La quimérica ilusión del verano del 21

Corren tiempos perros para los aficionados al fútbol en general y para los madridistas en particular. Con la casa en obras y la crisis económica derivada de la pandemia mundial, afrontamos el segundo verano en el que nuestro equipo da la sensación de que va a ser peor que el de la temporada pasada. Otra vez, el grueso de los refuerzos lo forman jugadores que vuelven a nuestra plantilla tras un año cedidos. Así tenemos a Odegaard, Ceballos, Jovic y Bale, quien sabe si a Vallejo. Paralelamente, nos intentan convencer de la resurreción de jugadores con un rendimiento lamentable en los útlimos tiempos como Marcelo, Isco, Asensio o Hazard. La única novedad de la plantilla es el austriaco David Alaba, que terminó contrato en el Bayern Munich y cuya contratación se afrontó para tapar el agujero que deja Sergio Ramos con su marcha al PSG. Por lo demás, los de siempre. Un año más viejos, eso sí.

Zidane salió zumbando con contrato en vigor. Sería una sorpresa si no fuese la tercera vez que ocurre. Su santísima calvidad nos dejó en 2006, cuando se retiró pese a quedarle un año de contrato, en 2018 tras ganar su tercera Copa de Europa consecutiva y en 2021 tras protagonizar una temporada más que aceptable, en la que nos quedamos a un palmo de ganar el título de liga – cuánto tuvo que ver el Real Madrid – Sevilla que se jugó el 9 de mayo – y en el que, tres cursos después, quedamos entre los cuatro mejores en Copa de Europa. Podía haber seguido, pero no quiso. Él sabrá por qué.

Para sustituir a Zizou también se ha recurrido a un viejo conocido: Carlo Ancelotti. Estuvo dos temporadas con un balance extraordinario en la primera: sólo se escapó la liga, pero vencimos Copa del Rey al FC Barcelona con la inolvidable cabalgada de Bale y Copa de Europa al Atleti en el eterno partido de Lisboa. El año siguiente comenzó muy bien: gran juego y títulos menores al bolsillo pero terminó con el equipo agotado y sin ganar ningún premio gordo. Tengo un buen recuerdo de Carletto pero me angustia pensar que las segundas partes nunca fueron buenas. Ni Zidane, ni Toshack, ni Beenhaker mejoraron a la segunda lo conseguido a la primera.

Faltan quince minutos para que comience el primer partido del año, ante el Glasgow Rangers. La alineación inicial la componen:

13. Lunin


19. Odriozola – 6. Nacho – 32. Chust – 12. Marcelo

27. Blanco – 21. Ødegaard – 22. Isco

17. Lucas V. – 18. Jović – 25. Rodrygo

Sin duda, la ilusión es una quimera.

Real Madrid 2 – Villarreal 1. Remontada yerma

El Madrid ganó un partido de forma agónica. Si no fuese porque la definición del campeonato no dependía sólo de nuestro equipo, si con ganar hubiésemos sido campeores, este desenlace sería recordado durante décadas. Pero cuando Modric anotó el gol de la vitoria blanca, ya en el tiempo del descuento, las noticias que llegaban desde Valladolid confirmaban que el Atlético de Madrid no había cumplido con su leyenda de “pupas” y había ganado en Pucela para sumar su décimo título de liga. Enhorabuena a los colchoneros tanto por ganar el título, cimentado en una asombrosa primera vuelta en la que los rojiblancos conquistaron 50 puntos. El Atleti dio primero y luego aguantó la presión que ejercieron Barcelona y Real Madrid. Llegaron a tener 11 puntos de ventaja los atléticos, y han ganado la liga con sólo 2 puntos más que el Madrid. Los culés se cayeron tres jornadas antes de la lucha, pero el Madrid luchó hasta el final.

No empezó bien la tarde, pues Jeremy Pino acertó con la portería de Courtois en el minuto 20 para establecer el 0-1. Este gol colocaba quinto al Villarreal en liga. EL gol dejó groogy al Madrid, que no sonsiguió rematar en todo el primer tiempo.

