Leganés 0. Buen final

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1 NAVAS

19 ODRIOZOLA        6 NACHO       4 RAMOS        23 REGUILLÓN

15 VALVERDE                    14 CASEMIRO

24 CEBALLOS

17 VÁZQUEZ          9 BENZEMA          28 VINICIUS JR.

  • 22 ISCO x 17
  • 21 BRAHIM x 28
  • 27 CRISTO x 9

El Madrid sentenció la eliminatoria ante el Leganés en el partido de ida. El 3-0 antoja intrascendente el partido de vuelta. Lo hizo sin tener una gran noche, aunque el partido deja un buen recuerdo porque fue de menos a más. El mejor gol fue el último, remate de tijera de Vinicius Jr, y acabamos con un festival de pases cortos en el que participaban Ceballos, Isco y Brahim. En estos días tan lúgubres para Andalucía, tres jugadores nacidos al sur de Despeñaperros terminaros gobernando el ataque del Madrid.

Solari insitió en jugar sin Isco. La gestión del caso está siendo horrible, porque el entrenador está dejando al club sin usar un activo, al cual devalúa día a día. Hay que recuperar al malagueño porque saldremos todos ganando. Pero más allá de la suplencia del 22, me llamó la atención el cambio en el centro del campo. El triángulo que forman el medio centro y los dos interiores se invierte, y salimos ayer con dos medios centros y un interior. Quizá había mucho miedo  por encajar un gol, pero la presencia de Valverde junto a Casemiro dejó a Ceballos como el único jugador “de toque” en la medular. El fantasma del doble pivote ululó anoche por La Castellana. Makelele – Helguera; Emerson – Diarrá; Lass – Khedira... cuánto dolor para la pelota.

Arriba repitieron Vinicius, Benzema y Vázquez, igual que ante la Real. Claro que, con las lesiones, aquí hay poco para escoger. El brasileño es quien más lo intenta, y tiene un valor clave para triunfar: confianza ciega en sus posibilidades. Pero de momento su juego parece más efectista de efectivo, y además tampoco aporta lo que más necesitamos: acierto de cara al gol. Aunque justo antes de salir embocó a la red un buen remate (tijereta le llamábamos los chavales de los 80), todos sus demás remates fueron desviados. Benzema sacó de la nada el gol más decisivo de la noche, el segundo, en el rompía el partido. Fue usando una suerte que ya apareció en la última Copa de Europa. Quien tantas veces nos pareció empanado se muestra como el más listo de la clase y roba un balón que acaba en gol de Vázquez tras participar los tres delanteros.

Anteriormente había transformado Ramos un penalty cometido sobre Odriozola al filo del descanso. El vasco fue otro de los que llamaron anoche a la puerta de la titularidad: su aportación en ataque fue notable, si bien en defensa es un coladero. En el otro costado, Reguillón también se mostró vitamínico. La titularidad de Marcelo el próximo domingo es muy difícil de explicar comparando la actuación del canterano ayer con las de Marcelo en esta temporada. Igual que, cuando Courtois se recupere, será injusto sacar del XI a Navas, que después de dos meses sin jugar hizo ayer dos paradas de mucho mérito y dejó la portería a cero, algo tan decisivo cuando eres local en torneos de eliminatoria.

Real Madrid 0 – Real Sociedad 2. Somos un perro famélico

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Nos niegan la pena máxima. Y acabamos dándola nosotros.

25 COURTOIS

2 CARVAJAL           5 VARANE            4 RAMOS           12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                       8 KROOS

17 VÁZQUEZ             9 BENZEMA               28 VINICIUS

 

  • 22 ISCO x 14
  • 24 CEBALLOS x 8
  • 23 REGUILLÓN x 12

Dice el refrán que a perro flaco todo son pulgas. Pues el Madrid es ahora mismo el perro más flaco del mundo. Todo lo que puede salir mal, sale mal. Los jugadores parecen miembros del equipo de veteranos  y sólo un adolescente que lleva el 28 a la espalda, número más propio de un autobús que de un futbolista, parece tener ganas de jugar. Une a eso que los árbitros ya no son lo que eran y que el Bernabéu está medio vacío y por tanto ya no aprieta como solía. La mezcla es demoledora. Reconozco que yo también ví el partido en la tele pese a tener la entrada pagada. Los 53214 que fueron al Bernabéu merecen toda mi admiración

Después de su infame partido en Villarreal, Solari insistió con el 4-3-3 y además reincidió con Marcelo y con Vázquez en el XI. Hay que ver la de cosas que tienen que hacer algunos para salir de la alineación y que poquito tienen que fallar otros para hacerlo. Casemiro, recién salido de lesión, tampoco estuvo brillante tres días antes, pero aun peor estuvo en el inicio del duelo ante la Real, pues cometió un penalty absurdo cuando la gente aún estaba sentándose. Casemiro llegó como elefante en cacharrería, pero otra vez tuvo que hacerlo porque el lateral izquierdo estaba en la luna. William José no perdonó y en el minuto 3 ya estábamos perdiendo.

