Real Madrid 1 – Atlético de Madrid 0. Rectificar a tiempo.

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13 COURTOIS

2 CARVAJAL           4 RAMOS           5 VARANE         12 MARCELO

8 KROOS   14 CASEMIRO

15  VALVERDE               10 MODRIC               22 ISCO

9 BENZEMA

17 LUCAS V X 8

25 VINICIUS x 22

Esta victoria ante el Atleti tiene mucho valor simbólico. Es decisiva para todos. Para los rojiblancos, pone fin a seis temporadas sin perder en el duelo liguero del Paseo de la Castellana, además de dejarles descabalgados para esta liga a 13 puntos. Para los azulgranas, hoy salen a jugar ante el Levante a seis puntos del Madrid, lo que supone una presión añadida. Pero sobre todo para los madridistas, que hemos visto un Zidane inédito a la hora de rectificar un planteamiento. Envidó con dos cambios al descanso y así decidió el partido. Con una lección táctica.

El XI inicial me dejó un poco frío. Zidane repetía el dibujo que alineó en Arabia en los dos partidos de Supercopa, con Benzema en lugar de Jovic como estilete. Funcionó contra el Valencia en semifinales, pero no contra el Atleti en la final. Isco y Modric son redundantes en la mediapunta, y además este dibujo condenaba a Valverde a jugar en el costado derecho, casi de extremo, limitando su incidencia en el juego. Nuestro ataque era incisivo como un cuchillo de postre: de hecho los dos primeros tiros a puerta los hizo Ramos. Sólo el balón parado parecía que nos podía dar una buena noticia, nuestro juego era demasiado previsible. El Atleti estaba mucho más cómodo, con Morata como jugador más peligroso. La afición blanca pitó con insistencia al ex-canterano. Se puede cambiar de equipo, como ha hecho Marcos LLorente y nadie te pita. Lo que no se puede es pasar de ser ultra de un equipo a ultra de su rival y pretender que no pase nada. Ya lo hizo antes Luis Enrique… Total, que al descanso era mejor el Atleti a los puntos. Correa tiró al palo y Morata pudo ser objeto de penalty en una jugada demasiado dudosa como para rearbitrarse. El caso es que lo mejor era seguir 0-0.

Salían de la caseta los dos equipos y vimos entonces que Isco y Kroos desaparecían de la alineación. Zidane, a quien tantas veces hemos reprochado su lentitud a la hora de mover el banquillo,  sacó a la vez a Lucas V y a Vinicius para ensanchar el campo todo lo posible. Los dos extremos, obedientes, se colocaron sobre la misma línea de cal. La defensa del Atleti empezó a tener que preocuparse por las alas, y por extensión por el centro. Valverde ganó importancia y fue el primero que obligó a Oblak a intervenir con un tiro lejano. Sonaban tambores de guerra en La Castellana. Corría el minuto 56 cuando Vinicius dio el pase de la tarde. Esperó el momento preciso y pasó a Mendy, que asistió fenomenalmente a Benzema para que marcase. Medio gol fue de Vinicius. La gente se empeña en premiar a quienes corren sin descanso pero hay qué importante es la pausa en el fútbol, a lo Butragueño.  El pase a Mendy fue en el momento justo, tras la pausa.

Faltaba más de media hora y el Madrid sabía que había hecho lo más difícil. Apenas hubo más ocasiones para ninguno de los dos. El Madrid dominó y se quedó con la victoria sin conceder al Atlético la mínima esperanza de conseguir algo esta tarde… y ya veremos si este curso.

 

Real Zaragoza 0 – Real Madrid 4. Noche placentera en la mítica Romareda

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1 AREOLA

2 CARVAJAL            4 RAMOS      5 VARANE           12 MARCELO

14 CASEMIRO

 16 JAMES                  8 KROOS

17 VÁZQUEZ       18 JOVIC        25 VINICIUS

  • 6 NACHO  x 4
  • 9 BENZEMA x 18
  • 22 BRAHIM x 25

 

Me llamó la atención antes del partido que mis hijos pensasen que el Real Zaragoza era un equipo malo, aunque es razonable. Lleva 7 temporadas penando en segunda división, pero se trata de un histórico de nuestro fútbol. La Romareda es un escenario mítico, que vio jugar a Raúl González por primera y última vez con la camiseta del Madrid. El ambiente en la previa era el de las grandes noches. Y el Madrid, pese a que en la alineación había jugadores no habituales, se tomó en serio el partido y resolvió pronto. Entre las actuaciones de los menos frecuentes hubo luces, fundamentalmente la de Brahim, y sombras, como James y Jovic.

