Real Madrid 2 – Real Celta 2. ZZ, contumaz en el error

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Kroos marcó el primer gol

13 COURTOIS

2 CARVAJAL               5 VARANE                4 RAMOS           12 MARCELO

14 CASEMIRO

15 VALVERDE                        8 KROOS

11 BALE                9 BENZEMA               7 HAZARD

  • 25 VINICIUS x 7
  • 10 MODRIC x 8
  • 23 MENDY x 11

El Madrid se dejó ayer en el Bernabéu dos puntos de los que duelen de verdad. En casa, ante un equipo en puestos de descenso y después de remontar un gol inicial. No puede ser peor. Y aunque los jugadores tienen su cuota de culpa, yo creo que la pincipal parte la tiene Zidane, que erró en la alineación y aún más en los cambios.

Hace una semana los dos mejores jugadores fueron Isco y Modric. Ambos desaparecieron del XI inicial, en el que sí se mantuvo Bale, tan intrascendente como siempre. El galés es ahora un marciano cuya acción más destacada esta noche fue una entrada por detrás en una jugada sin recorrido que pudo dejarnos en inferioridad. Entró Hazard después de casi tres meses de ausencia, lo que nos obligaba a jugar de nuevo con un 4-3-3. Mismo esquema que ante la Real Sociedad en copa, partido de tan infausto recuerdo. Con 4 centrocampistas el Madrid apenas encaja goles, con tres en el medio (y Marcelo en defensa) llevamos 6 goles en contra en dos partidos.

Pronto se adelantó el Celta. Aspas filtró un buen pase que el reciente fichaje celeste Smolov dio dos toques geniales: control y remate, para batir a Courtois. Era pronto, había tiempo. El Madrid atrapó la pelota y metió al Celta en su área, pero no era capaz de tirar entre los tres palos. En todo el primer tiempo no actuó ni una vez el portero vigués. Ni siquiera en los múltiples corners conseguíamos rematar. Una vez más que no por tener más delanteros rematas más.

Al poco del descanso marcó Ramos en fuera de juego. No fue válido, pero sirvió para mostrar al equipo el camino del gol. Poco después embocó Kroos a puerta un buen pase de Marcelo. 1-1. El Madrid siguió achuchando y Hazard provocó un penalty de ésos que si hace tu portero lo matas, pues no había posibilidad de gol cuando el belga fue derribado. Ramos marpropia de Goyo Benitocó el 2-1.

Lo más difícil parecía hecho. Zidane la había cagado en el XI pero el equipo estaba indemne. No parecía difícil cagarla otra vez con los cambios.

– “Sujétame el cubata” – dijo su Santísima Calvidad.

Salió Vinicius por Hazard y todos pensábamos que el siguiente cambio sería Modric o Isco por un delantero. Pero no: salió Modric por Kroos, debilitando el centro del campo un poco más, y a diez minutos del final salió Mendy por Bale. Un cambio esquizofrénico que puede hacer perder la liga. Desde que Capello sacaba al inefable Mikel Lasa en lugar de Suker no se vio nada igual. Marcelo se colocó en el centro del campo, como si fuese a organizar el juego, y el equipo tornó en un manicomio. En éstas, el recién ingresado Dennis Suárez filtró un  pase maravilloso al recién ingresado Santi Mina, que batió a Courtois de tiro cruzado. Observese que el entrenador rival sí acertó al mover el banquillo, pues sus jugadores de refresco fabricaron el segundo gol. Quedaban cinco minutos y el Madrid tocó a retreta: con ganas, con corazón… pero sin ideas. Ramos se coloca de delantero centro en estos casos, y rondó el gol, pero en un equipo con aspiraciones hay más recursos que colocar al central de 9 cuando el tiempo apremia. No hubo más goles. El Barsa, que debe estar flipando en colores, ahora está a un punto, y el clásico será decisivo. Los culés han ganado en sus tres últimas visitas ligueras a La Castellana.

CA Osasuna 1 – Real Madrid 4. Control.

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Isco marca de volea el primer gol

13 COURTOIS

2 CARVAJAL            4 RAMOS        5 COURTOIS            23 MENDY

14 CASEMIRO

10 MODRIC                 15 VALVERDE

22 ISCO

11 BALE                9 BENZEMA

 

  • 17 VÁZQUEZ x 11
  • 25 VINICIUS x 22
  • 18 JOVIC X 9

Después del esperpento del partido de Copa del Rey, el Madrid volvió a salir con 4 centrocampistas, lo que hizo que controlase el partido como nunca lo hará con 3. Pese a comenzar perdiendo, la sensación de superioridad que exhibió nuestro equipo fue notable.