Los jugadores intentaron dar la vuelta, tarea que consiguieron sin apenas esfuerzo ante el Villarreal tras un comienzo parecido. Pero esta vez salía cruz una y otra vez. El equipo no tiene gol alguno, y aunque hubo dominio territorial, Rulli apenas tuvo que calentarse los guantes. LLegamos al descanso perdiendo.

Al poco de volver, Solari sacó a Isco. El malagueño había vuelto a ser suplente pese a las ausencias de Bale, Asensio y Mariano, lo que además dejaba un banquillo sin delanteros. Si Solari no cree en Isco está bien que no lo ponga (sólo ha sido titular en los intrascendentes duelos ante Melilla y CSKA), pero entonces no entiendo que lo saque a arreglar las cosas. Desquiciado como está, Isco fue intrascendente.

Hubo una jugada que pudo cambiar el partido: Vinicius regateó a Rulli y éste lo derribó. Penalty que es muy difícil que el árbitro no vea e imposible que desde el VAR no le avisen de no haber aviesas intenciones en su comportamiento. El penalty se fue al limbo y los madridistas mediocres se quedan ahora con una explicación a la derrota. Igual no les falta razón, yo pienso que el Madrid hoy ha perdido por el árbitro. Pero no cero que tengamos 30 de 51 puntos posibles por los arbitrajes. El Madrid no sería líder ni arbitrando yo.

El penalty desquició otro poco al equipo. Nadie mejor que Lucas Vázquez para mostar nuestro esquizofrénico estado: tenía una amarilla y entró por detrás con el árbitro a dos metros. Falta innecesaria, segunda amarilla y el gallego, rabioso, se rompió la camisa blanca. Un desgarro de Camarón de la Isla recorrió el Paseo de la Castellana al comprobar que puntuar hoy se volvía quimérico. La inferioridad numérica puso plomo en nuestras botas, y aunque buscamos el empate, la Real consiguió su segundo gol en una contra. No había nada que hacer, y para colmo los isquistas tuvimos que ver un patético sprint del de Arroyo de la Miel con el que se relamieron sus detractores. Como

Desde luego la apuesta de este verano fue arriesgada: ignorar la decadencia mostrada por la columna vertebral y vender al mejor goleador confiando en que los chavales diesen un paso al frente de la mano de Lopetegui. Que Bale no se lesionase. Que Benzema se pusiese a meter goles. Que Asensio la rompiese como apuntaba. Que Marcelo defendiese. Que Varane y Ramos estuviesen plenos de forma todo el año… Era dificil que pasara todo, pero es que no ha pasado nada de eso. ¿Quién podía imaginar que saliese tan mal?

¿Quién iba a suponer que el perro estuviese tan flaco, que tantas fuesen las pulgas?

Villarreal 2 – Real Madrid 2. Lunes por la mañana

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25 COURTOIS

2 CARVAJAL              5 VARANE             4 RAMOS             12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                             8 KROOS

17 VÁZQUEZ         9 BENZEMA              11 BALE

  • 22 ISCO x 11
  • 15 VALVERDE x 10
  • 28 VINICIUS x 8

 

Después de ganar el Mundial de clubes, la realidad nos dio un bocado una vez más. En el campo del antepenúltimo y con Santi Cazorla como héroe, en una resurrección parecida a la de Lázaro en la bíblia. El Madrid comenzó perdiendo pero sin mucho esfuerzo dio la vuelta al marcador en 15′. Y debió matar el partido, pero por no hacerlo acabó perdiendo dos puntos. Hubo un gol anulado a Modric, una clarísima de Benzema, hubo un fallo infame de Lucas Vázquez… pero el cántaro se rompió camino de la fuente. Lo rompió Cazorla, insisto. Y de un cabezazo. Superen eso.

Solari no sabe lo que tiene entre manos. Tiene menos futuro que el psicólogo de Maradona. Apuesta por el 4-3-3 de inicio pero cuando se lesiona Bale en vez de colocar a Vinicius, que es el cambio natural, coloca a Isco, condenando el equipo a cambiar el dibujo. Después quita a Modric diciéndo que es que tenía gripe (otra muestra de su confianza en Isco es sacar al croata malito). Aguanta a Marcelo en el cambio, que es un coladero, y finalmente saca a Vinicius 5′ a ver si obra un milagro. Ni pies ni cabeza.

Que desde que se fue Ronaldo el Madrid no tiene gol lo ve hasta un ciego; pero cero que nuestro principal problema es la defensa. No podemos encajar tantos goles. LLevamos 21 goles encajados: ni un equipo de los 10 primeros de la clasificación ha encajado tantos. A falta de figuras que garanticen goles, bien porque se han ido o bien porque no están en forma, lo suyo es apuntalar la defensa, salir con 4 centrocampistas para controlar el partido  y esperar que algún gol caiga.

Negra noche para empezar el año, que nos deja a 7 puntos del FC Barcelona y con una sensación aún peor que la distancia.