El primer gol vino tras un corner en el que Kroos, listo como últimamente, sacó en corto, recibió de nuevo y centró raso y fuerte. Vinicius intentó un taconazo pero no consiguó rematar, así que fue Varane quien marcó en el segundo palo libre de marca. En este tipo de duelos, a partido único, es muy importante marcar primero. Se estiraba el Zaragoza cuando, en otro robo de Toni Kroos, el balón acabó en Lucas Vázquez, que marcó desde dentro del área. Con 0-2, los maños recordaron que su interés principal es volver a primera división, y el partido se volvió un bolo de verano.

En el segundo tiempo hubo dos goles más: uno de Vinicius tras una buena pared con Jovic. El brasileño será un jugador interesante cuando aprenda a definir frecuentemente como lo ha hecho esta noche, y otro de Benzema, en cuya elaboración participó de forma brillante Brahim. El joven malagueño, pequeño y explosivo, está pidiendo más minutos a gritos.

Real Madrid 2 – Sevilla FC 1. Casemiro superstar

 

 

En este partido ante el Sevilla volvimos a comprobar que la falta de gol es nuestro mal endémico. Sin Hazard, lesionado, y sin Bale, que no sabemos a qué anda, el equipo apenas tiene gol, y ahora que Benzema parece estar olvidado por las musas, nos cuesta un potosí marcar. esta noche lo hizo Casemiro, dos veces. El brasileño se consolida como uno de los jugadores más importantes del equipo. Es ya un medio centro cuya importancia está a la altura de Xabi Alonso o de Fernando Redondo, y además hace siempre lo que el equipo necesita. Como por ejemplo, marcar goles.

En el primer tiempo se adelantó en Sevilla en un corner, pero el VAR anuló el gol porque Vinicius fue objeto de un bloqueo ilegal. previo al remate de De Jong. Los sevillistas protestaron con razón, pues es el típico gol que antes de existir el videoarbitraje subía al marcador. Hay que acostumbrarse a un nuevo fútbol, al menos hasta que se estabilice esta medida. Mientras, el Madrid se mostraba nulo en ataque. Llegamos al descanso con 0-0.

Al poco de comenzar el segundo tiempo Jovic hizo su mejor acción desde que es jugador del Madrid, asistiendo con un preciso taconazo a Casemiro, que definió como si fuese un experimentado delantero centro. Habíamos hecho lo más difícil, abrir el marcador. Tras empatar a cero tantas veces este año, cuando el Madrid se adelanta en el marcador da la sensación de que la cosa está casi hecha.

Pero nos dejamos empatar. En una jugada precedida de mano de Jesús Navas, que el VAR debió anular pero que no lo hizo, demostrando que sigue en pruebas. Qué difícil es jugar así, cuando no sabes a qué atenerte. Aunque más difícil es entender qué hace Marcelo en la plantilla tras ver su actitud en ese gol. Parecía un espectador. Partido nuevo, con 1-1 y menos tiempo para arreglar el entuerto. Tuvo que ser Casemiro de nuevo quien, a pase de lucas Vazquez, cabeceara a la red sevillista. Pudo sentenciar Kroos en un tiro fácil tras pase de Vinicius, pero sufrimos hasta el final. Sobre todo cuando, con el tiempo casi cumplido, En-Nesyri., reciente fichaje del equipo andaluz, tuvo un tiro franco ante Courtois. No consiguió embocar y los tres puntos se quedaron en casa.

Unionistas de Salamanca 1 – Real Madrid 3. El fútbol de toda la vida

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13 Areola

2 Carvajal                     6 Nacho                3 Militao         12 Marcelo

14 Casemiro         15 Valverde

16 James

11 Bale              9 Benzema       25 Vinicius

  • BRAHIM x 11
  • JOVIC x 9
  • ISCO  x 16

Hacía mucho tiempo que el Real Madrid no jugaba en la patria de don Vicente del Bosque. Y no lo hizo en El Helmántico, sino en un campo mucho más modesto, adyacente a la histórica casa de la extinta Unión Deportiva Salamanca. Era un partido sin nada que ganar pero con todo que perder.

El Madrid marcó pronto por mediación de Gareth Bale, que remató con la derecha un balón llovido. El galés, sin embargo, se le veía incómodo desde que salió a jugar, casi incrédulo tener que jugar estos partidos en lugar de los de relumbrón. Un pequeño esguince en el tobillo fue su coartada para abandonar el césped, quién sabe hasta cuando. James, que también fue un día un fichaje de relumbrón y ahora se ve toreando en plazas de segunda, le echó más ganas que el galés, pero también pareció fuera de forma. Tampoco tuvo suerte, pues pudo marcar en sendos remates. El primero dio en el larguero, y el segundo se encontró con un paradón del portero local.

