Real Madrid 3 – Real Sociedad 4. Importante, pero no prioritaria

av6396_20200206100249
vINICIUS

1 AREOLA

6 NACHO           4 RAMOS            3 MILITAO        12 MARCELO

15 VALVERDE        8 KROOS

16 JAMES

21 BRAHIM            9 BENZEMA       25 VINICIUS

  • 10 MODRIC x 16
  • 18 JOVIC X 15
  • 27 RODRYGO X  21

 

Zidane dejó claro ayer con su XI inicial que consideraba la Copa un torneo importante, pero no prioritario. Si los cuartos de final de ayer llegan a ser de Champions League, no saldrían de inicio Areola, Nacho, Marcelo, James ni Brahim. Ayer dio carrete a los menos habituales, y el daño colateral es que la mala confección de la plantilla te obliga a cambiar el dibujo cuando haces eso. Que el sustituto de Casemiro sea James lo dice todo.

Es cierto que la Copa debe valer, entre otras cosas, para que se fogueen los jóvenes valores y que los titulares descansen. El curso pasado Solari sacó en seis días tres veces la misma alineación, con funesto restultado porque nos quedamos sin Copa, Liga y Champions en ese corto espacio de tiempo. Pero una cosa es sacar a los no habituales y otra cambiar por completo tu forma de juego.

El Madrid llevaba tiempo jugando con cuatro (y a veces cinco) centrocampistas. Ayer salió con 3, uno de ellos James, quien además de estar fuera de forma no es un centrocampista como tal, o lo es menos que Isco y mucho menos que Modric. Así, sobre el césped teníamos un 4-2-4 y para colmo, los extremos eran Brahim y Vinicius, ambos más dotados para correr hacia adelante que hacia atrás. Era evidente que el partido sería un intercambio de golpes, increible propuesta por parte de un equipo al que tanto le cuesta meter gol y que variaba tanto su defensa titular, guardameta incluído. Si Courtois está siendo el Zamora de la liga, anoche Areola dio la sensación de no ser capaz de parar ni un taxi. Y no es comprensible querer foguear a un portero cedido que en junio dirá adiós con la manita.

El caso es que la Real dio primero por medio de ødegard, fantástico centrocampista cedido por el Madrid que más pronto que tarde ocupará el sitio de James y de Modric. Es tan bueno que ya ha cumplido la maldición del ex casi antes de haber llegado. El 0-1 espabió un poco al Madrid, que rondó el gol al filo del descanso. No obstante, el bocata nos lo comimos perdiendo.

Tras el descanso salió Modric por James. Si el partido fuese importante, como contra el Atleti, habría habido más de un cambio en la reanudación, pues eran varios los jugadores que estaban dando el cante. Marcelo y Nacho eran sendos coladeros por las bandas, mientras que Ramos y Militao daban la sensación de haberse conocido minutos antes de empezar. Isak, delantero txuri-urdin con pinta de proyecto de Ibrahimovic marcó tres veces. La primera la anuló el VAR, pero concedió las dos siguientes: una media tijera y un pepinazo a la escuadra. Las tres veces dio la sensación de rematar comodamente.

Con 0-3 casi abandono el campo. Me parecía imposible que el Madrid diese la vuelta. Marcó Marcelo, que aunque no está para jugar en ataque siempre aporta algo (también es cierto que el portero rival puso mucho de su parte). Faltaba mucho, casi media hora, pero lo que llegó fue el cuarto gol de la Real en otro despiste atroz de la defensa. Otra vez pensando en irme cuando va Vinicius, el más activo de nuestros atacantes, y marca gol. En esta ocasión el VAR decidió de el gol no debía valer tras varios minutos de deliberación. Pero pronto marco Rodrigo tras otra brillante jugada de Vini. El Madrid atacaba, el tiempo se agotaba, y en el 90′ marcó Nacho de cabeza el 3-4, justo cuando la Real se quedaba en inferioridad. Era milagroso estar tan cerca de la prórroga después de haber hecho el tonto tantas veces. El Bernabéu apretó, pero, insisto, no como en Copa de Europa. No en vano, ha sido en el coliseo de la Castellana en el único en el que ha ganado el equipo visitante en estas eliminatorias a partido único.

Al final pasaron los donostiarras y a la afición que salía del campo no pareció importarle mucho. A mí sí, sobre todo cuando he visto el resto de semifinalistas. La Copa era muy barata en esta ocasión. Y se ha perdido por la ausencia de centrocampistas en la plantilla.