Comenzamos perdiendo, como digo, tras encajar el primer gol en contra de corner de todo el curso. El central Unai García remató en plancha con maestría, cruzando el balón hacia el palo más lejano a Courtois. Había que remar, y no es plaza fácil para hacerlo el Reyno de Navarra, otrora El Sadar. El Madrid reaccionó pronto, con Isco en plan estelar apareciendo por todo el frente de ataque. Fue precisamente el malagueño quien anotó el empate, con una volea con la zurda. Y poco después marcó Ramos el 1-2, otra vez de corner. Entre tanto, Bale disponía de alguna ocasión, pero sus actuaciones eran más propias de un marciano que de un humano. El caso del delantero galés es propio de cuarto milenio.

El Madrid debió sentenciar al final del primer tiempo, pues Osasuna estaba groogy entonces pero a buen seguro que resucitaría si el marcador seguía apretado al final. El árbitro hizo todo lo posible para que así fuera, permitiendo violencia extrema en el equipo local y pasando por alto un claro penalty a Modric al poco de la reanudación. Osasuna se acercaba cada vez más, y en el Madrid Isco era el más entonado de la medular, pero los ataques eran yermos. Movió el banco Zidane, sacando a Lucas Vázquez en lugar del anodino Bale y después a Vinicius por el propio Isco. Me temí lo peor, porque volvíamos a jugar con 3 delanteros. Yo hubiese sacado a Kroos por Modric, mantiendo los cuatro en el centro, pero ZZ no. Y le fue bien:  marcó Vázquez y ahí acabó la emoción. En este gol Benzema dio, otra vez, una lección de fútbol. Aún dio tiempo, con todo decidido, para que Jovic saliese por Benzema y marcase un gol que dista mucho de ser intrascendente. Que el delantero chutase con esa seguridad, recordando a Suker, atravesando la sequía goleadora que está sufriendo, dice mucho a su favor.

Real Madrid 3 – Real Sociedad 4. Importante, pero no prioritaria

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vINICIUS

1 AREOLA

6 NACHO           4 RAMOS            3 MILITAO        12 MARCELO

15 VALVERDE        8 KROOS

16 JAMES

21 BRAHIM            9 BENZEMA       25 VINICIUS

  • 10 MODRIC x 16
  • 18 JOVIC X 15
  • 27 RODRYGO X  21

 

Zidane dejó claro ayer con su XI inicial que consideraba la Copa un torneo importante, pero no prioritario. Si los cuartos de final de ayer llegan a ser de Champions League, no saldrían de inicio Areola, Nacho, Marcelo, James ni Brahim. Ayer dio carrete a los menos habituales, y el daño colateral es que la mala confección de la plantilla te obliga a cambiar el dibujo cuando haces eso. Que el sustituto de Casemiro sea James lo dice todo.

Es cierto que la Copa debe valer, entre otras cosas, para que se fogueen los jóvenes valores y que los titulares descansen. El curso pasado Solari sacó en seis días tres veces la misma alineación, con funesto restultado porque nos quedamos sin Copa, Liga y Champions en ese corto espacio de tiempo. Pero una cosa es sacar a los no habituales y otra cambiar por completo tu forma de juego.

El Madrid llevaba tiempo jugando con cuatro (y a veces cinco) centrocampistas. Ayer salió con 3, uno de ellos James, quien además de estar fuera de forma no es un centrocampista como tal, o lo es menos que Isco y mucho menos que Modric. Así, sobre el césped teníamos un 4-2-4 y para colmo, los extremos eran Brahim y Vinicius, ambos más dotados para correr hacia adelante que hacia atrás. Era evidente que el partido sería un intercambio de golpes, increible propuesta por parte de un equipo al que tanto le cuesta meter gol y que variaba tanto su defensa titular, guardameta incluído. Si Courtois está siendo el Zamora de la liga, anoche Areola dio la sensación de no ser capaz de parar ni un taxi. Y no es comprensible querer foguear a un portero cedido que en junio dirá adiós con la manita.

El caso es que la Real dio primero por medio de ødegard, fantástico centrocampista cedido por el Madrid que más pronto que tarde ocupará el sitio de James y de Modric. Es tan bueno que ya ha cumplido la maldición del ex casi antes de haber llegado. El 0-1 espabió un poco al Madrid, que rondó el gol al filo del descanso. No obstante, el bocata nos lo comimos perdiendo.

Tras el descanso salió Modric por James. Si el partido fuese importante, como contra el Atleti, habría habido más de un cambio en la reanudación, pues eran varios los jugadores que estaban dando el cante. Marcelo y Nacho eran sendos coladeros por las bandas, mientras que Ramos y Militao daban la sensación de haberse conocido minutos antes de empezar. Isak, delantero txuri-urdin con pinta de proyecto de Ibrahimovic marcó tres veces. La primera la anuló el VAR, pero concedió las dos siguientes: una media tijera y un pepinazo a la escuadra. Las tres veces dio la sensación de rematar comodamente.

