Athletic Club 1 – Real Madrid 1. Malas decisiones

25 COURTOIS

2 CARVAJAL         4 RAMOS        5 VARANE          12 MARCELO

8 KROOS

10 MODRIC                        24 CEBALLOS

11 BALE          9 BENZEMA            20 ASENSIO

  • 14 CASEMIRO x 24
  • 22 ISCO x 10
  • 17 VÁZQUEZ x 11

 

El Real Madrid jugó un buen partido en Bilbao, aguantando bien el envite de alto ritmo propuesto por los leones de San Mamés. El partido no se ganó por una serie de malas decisiones de Lopetegui

  1. Salir sin Casemiro. En un partido como este, dar la manija a Kroos es alto riesgo, porque las prestaciones defensivas del alemán no se parecen en nada a las del brasileño. A su lado Ceballos corría como un maratoniano, pero no servía para tapar el eterno agujero que tenemos en el flanco izquierdo con Marcelo. Otra vez por esa banda vino el gol.
  2. El tercer cambio fue Vázquez x Bale. Faltaban 15′ y el equipo necesitaba gol. El galés es uno de los mejores realizadores del equipo. En el banquillo estaba Mariano, recibido en agosto como un 9 curtido en la élite y que podía haber salido por Benzema esos 15′ que  faltaban. Si llega a ser Mariano el encargado de culminar el jugadón de Asensio en el 88’…
  3. Isco salió enchufado. Marcó a los dos minutos de pisar el césped y poco después provocó una falta a un palmo de la raya del área  grande. Falta ideal para Isco, que metió una así a Italia hace un año en el Bernabéu. O para Asensio, que marcó hace un año al Valencia de libre directo.  O para Bale, o para Kroos… En ningún caso para Ramos, que se empeña en demostrar cada poco quién es el nuevo capo del vestuario. Parece como si la salida de CR7 obligase al camero a ejercer de líder absoluto. Estoy esperando que se ponga de portero cuando haya un penalty en contra. El caso es que la falta se fue a las nubes, con nuestras opciones de victoria.

No hay que ser catastrofistas. El equipo juega mejor que el año pasado – o al menos sabe más lo que quiere – y Lopetegui reaccionó pronto sacando a Casemiro en el 45′ y a Isco en el 60′.  El  joven portero vasco, Unai Simón,  estuvo birllante, y evitó más de un gol de los nuestros, mientras que Courtois apenas fue exigido. Pero la victoria del Barcelona en Anoeta, Rulli mediante, nos coloca a dos puntos del líder.

Real Madrid 1 – Tottenham 1. Competición anestesiada

No es un paradón de Llorís. Es un fallo garrafal de Benzema

1 NAVAS

19 ACHRAFF        4 RAMOS     5 VARANE      12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                   8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO      9 BENZEMA

20 ASENSIO X 9

17 VÁZQUEZ X 22

 

Salimos del Bernabéu tras el tercer empate del curso (de las cinco veces que he ido este año, más equis que unos) con la sensación de que la cosa tenía arreglo. Nada se ha roto, pues el objetivo de ser primeros de grupo sigue a mano. Si ganamos en Wembley estará casi conseguido, incluso empatando será factible porque nos quedan dos partidos más sencillos que a los ingleses. Y si perdemos el día de los Santos tampoco será un drama: entraremos como segundos a la fase de eliminatorias, como el año pasado. Y ya sabemos como acabó la Champions el año pasado.

El ambiente de las noches europeas de otoño nada tiene que ver con el de las primaverales, cuando el partido es un todo o nada. No quiero decir que el Madrid no quisiera ganar, pues salió enchufado y en el 4′ Ronaldo estrelló un tiro en la madera, que luego Benzema mando fuera a puerta casi vacía. Pero el autogol de Varane transformó un partido que teníamos controlado en un intercambio de golpes en el que los porteros se agigantaron. Navas y Llorís hicieron varias paradas de mérito, en especial el francés. Porque la ocasión más clara de los ingleses no tuvo que ver con nuestro portero, ya que Kane la envió fuera. Olvidémonos de fichar a este sujeto, para fallar ocasiones claras ya tenemos a Benzema. Dominamos más que ellos, y cuando Isco cogía la bola siempre pasaban cosas. El estado de forma del malagueño está por encima del de todos sus compañeros. Tendrá que entonarse alguno más si queremos tener un buen año.