Ajax 1 – Real Madrid 2. Los almendros

Asensio remata el 1-2

 

25 COURTOIS

2 CARVAJAL           6 NACHO               4 RAMOS          23 REGUILLÓN

14 CASEMIRO

10 MODRIC              8 KROOS

11 BALE         9 BENZEMA             28 VINICIUS JR.

  • 17 VÁZQUEZ x 11
  • 20 ASENSIO x 9
  • 7 MARIANO x 28

 

Como las flores blancas de un almendro, los jugadores del Real Madrid reaparecen en febrero, que es cuando la Copa de Europa se pone seria. Incluso aunque vistan de negro, como anoche, siempre florecen en la preprimavera. Durante los últimos años hemos visto un equipo muerto y enterrado en Navidad que acababa levantando la “orejona” en el mes de mayo. Nadie duda que si el partido se hubiese jugado el 13 de noviembre en lugar del hoy, hubiésemos perdido 3-0. El Real Madrid se transforma en este torneo.

El Ajax seguramente se esté preguntando qué ha hecho mal para perder este duelo. Jugó bien, con orden y energía, y acorraló al Madrid en el primer tiempo. Mandó un tiro a la madera e incluso marcó un gol que si no hubiese VAR hubiese subido al marcador: ni siquiera Courtois protestó la jugada. El árbitro decretó fuera de juego de Tadic, que obstaculizó al portero. Es de agradecer, eso sí, que al acabar el partido la UEFA explicase la decisión. Puede ser compartida o no, pero es comprensible por todos. Igualito que en la RFEF…

Seguramente se pueda explicar el mal primer tiempo del Madrid por el cambio de Bale x Vázquez. Cuando juega el anárquico y genial galés, la ayuda defensiva es mucho menor que cuando lo hace el aplicado y gris lucense. Como de Benzema y de Vinicius tampoco podemos esperar un sacrificio defensivo brutal, nuestro centro del campo de desenvolvió en inferioridad hasta que en el 60′ deshizo Solari el cambio inicial. Un minuto antes nos habíamos adelantado en el marcador. Pase genial de Reguillón a Vinicius que avanza driblando hasta que sirve un tiro franco a Benzema. Fijáos en Reguillón, corriendo con los brazo en cruz hacia el autor del gol recién conseguido. El canterano no tuvo su mejor noche, pero contiene muchos de los valores que han hecho grande al Madrid.

El gol fuera de casa es un potosí. Incluso tras empatar el Ajax – tras pérdida de Vázquez, como en el Wanda – estaba bien el resultado. Pero Solari se dio cuenta de que un 1-2 es mucho más decisivo que un 2-1 y envidó con Asensio y Mariano para dar aire a la delantera. El mallorquín , de madre holandesa, buscó el gol con ahínco y lo encontró en el 86′ tras pase de Carvajal.

Como la eliminatoria estaba encarrilada, Ramos decidió ver la amarilla para pasar límpio a cuartos de final. Mala idea – esto lo hizo Beckham en 2004 ante el Mónaco con 4-2 en el Bernabéu y no se me olvida cómo acabó la historia – pero mucho peor idea es reconocerlo ante los micrófonos. Tras jugar un partido imperial, Ramos la cagó ante el micrófono. Cómo se parece nuestro capitán a su caballo Yucatán: un prodigio físico con limitadas cualidades intelectuales.

CSKA 1 – Real Madrid 0. La cera que arde

1 NAVAS

2 CARVAJAL           5 VARANE            6 RAMOS     23 REGUILLON

14 CASEMIRO           8 KROOS

17 VÁZQUEZ     9 BENZEMA     20 ASENSIO

  • 19 ODRIOZOLA x 2
  • 7 MARIANO x 17
  • 10 MODRIC x 14

Mi hijo mayor tiene 11 años y pico. Nació en mayo de 2007. Nunca en su vida había visto al Real Madrid encadenar tres partidos consecutivos sin marcar gol, dado que la última vez que tuvimos tan nefasta marca fue en enero de ese año, Capello mediante. Nuestro equipo ha tenido épocas en las que se caracterizaba por una asombrosa pegada, con delanteros que si los agitabas caían goles. Y no  solo los delanteros: todo el equipo tenía capacidad goleadora: Ramos, Varane o Casemiro son espléndidos cabeceadores,  Asensio y Kroos tiran bien desde lejos, incluso laterales como Marcelo acaban el año con 4 ó 5 dianas.