Con 0-1 el equipo local se sentía con vida, y más aún cuando en el 56′ Alvaro Romero marcó culminando con un gran chut una jugada personal. Podrá contar a sus nietos que un día marcó gol al todopoderoso Real Madrid. El empate no duró casi, pues la sensación que daba el Madrid era que cuando quisiese marcaría de nuevo. Cuatro minutos después marcó Brahim a pase de Marcelo. Un gol afortunado, sí, pero Brahim transmite lo contrario que Bale: ganas de comerse el mundo con el escudo del Madrid en el pecho. Y su actitud tuvo el premio del tercer gol, cuando el partido agonizaba. Así que 1-3 y a esperar rival en octavos de final.

Real Madrid 0 – Atlético de Madrid 0 (4-1) Finales como partos dolorosos.

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El primer título de los años 20 llegó en Arabia Saudí

13 COURTOIS

2 CARVAJAL                5 VARANE              4 RAMOS            23 MENDY

14 CASEMIRO

15 VALVERDE                       8 KROOS

10 MODRIC                                          22 ISCO

18 JOVIC

  • 27 RODRYGO x 22
  • 25 VINICIUS x 8
  • 24 MARIANO x 18

 

Desde el año 2013 nos hemos enfrentado al Atlético en 4 finales a partido único. En las 4 ha sido necesaria la prórroga para aclarar quién era el campeón, y en dos de ellas, incluída la de hoy, llegamos a los penalties. Son partidos duros, en los que el equipo de Simeone plantea una defensa férrea e intentar cazar algún gol en un despiste local. Hoy no fue distinto, aunque las ausencias tan notables que teníamos en nuestra delantera dan más mérito a este victoria. Los cuatro mejores delanteros de la plantilla: Benzema, Hazard, Bale y Asensio estaban lesionados. Las finales contra el Atleti parecen partos dolorosos, de vástagos de cinco kilos.

El Madrid repitió el XI que tan buen partido cuajó en la semifinal ante el Valencia, pero desde el principio pudimos comprobar que la defensa rojiblanca era bastante más eficiente que la valencianista. Ni Modric ni Isco conseguían entrar en juego en la línea de tres cuartos. y nuestro ataques solían ser centros laterales que morían en las manos de Oblak como los ríos en el mar. El Atleti, agazapado, esperaba un error blanco para marcar. Ramos cometió uno bastante grave entregando el balón a Joao Félix  con una clara oportunidad de marcar. pero el joven delantero de los 120 MM disparó con el juanete, enviando el balón fuera. Mientras, a Oblak sólo lo probábamos con tiros lejanos, bien atajados por el genial portero esloveno.

El partido avanzaba lento, como una mancha de aceite. No pasará a los anales del fútbol, no. Durante el segundo tiempo pensé en las pobres mujeres árabes que acudían al campo hoy por primera vez. Lo mismo estaban deseando que se vuelva a impedir su entrada a los estadios para no tener que ver un espectáculo tan soporífero.

El cansancio agitó un poco el choque. Pudieron marcar Mariano y Rodrygo, pero se empeñaban en disparar al centro de la portería. También Courtois hizo un par de intervenciones de mérito, aunque no recuerdo ninguna especialmente clara. Ni de un lado ni de otro. Pasó el partido, moría la prórroga y en el minuto 116 Carvajal hizo un mal control que acabó en los pies de Morata, que corría hacia Courtois como correría un preso hacia la puerta de la cárcel abierta. La ocasión era clarísima, pero apareció el pajarito Valverde – en este caso, águila imperial – y cazó al mecenas de los manolitos por detrás. Le dio dos patadas para asegurar que no marcaba gol. La entrada merecía la tarjeta roja, pero era necesaria porque un gol hubiese sido definitvo. Los minutos que quedaban cayeron despacio y, con uno menos sobre el campo, llegamos a los penalties.

Otra vez tiró el Madrid en primer lugar, como ya ocurrió en Milán en la inolvidable tanda que derivó en la undécima Copa de Europa. Marcó Carvajal, canterano. Como Lucas Vázquez aquel día. Y el primer penalty atlético lo lanzó Saúl al palo, como Juanfran aquel día. El Madrid se acercaba a la Copa. Dio otro pasito cuando Rodrygo marcó su lanzamiento por la escuadra, y uno aún mayor cuando Courtois despejó el violento lanzamiento de Thomas. Era el turno ahora de Luka Modric, que marcó aunque me decepcionó al no lanzar con el exterior del pie.  Trippier dio la única alegría de la noche a los rojiblancos, que fue efímera porque Sergio Ramos marcó el lanzamiento número 4. En todas las tandas el camero escoje el lanzamiento coincidente con su dorsal, pero no imaginó antes de empezar que esta vez sería el definitivo. Con el tobillo maltrecho – estuvo a punto de ser sustituído – lanzó suavemente, con el interior de su pie derecho, a la derecha de Oblak. Y un ratito después levantó el trofeo hacia la noche Saudí, que relucía como un recién nacido de cerca de cinco kilos.