El segundo arrancó mejor. Militao rondó el gol en un cabezazo tras corner, y poco después Benzemá marcó pero el VAR, demoníaco invento, anuló el gol. En otros tiempos, el gol sería válido porque Benzema estaba en línea con Pau Torres, defensa amarillo, pero el videoarbitraje ha cambiado el reglamento de forma sibilina. Falló el francés una ocasión clarísima tras pase de Rodrygo, que había entrado por el desesperante Vinicius. El francés, solo ante Rulli, mandó fuera la pelota. Pero sí que acertó en el 86, colocando el balón en la escuadra derecha de la portería del Villarreal. En Pucela ya ganaba el Atleti, pero era por la mínima. Necesitábamos dos goles, uno blanco y otro con rayas violetas. Todos tuvimos a Tamudo en la cabeza en ese momento, cuando en 2007 marcó un gol en el Nou Camp que acercó la liga a Concha Espina. Hicimos nuestra parte, pues Modric marcó en el 92, pero su celebración se vio truncada cuando, desde la grada, Sergio Ramos indicaba el marcador desfavorable del Nuevo José Zorrilla. Nos quedamos sin liga, pero hicimos todo lo que estaba en nuestra mano. Culmina así un año en blanco, el primero desde 2010.

Real Madrid 2 – FC Barcelona 1. Héroes

13 COURTOIS

17 LUCAS V 3 MILITAO 6 NACHO 23 MENDY

15 VALVERDE 10 MODRIC 14 CASEMIRO 8 KROOS 20 VINI JR.

9 BENZEMA

El fútbol moderno nos sustrae algunas características de aquel en el que nos enamoramos de niños. Los dorsales del 1 al 11, las tardes pegados al transistor porque todos los partidos eran simultáneos… Pronto llegará la cubierta retráctil del Bernabéu para dejarnos sin estos partidos de lluvia en los que los 22 jugadores nos parecen héroes. Siguen corriendo, siguen inentando jugar casi sin poder ver y con el agua calando hasta los huesos. La imagen de Leo Messi temblando sobre el césped del Di Stéfano fue icónica.

El Madríbarsa – yo no escribiré eso de “clásico”, que no es sino otra concesión a la modernidad -fue un partidazo. El Madrid fue muy superior hasta el descanso y consiguió dos goles de ventaja que pudieron ser tres. Pero justo antes del 45′ el Barsa avisó con un remate de Messi al palo desde el corner y otro disparo a bocajarro del argentino que Courtois desbarató. Era un aviso. En el segundo tiempo el Barsa dominó y el Madrid no aprovechó las contras de las que dispuso, lo que le condenó a sufrir un acoso final. El acoso fue yermo, quizá porque Messi ya no es el que era. Cuando más sufríamos, me vinieron a la cabeza clásicos de 2007 y de 2017, cuando el argentino marcó caso al final goles que fueron puñales. Esta vez no lo consiguió

El tantas veces denostado Zidane propuso una sorpresa táctica que dejó groogy a los culés los primeros 45′. Salió Valverde de titular para colocarse pegado a la cal derecha, cubriendo muchas veces las subidas de Lucas V. El mayor peligro culé es la conexión Alba – Messi, que nace en el flanco derecho. Con ese movimiento ZZ anulaba ese arma, y además el primer gol nació desde ese costado, con Valverde rompiendo lineas con el balón en los pies, pase a Lucas que centra y Benzema, a quien se le sale la clase por las orejas, remata de tacón para marcar el primero. El gol del francés fue la demostración de que el tacón puede ser frívolo pero también es un recurso, quizá el único posible en esa acción. Golazo.

Si el Barsa sufría por la derecha, no lo hacía menos por la izquierda. En ese costado Vinicius explotaba su fenomenal velocidad, como hizo hace unos días ante el Liverpool, haciendo sufrir a los defensas azulgranas. Dest, Mingueza, … todos hicieron kilómetros detrás del brasileño. En una de esas galopadas fue objeto de falta en la frontal. El golpe franco lo ejecutó Kroos y¡, tras golpear en Dest y en Alba, encontró la red. Suerte, sí, pero también consecuencia de la mala decisión del defensa de darse la vuelta cuando llega el tiro. 2-0 y dominio absoluto. El partido pudo acabar poco después, en otra contra en la que Vini pasa a Valverde y este dispara cruzado al poste. El rechace le cayó a Lucas, que marró un remate facilillo. Si allega a entrar el tercero igual ni hay segundo tiempo. Ese remate fue la última acción de Lucas, lesionado poco después tras un choque con Busquets. La salida de Odriozola preocupó a todo el madridismo.