Ahora no es así y ese es el principal problema a arreglar. Los equipos se cierran y el Madrid no sabe cómo abrir el melón. Nadie intenta el uno contra uno, apenas hay remates… Y así es muy difícil el éxito. Si además cometemos un error tan grosero como el de Kroos cuando apenas llevábamos un minuto de juego y concedemos un gol, damos al rival un argumento estupendo para cerrarse atrás. Al CSKA le salió ayer el partido soñado: un gol tempranero y a aguantar. Para el Madrid fue una pesadilla. Los jugadores parecían calzar botas de plomo, porque todo lo hacían muy despacio. Nuestro juego fue previsible, un chollo para cualquier defensa cerrada. Es increíble el paralelismo que tuvo el partido con el que se jugó en julio en el mismo escenario entre las selecciones de España y Rusia. Un equipo que domina pero no genera ocasiones y el otro que se defiende con cierta comodidad y al final sale victorioso. Es como si el destino le hubiese guardado a Lopetegui la humillación de la que le privó Rubiales.

Y es que no hay más cera que la que arde. La plantilla del Madrid ya no es como antaño: los suplentes no dan el nivel. Si tú quitas a Marcelo, Ramos, Isco y Bale a la vez el equipo se resiente. Además son cuatro goleadores. La producción goleadora se quedó bajo mínimos

La derrota no es muy grave – sigo pensando que seremos primeros de grupo: basta con no perder en el Olímpico de Roma y ganar lo demás -; pero no se si hay solución. Si la hay, pasa por lo que tantas veces hemos hecho en nuestra historia: hacer hueco al Castilla. Hay que dejar de insistir con Benzema y Vázquez arriba y dar minutos a Mariano y a Vinicius. Si no funcionan, año en blanco, qué le vamos a hacer. Pero por lo menos que prueben.

 

Real Madrid 1 – RCD Espanyol 0. Lunes por la mañana

1537649693_666328_1537689234_noticia_normal

25 COURTOIS

19 ODRIOZOLA        4 RAMOS       5 VARANE        6 NACHO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                         24 CEBALLOS

22 ISCO                     9 BENZEMA                10 ASENSIO

  • 7 MARIANO x 9
  • 17 VÁZQUEZ x 24
  • 18 LLORENTE x 22

En una de sus canciones cumbre, Joaquín Sabina define lo que sucede a un momento mágico como “el lunes al café del desayuno”. Después del gran partido ante la Roma con el que el Madrid abrió la Champions League, la vuelta a la competición doméstica suspuso una bofetada de rutina.

Salimos con varios cambios en el XI, a destacar los de los dos laterales y el descanso de Bale arriba, quizá el delantero con más gol de la plantilla. El primer tiempo fue un dominio absoluto del Madrid, pero Diego López no hizo ni una parada. Las dos cosas se explican fácil: sobre el campo hubo un equipo lleno de artistas con Ceballos, Modric, Isco y Asensio combinando y moviéndose por todo el frente, pero  afeitado en ataque. Intentar tener a Benzema como estilete ofensivo es como intentar un apuñalamiento con un cuchillo de postre, de los de untar la mantequilla.  Sólo en el 40′ consiguió Asensio abrir el marcador con un tiro cruzado desde la posición de 10. El tanto tuvo su suspense, porque hubo que dilucidar mediante el VAR si Asensio estaba en orsay o no.  Comprobado que era legal para disgusto de Mateu Lahoz (el peor árbitro de primera, sin duda) , pensé en los ríos de tinta que hubiesen corrido esta semana si el partido acaba con las gafas en el marcador y posteriormente hubiesemos comprobado que el tanto era legal.

En el 60′ el Madrid se derrumbó físicamente.  Lopetegui sacó al ilusionante Mariano por el ilusionista Benzema, pero a esas alturas ya no había generación de juego en nuestro mediocampo. Los artistas aguantan lo que aguantan. Luego salió sus 15′ de rigor el cargarnte Lucas V, ejemplo de madridismo tantas veces y de nada más en la actualidad. Que Vinicius no haya debutado en liga aún porque juegue el gallego es para que el moreno haga el petate y se vuelva a Brasil a contar que en España somos gilipollas.

No obstante, en el segundo tiempo sí que hizo Diego López un par de paradas buenas: un tiro de Modric y sobre todo un cabezazo de Sergio Ramos tras un pase de Isco de los que valen una entrada. Ramos quería meter un gol porque acababa de cometer algún error grosero en defensa, de los que nos tiene acostumbrados cada otoño, y que terminó con el balón en el travesaño de Courtois. Pero no llegó el de la tranquilidad, y los 10′ ultimos minutos fueron agónicos. Tanto que el último cambio fue Isco x Llorente.  Y tuvo buenos minutos este canterano de tan alto pedigree. Ya no cambió nada más y los 3 puntos se quedaron en La Castellana. La mejor noticia de la tarde, seguramente.