Valencia CF 1 – Real Madrid 3. No eran cuatro, sino cinco.

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El primer gol de la noche, obra de Kroos de corner directo

13 COURTOIS

2 CARVAJAL                5 VARANE              4 RAMOS            23 MENDY

14 CASEMIRO

15 VALVERDE                       8 KROOS

10 MODRIC                                          22 ISCO

18 JOVIC

  • 12 MARCELO x 23
  • 16 JAMES x 10
  • 24 MARIANO x 18

 

Llevamos tiempo reclamando desde este portal que el Madrid jugaba mejor con cuatro centrocampistas que cuando lo hacía con 3. Esta noche nos hemos dado cuenta de que ampliando la nómina de los pobladores del centro del campo el equipo ha jugado uno de los mejores partidos de los últimos años. La ausencia de los tres mejores atacantes de la plantilla (no en vano, visten el 7 el 9 y el 11, los tres dorsales clásicos de la delantera) la suplió Zidane cambiando el esquema al 4-5-1. El Valencia apenas ha conseguido llegar a la portería de Courtois, mientras que el Madrid dominó el juego de cabo a rabo. Si no fuese por la bisoñez del delantero centro de hoy (Jovic), el resultado pudo ser escandaloso.

Los cinco centrocampistas se colocaron formando una especie de media luna, con Casemiro incrustado entre los dos centrales, Kroos y Valverde corriendo como descosidos de un área a la otra y Modric e Isco como interiores, tocando y tocando hasta aburrir al rival. Al poco de comenzar el partido el Madrid se adueñó del balón, y pronto avisó Varane con un cabezazo que repelió bien Jaume. El primer gol llegó a los 20′, y fue un gol olímpico, esto es, directo desde el corner. Los habrá que digan que la defensa valencianista estaba poco atenta, que lo estaba; pero el golpeo de Kroos, rápido y preciso, está al alcance de pocas botas. El gol sentó al Valencia como un trago de aceite de ricino, mientas el Madrid siguió a lo suyo. Isco se mostraba dueño y señor de la zona de tres cuartos, protegido como estaba con tanto centrocampista por detrás. Precisamente el malagueño marcó el segundo gol tras un rechace a tiro de Modric. Y pudo marcar el tercero en un cabezazo tras un corner, pero el balón se estrelló en el palo derecho de la portería valencianista. El rechace cayó a la bota de Jovic, pero el serbio no consiguió embocar a gol, su tiro, tibio, lo despejó Jaume. El partido no había llegado al descanso y el Valencia ya se sabía derrotado.

El segundo tiempo empezó como había acabado el primero, con el Madrid dominando la pelota. Hubo un rato de chorreo absoluto, que diría Vicente Boluda. El equipo merengue (hoy de menta) jugaba al primer toque, casi como si fuese un rondo, y los vigentes campeones de Copa no hacían sino perseguir sombras. Ese ratito culminó con un robo de Isco que acabó en los pies de Modric. Dentro del área, con un defensa tapando el tiro a puerta. Un movimiento de cadera, una bicicleta y un golpeo con el exterior del pie derecho conformaron un golazo, el mejor de la noche. Modric lo ejecutó con tal facilidad que los jugadores valencianistas parecieron de categoría inferior. Sentí lo mismo que cuando Romario le hizo aquella cola de vaca a Rafa Alkorta. Una diferencia de nivel alucinante.

Ante un gol así, el árbitro debería dar el partido por terminado. Pero no fue así. Seguimos jugando otros 20′, en los que pudimos comprobar la baja forma de Marcelo y James – salieron y perdieron sendos balones, los dos están fuera de cacho – e incluso salió el ínclito Mariano, que el los ocho minutos que dispuso pareció tener muchas más ganas de meter gol que Luka Jovic. No es fácil de entender que el delantero de origen dominicano no haya debutado en liga hasta hoy: el Madrid necesita gol y éste es un delantero. No es un crack  mundial, desde luego. Pero es un especialista. No es poca cosa.

El final del partido fue bochornoso. El árbitro del VAR decretó un penalty a favor del Valencia tras una mano involuntaria de Ramos que ningún jugador ché había reclamado, que el árbitro de campo no había advertido y que ningún jugador del Real Madrid había tratado de justificar, por no verlo siquiera necesario. Marcó Parejo un gol intrascendente, que en ningún caso maquilla la diferencia que ha habido entre los dos equipos esta noche.