Otro factor diferencial con el curso pasado es el balón parado. Hace un año Toni Kroos servía una asistencia tras otra en corners o en faltas laterales, pero este año no somos capaces de aprovechar esas situaciones, y eso que contamos con una nómina de rematadores que muchos quisieran: Ramos, Varane, Casemiro, Ronaldo… . Además, da la sensación de que el equipo empieza a notarlo y desesperarse. A veces sacamos el corner en corto, otras veces prueba Isco en lugar de Kroos… Ahí tiene trabajo el cuerpo técnico.

Como otras veces, Zidane tardó en mover el banco, y sólo tuvimos 15 minutos de Asensio y 5 de Vázquez como refresco. El año pasado, en días como este, salían Morata, James e incluso Mariano a ver si metían alguno. Demasiados goles que este año no tenemos. Total, que la cosa acabó en tablas y a nadie pareció fastidiarle mucho. Hasta que llegan los cruces, la competición parece anestesiada.

Real Madrid 1 – Atlético de Madrid 1. Nos fuimos del partido antes de tiempo

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Por ahí entró el empate…

1 NAVAS

2 CARVAJAL      3 PEPE     4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC         8 KROOS

11 BALE          9 BENZEMA     7 RONALDO

  • 6 NACHO X 3
  • 22 ISCO X 8
  • 17 VÁZQUEZ X 11

Da mucha rabia haber perdido dos puntos en esta jornada. Porque el Atleti apenas hizo nada para sacar un empate del Bernabéu. Sólo envidó al final, cuando Simeone estuvo todo lo brillante con los cambios como torpe estuvo Zidane. En los últimos minutos incluso susurré “firmo el empate“, porque ví más cerca el 1-2 que el 2-1. Pero visto en perspectiva, mi conclusión es que si los porteros ayer están cambiados, el partido acaba 3-0; y si además cambias a Griezzman por Benzema oRonaldo, entonces acaba 5-0.

Durante el primer tiempo, el Madrid tuvo el balón y las ocasiones. Hasta 3 paradas de gran mérito hizo Oblak, a la que hay que sumar un despeje de Savic sobre la linea de gol con la cabeza ante un tiro de Ronaldo que era gol o gol. Navas sólo tuvo que estirarse una vez, después de que Ramos diese a Griezzman una de las asistencias de la tarde y el francés rematase desde lejos. Con 0-0 al descanso, pensé que si marcaba el Madrid lo más difícil estaría hecho.

En el segundo tiempo la cosa empezó igual. Volvió a salvar Oblak un vicegol tras tiro de Benzema a bocajarro, y en la siguiente jugada marcó el Madrid. A balón parado, como tantas veces. Y otra vez fue un defensa quien marcó, porque nuestra delantera en algún lugar perdió si mítica pegada. Fue Pepe quien cabeceó un balón que cayó llovido que entró junto al palo izquierdo. El Bernabéu se supo ganador, y lo que es peor, el equipo también. Dispuso Bale de un golpe franco que podía haber sido la puntilla, pero el galés, inoperante toda la tarde, lo estrelló en la barrera.

Faltaban 20′ cuando el Madrid hizo el primer cambio, obligado. Pepe se lesionó y Nacho salió en su lugar. Simeone propuso a Correa de delantero y metió a Thomas en la medular. Desborde y músculo. Al Madrid le sobraba un delantero y le faltaba un centrocampista. Un doble cambio ahí, con Isco y Kovacic por Modric – hay que ver qué mal anda el croata, tantas veces nuestra viga maestra – y Benzema hubiese sido definitivo. Pero Zidane quitó a Kroos para dar entrada al malagueño y la cosa salió mal. El Atleti creció, el Madrid menguó y en el minuto 85 Correa da un gran pase a Griezzman que marca con la izquierda. Seguramente Oblak hubiese sacado ese balón.

Los cinco últimos minutos fuimos una pena. No llegamos ni una vez al área rival. El equipo estaba cansado y perplejo por lo poco que necesitó el Atleti para puntuar y lo mal que había estado nuestro entrenador con los cambios. La tarde se puso plomiza y gris… hasta que por la noche desde la patria chica de Isco y de Juanito nos llegaron estupendas noticias. El Málaga de Michel ganaba al Barça y nuestro puntito se volvía un puntazo.