Athletic Club 1 – Real Madrid 1. Malas decisiones

25 COURTOIS

2 CARVAJAL         4 RAMOS        5 VARANE          12 MARCELO

8 KROOS

10 MODRIC                        24 CEBALLOS

11 BALE          9 BENZEMA            20 ASENSIO

  • 14 CASEMIRO x 24
  • 22 ISCO x 10
  • 17 VÁZQUEZ x 11

 

El Real Madrid jugó un buen partido en Bilbao, aguantando bien el envite de alto ritmo propuesto por los leones de San Mamés. El partido no se ganó por una serie de malas decisiones de Lopetegui

  1. Salir sin Casemiro. En un partido como este, dar la manija a Kroos es alto riesgo, porque las prestaciones defensivas del alemán no se parecen en nada a las del brasileño. A su lado Ceballos corría como un maratoniano, pero no servía para tapar el eterno agujero que tenemos en el flanco izquierdo con Marcelo. Otra vez por esa banda vino el gol.
  2. El tercer cambio fue Vázquez x Bale. Faltaban 15′ y el equipo necesitaba gol. El galés es uno de los mejores realizadores del equipo. En el banquillo estaba Mariano, recibido en agosto como un 9 curtido en la élite y que podía haber salido por Benzema esos 15′ que  faltaban. Si llega a ser Mariano el encargado de culminar el jugadón de Asensio en el 88’…
  3. Isco salió enchufado. Marcó a los dos minutos de pisar el césped y poco después provocó una falta a un palmo de la raya del área  grande. Falta ideal para Isco, que metió una así a Italia hace un año en el Bernabéu. O para Asensio, que marcó hace un año al Valencia de libre directo.  O para Bale, o para Kroos… En ningún caso para Ramos, que se empeña en demostrar cada poco quién es el nuevo capo del vestuario. Parece como si la salida de CR7 obligase al camero a ejercer de líder absoluto. Estoy esperando que se ponga de portero cuando haya un penalty en contra. El caso es que la falta se fue a las nubes, con nuestras opciones de victoria.

No hay que ser catastrofistas. El equipo juega mejor que el año pasado – o al menos sabe más lo que quiere – y Lopetegui reaccionó pronto sacando a Casemiro en el 45′ y a Isco en el 60′.  El  joven portero vasco, Unai Simón,  estuvo birllante, y evitó más de un gol de los nuestros, mientras que Courtois apenas fue exigido. Pero la victoria del Barcelona en Anoeta, Rulli mediante, nos coloca a dos puntos del líder.

Real Madrid 4 – CD Leganés 1. Un juego de centrocampistas

25 COURTOIS

2 CARVAJAL        5 VARANE       4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                  8 KROOS

11 BALE                 9 BENZEMA               20 ASENSIO

  • 22 ISCO x 10
  • 24 CEBALLOS x 20
  • 17 VÁZQUEZ x 11

Más de una vez he escuchado al sabio Tomás Guasch decir que el fútbol es un juego de centrocampistas. Los delanteros llaman más la atención, acaparan las portadas y protagonizan los traspasos más caros,  pero quienes mandan sobre el juego son los que ocupan el centro del campo. Y por eso los madridistas estamos de enhorabuena, porque tenemos sin lugar a dudas el mejor centro del campo de Europa. Casemiro, Kroos, Modric, Isco, Asensio y Ceballos son sus habituales habitantes. Cuando se ponen a pasarse el balón no hay quien se lo quite, especialmente a los “bajitos”, a los cuatro últimos. Si a ellos se suma el delantero menos egoista del planeta, Benzema, el control es absoluto. Durante la segunda parte del partido, dio la sensación de que podrían estar tocando horas y horas sin perder la pelota.

Esto del tiqui-taca tiene un reverso negativo: no ver la portería. La posesión no debe ser un objetivo, sino un fin para meter gol. El Madrid marcó cuatro y pudo caer alguno más, porque hubo ocasiones para ello. Es decir la nuestra no es posesión yerma.

El melón lo abrió Bale, con una volea a pase de Carvajal que un defensa despejó cuando ya había entrado. El galés ocupa ahora todo el frente del ataque blanco, con constante movilidad. Su compañero de ataque, Benzema, autor de dos tantos, también cuajó una buena tarde. Da la sensación de que ambos delanteros sienten más alivio que añoranza cuando piensan en Cristiano Ronaldo. Como yo.  Con la ausencia del portugués el equipo es ahora más coral. Su sustituto, Asensio, está rindiendo a gran nivel – en tres jornadas ha provocado tres penalties, y eso que el más claro ante el Getafe no fue sancionado, por lo que el equipo no añora al portugués. Además, ahora cuando marcamos gol se alegran los 11 jugadores.