Tras el descanso, Koeman corrigió su alineación inicial y sacó a Griezzman para tener más mordiente. El Barça tendía que buscar el gol, mientras que el Madrid estaba cómodo agazapado y esperando la contra. Pero marcó el Barça en un remate patético de Mingueza (con la tibia), para demostrar otra vez que el 2-0 es el resultado más engañoso posible. El 2-1 animó al Barça y preocupó a Zidane, que no fue ajeno al desplome físico del equipo. Seguíamos teniendo contras, sí (una de Vinicius casi acaba con autogol de Araujo) pero en el 70′ llegaron los cambios, nada sorprendentes si piensas en que el miércoles andaremos trotando por Anfield Road. El equipo quedó así:

13 COURTOIS

19 ODRIOZOLA 3 MILITAO 6 NACHO 23 MENDY 12 MARCELO

10 MODRIC 14 CASEMIRO 22 ISCO

11 ASENSIO 24 MARIANO

Es increíble jugarse la liga con estos muchachos. Zidane lo hizo, insisto, creo que pensando en el miércoles

Pese a que el empuje físico vino bien y el Madrid adelantó líneas, el Barça achuchaba. Marcelo pudo sentenciar pero perdió una carrera con Mingueza y el partido acabó con un chutazo al larguero del joven Illax que nos hizo contener la respiración. Poco después, el silbido del árbitro nos liberó y los héroes blancos alzaron los brazos. A la espera de lo que hoy haga el Atleti, el Madrid quedaba en lo más alto de la clasificación. Y lo hacía ganando al Barça los dos partidos de liga, cosa que no ocurría desde la temporada 07-08, la de la liga de Schuster.

Real Madrid 3 – FC Liverpool 1. La primavera

Real Madrid - Liverpool 3-1: Vinicius sueña despierto ante el Liverpool y  hace soñar al Madrid | Champions League 2020 - 2021
Vini, vidi, vinci

1 COURTOIS

17 LUCAS V. 3 MILITAO 6 NACHO 23 MENDY

10 MODRIC 14 CASEMIRO 8 KROOS

11 ASENSIO 9 BENZEMA 20 VINI JR

15 VALVERDE X 11

25 RODRYGO X 20

La primavera empieza cuando llegan las noches de Copa de Europa. Después de dos años sin primavera – dos caídas seguidas en octavos de final – este curso volvemos a estar entre los ocho últimos equipos de la competición y nos jugamos el pase a semifinales contra el Liverpool, último equipo ante el que ganamos y perdimos una final. Son noches especiales, de ésas de estar nervioso desde por la mañana. El Liverpool llegaba sin los centrales titulares, el Madrid tampoco tenía a Ramos ni a Varane. Por éso pensé que sería un partido de goles, mal negocio si eres el equipo local.

Arrancó el partido y el Madrid montó una presión alta que hizo mucho daño al equipo inglés. Desde el centro del campo el Madrid gobernaba el duelo, y no tardó en ponerse por delante. Lo hizo por medio de Vinicius Jr, que ya había avisado con un cabezazo cruzado que se fue por poco. Esta noche Vini enseñó sus virtudes y escondió sus defectos. Controló con el pecho un pase de Kroos y batió por bajo a su compatriota Alisson en una definición plena de tranquilidad, como si fuese Ronaldo Nazario Mención aparte merece el pase de Toni Kroos, un prodigio de magia y precisión. El alemán es Schuster pero sin ser desagradable. De sus teutonas botas nació también el segundo gol: un pase largo buscaba a Mendy y Arnold, que a estas alturas era un flan, deció mal a su portero. Asensio andaba atento por ahí y sorteo al portero con un soplido antes de marcar el segundo a puerta vacía. El Liverpool era un guiñapo, y pudo caer el tercero en otro robo de Asensio que le cayó a su pie derecho. ¡Ay, si le cae al zurdo!

Volvimos del descanso con 2-0 a favor. Este resultado es excelente para encarar la vuelta, pero un gol del Liverpool les metía en la eliminatoria de pleno. Y ocurrió. En una jugada llena de fallos, en su único tiro a puerta, los reds redujeron distancias por medio de Mo Salah, contento de no ver a Ramos en la zaga local. Lejos de ponerse nervioso, el Madrid siguió jugando al fútbol y no tardó en llegar el tercero. Aunque no fue el autor, el principal protagonista en el tercer gol fue Benzema, que se desmarcó para ofrecerse como apoyo a Lucas en el saque de banda y con ese movimiento descolocó a la defensa. Combinó con Modric, que vio solo a Vini y éste hizo un remate más parecido a lo que nos tenía acostumbrados hasta esta noche. No iba fuerte, ni colocado, pero Alisson anduvo torpe y así llegó el tercer gol, que nos deja la eliminatoria más que encarrilada. Sufriremos en Anfield, sobre todo si se adelantan, pero vamos con un resultado que todos hubésemos firmado hace un par de horas.