Con 0-3 casi abandono el campo. Me parecía imposible que el Madrid diese la vuelta. Marcó Marcelo, que aunque no está para jugar en ataque siempre aporta algo (también es cierto que el portero rival puso mucho de su parte). Faltaba mucho, casi media hora, pero lo que llegó fue el cuarto gol de la Real en otro despiste atroz de la defensa. Otra vez pensando en irme cuando va Vinicius, el más activo de nuestros atacantes, y marca gol. En esta ocasión el VAR decidió de el gol no debía valer tras varios minutos de deliberación. Pero pronto marco Rodrigo tras otra brillante jugada de Vini. El Madrid atacaba, el tiempo se agotaba, y en el 90′ marcó Nacho de cabeza el 3-4, justo cuando la Real se quedaba en inferioridad. Era milagroso estar tan cerca de la prórroga después de haber hecho el tonto tantas veces. El Bernabéu apretó, pero, insisto, no como en Copa de Europa. No en vano, ha sido en el coliseo de la Castellana en el único en el que ha ganado el equipo visitante en estas eliminatorias a partido único.

Al final pasaron los donostiarras y a la afición que salía del campo no pareció importarle mucho. A mí sí, sobre todo cuando he visto el resto de semifinalistas. La Copa era muy barata en esta ocasión. Y se ha perdido por la ausencia de centrocampistas en la plantilla.

Real Madrid 1 – Atlético de Madrid 0. Rectificar a tiempo.

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13 COURTOIS

2 CARVAJAL           4 RAMOS           5 VARANE         12 MARCELO

8 KROOS   14 CASEMIRO

15  VALVERDE               10 MODRIC               22 ISCO

9 BENZEMA

17 LUCAS V X 8

25 VINICIUS x 22

Esta victoria ante el Atleti tiene mucho valor simbólico. Es decisiva para todos. Para los rojiblancos, pone fin a seis temporadas sin perder en el duelo liguero del Paseo de la Castellana, además de dejarles descabalgados para esta liga a 13 puntos. Para los azulgranas, hoy salen a jugar ante el Levante a seis puntos del Madrid, lo que supone una presión añadida. Pero sobre todo para los madridistas, que hemos visto un Zidane inédito a la hora de rectificar un planteamiento. Envidó con dos cambios al descanso y así decidió el partido. Con una lección táctica.

El XI inicial me dejó un poco frío. Zidane repetía el dibujo que alineó en Arabia en los dos partidos de Supercopa, con Benzema en lugar de Jovic como estilete. Funcionó contra el Valencia en semifinales, pero no contra el Atleti en la final. Isco y Modric son redundantes en la mediapunta, y además este dibujo condenaba a Valverde a jugar en el costado derecho, casi de extremo, limitando su incidencia en el juego. Nuestro ataque era incisivo como un cuchillo de postre: de hecho los dos primeros tiros a puerta los hizo Ramos. Sólo el balón parado parecía que nos podía dar una buena noticia, nuestro juego era demasiado previsible. El Atleti estaba mucho más cómodo, con Morata como jugador más peligroso. La afición blanca pitó con insistencia al ex-canterano. Se puede cambiar de equipo, como ha hecho Marcos LLorente y nadie te pita. Lo que no se puede es pasar de ser ultra de un equipo a ultra de su rival y pretender que no pase nada. Ya lo hizo antes Luis Enrique… Total, que al descanso era mejor el Atleti a los puntos. Correa tiró al palo y Morata pudo ser objeto de penalty en una jugada demasiado dudosa como para rearbitrarse. El caso es que lo mejor era seguir 0-0.

Salían de la caseta los dos equipos y vimos entonces que Isco y Kroos desaparecían de la alineación. Zidane, a quien tantas veces hemos reprochado su lentitud a la hora de mover el banquillo,  sacó a la vez a Lucas V y a Vinicius para ensanchar el campo todo lo posible. Los dos extremos, obedientes, se colocaron sobre la misma línea de cal. La defensa del Atleti empezó a tener que preocuparse por las alas, y por extensión por el centro. Valverde ganó importancia y fue el primero que obligó a Oblak a intervenir con un tiro lejano. Sonaban tambores de guerra en La Castellana. Corría el minuto 56 cuando Vinicius dio el pase de la tarde. Esperó el momento preciso y pasó a Mendy, que asistió fenomenalmente a Benzema para que marcase. Medio gol fue de Vinicius. La gente se empeña en premiar a quienes corren sin descanso pero hay qué importante es la pausa en el fútbol, a lo Butragueño.  El pase a Mendy fue en el momento justo, tras la pausa.

Faltaba más de media hora y el Madrid sabía que había hecho lo más difícil. Apenas hubo más ocasiones para ninguno de los dos. El Madrid dominó y se quedó con la victoria sin conceder al Atlético la mínima esperanza de conseguir algo esta tarde… y ya veremos si este curso.