A destacar también el debut de Courtois bajo la portería blanca. Si bien es verdad que Navas no ha hecho nada en los dos partidos anteriores para ser suplente, el belga es un portero Top3 mundial, y el tico está lejos de ese ránking, por mucho que le hayan nombrado mejor portero del la Champions 18. También fue Ronaldo mejor delantero y estamos mejor sin él.

Girona 1 – Real Madrid 4. La fuerza del conjunto.

1024125552_20180826231057346-kgmf-u451478031369hgi-980x554mundodeportivo-web
Primer penalty sobre Asensio.

1 NAVAS

2 CARVAJAL        6 NACHO       4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO             8 KROOS

11 BALE                    22 ISCO          20 ASENSIO

9 BENZEMA

  • 5 VARANE x 12
  • 10 MODRIC x 22
  • 17 VÁZQUEZ x 11

Partido extraño en Montilivi, donde el Madrid sufrió durante la primera media hora pero acabó ganando de forma holgada después de jugar de forma convincente el final del primer tiempo y todo el segundo. Se sobrepuso al tanto inicial de los rojiblancos con fútbol de muchos quilates, para acabar goleando. Y la mejor noticia es que la marcha de Ronaldo nos ha vuelto un equipo más coral. Ahora somos un conjunto, no la orquesta de un solista.

Lopetegui sigue sin utilizar de inicio a quienes más tarde llegaron: Varane, Modric ni Courtois.  Los dos de campo tienen más fácil jugar un ratillo, pero lo más difícil de hacer es lo del portero, porque si bien el belga llegó con el aura de ser el mejor del Mundial, pero también es cierto que Navas ha hecho hoy sendas paradas de mérito, y nadie vería justa su suplencia la semana próxima, igual que nadie entendería que Courtois siguiese en el banquillo una semana más. Un problema.

Como suele ocurrir en este tipo de partidos, el equipo de casa salió a tope. El Madrid aguantaba bien, incluso se adelantó en el marcador por medio de Benzema, pero fue anulado por fuera de juego. Pero poco después nuestro flanco izquierdo hizo aguas – otra vez – y los locales se adelantaron en el maracdor con una buena maniobra de su delantero, que primero amagó y luego buscó las telarañas de la escuadra izquierda. Tocaba remar.

El gol espabiló al equipo, que lo movía Isco de un lado a otro. Benzema se ofrecía para combinar, cosa que hace como nadie, pero no es esa su misión. Eso lo hace Asensio, Isco, Modric… Y nadie remata a gol. Si acaso Bale, pero tampoco es un 9 al uso. Pudieron marcar Isco y Benzema en un doble remate que acabó en un penalty tan claro como absurdo sobre Asensio. Ramos fue el encargado de ejecutarlo, demostrando de nuevo quién manda en el equipo. Para colmo, decidió marcarse un Panenka. Así llegamos al descanso.

Al poco de volver fue objeto Asensio de otro penalty. Más claro que el primero, si cabe. Y ahí apareció Benzema, que después de 9 temporadas con el 9 a la espalda decidió que era hora de lanzar un penalty. Solíamos decir que Benzema era el delantero favorito de Ronaldo para jugar a su lado; pero también podemos pensar que Benzema jugaba demasiado para el luso. Interpreto la decisión de lanzarlo como un paso al frente. Ahí estaban Bale, Isco, Asensio y el propio Ramos, pero fue Karim quien lo ejecutó. Y lo hizo muy bien.

Con 1-2 el Girona se estiró y el Madrid retrocedió 10 metros. Pensé que el plan era sentenciar el partido con una carrera de Bale. Y así fue. Isco vio su desmarque y ejecutó el mejor pase de la noche. ¡Eso es una asistencia, carajo! Con campo por delante el galés vale un potosí. Ganó la carrera con autoridad y definió como un capo. 1-3 y partido cerrado.

A todo esto, Lopetegui mandó un whatsapp a Marcelo sustituyéndolo por Varane para que Nacho ocupase el lateral izquierdo. Un cambio poliédrico, porque podemos pensar que quería reforzar el centro de la defensa con los dos centrales que mejor van de cabeza; o que quería un lateral menos ofensivo. Pero también podemos pensar que Lopetegui no estaba contento con el rendimiento de Marcelo.

Poco más de si dio la noche, salvo un nuevo gol de Benzema que convierte al Madrid en líder gracias a su mejor diferencia de goles. Este resultado nos hace perder la esperanza a quienes creemos que estamos a dos fichajes de tener un plantillón. Pero faltan esos dos fichajes. Un central y un delantero centro.