Nos faltan 9 partidos de liga. Con 22 puntos (7 victorias y 1 empate) seremos campeones. Ahí está el reto.

FC Barcelona 1 – Real Madrid 1. Mejores primero y peores después. Iguales al final.

Ramos, de cabeza. Otra vez

1 NAVAS

2 CARVAJAL      5 VARANE     4 RAMOS     12 MARCELO

19 MODRIC       16 KOVACIC

17 VÁZQUEZ         22 ISCO       7 RONALDO

9 BENZEMA

14 CASEMIRO X 22

20 ASENSIO X 9

18 MARIANO X 16

Visitamos el Camp Nou y nos recibió un rival más tieso que la mojama. Poco queda actualmente de aquel equipo que te ganaba y no te dejaba tener el balón. Durante todo el primer tiempo el Madrid dominó de cabo a rabo el partido, y solo el azar hizo que no nos fuésemos ganando al descanso. El azar y la ceguera del árbitro en el minuto 3 ante un penalty evidente de Mascherano a Vázquez. Hace siete días en el mismo minuto el mismo jugador fue objeto de otro penalty aún más claro, en el Bernabéu ante el Sporting, y no hubo ningún reparo en pitarlo. Lo digo por las declaraciones de Raúl González durante la retransmisión, en las que afirmaba que “era muy pronto para pitar penalty”. No se que más dijo, a partir de ahí cambié la señal de audio. Sí que ví más veces a Mascherano hacer penalties de forma impune. Cosas que pasan.

Modric gobernó el primer tiempo, con Isco apareciendo poco a poco y Kovacic multiplicándose. Del Barça, ni rastro. Pero tras el descanso y tras una falta evitable de Varane a Neymar llegó el primer gol, en un cabezazo de Suárez. El Madrid defendió ese balón parado como si fuésemos juveniles: no en vano la pareja de baila del goleador era Vázquez, quizá el más bajito de los 11 madridistas. Algo hay en el gol también en el debe de Navas: un balón al área pequeña ha de ser del portero. Pudo haber orsay en el remate, pero no justifica lo mal que ahí estuvimos.

El gol dio alas a los culés y puso plomo en nuestras piernas. Y entonces Luis Enrique envidó con Iniesta, a quien Messi debería darle alguno de los balones de oro que guarda en su garaje. El de Albacete quitó a Modric el bastón de mando y se puso a controlar el partido. El Madrid sufría, y Zidane nos recordó que hizo novillos cuando en el curso de entrenador enseñaban cómo se hacen los cambios. Quitó a nuestro Iniesta, Isco. Es cierto que el malagueño tenía una amarilla, pero su cambio por Casemiro fue dificil de entender. Sobre todo porque el brasileño, tan colosal otras tardes, se mostró fuera de cacho, torpe, impreciso. El segundo del Barça volaba entonces sobre el nido del cuco. Neymar falló lo infallable y Messi perdonó cuando no suele hacerlo. A todo ésto, ZZ había dado carrete a Asensio, que se mostró más verde que el campo, por el intranscendente Benzema y finalmente salió Mariano por Kovacic. En el banco, James se ponía pálido al comprobar cual es su escalafón actual en la plantilla.

Merece la pena hablar de la salida de Mariano. Es un delantero de la cantera, el riempo dirá si es tan bueno como Butragueño, Alfonso o Raúl (antes de comentarista insensato fue delantero), o quizá sea tan inútil como Morales, Portillo o Soldado. Pero sale y se come el balón, el césped y al cuco del reloj si hace falta. Su actitud contrasta con la de Benzema como lo haría un cura en una fábrica de harina.

Llegamos a los minutos finales perdiendo por un gol, pero el Barça nos dejó vivos. Y no puedes dejar vivo al Madrid, menos aún cuando Sergio Ramos está sobre el césped. Como otras veces, apareció cuando el partido agonizaba para rematar un remate de Modric a la red de Ter Stegen. El gol fue un puñal en el ánimo culé: les deja a seis puntos del Madrid cuando se veían ya a tres y tampoco ellos han conseguido ganar a un equipo que no pierde en liga desde febrero. Tras ser mejores al principio y peores después, al final fuimos iguales.