Real Madrid 2 – Getafe CF 0. No encajar goles.

Bale celebra su gol con Asensio. INMA FLORES

1 NAVAS

2 CARVAJAL       6 NACHO       4 RAMOS      12 MARCELO

8 KROOS        24 CEBALLOS

11 BALE            22 ISCO        20 ASENSIO

9 BENZEMA

  • 14 CASEMIRO x 22
  • 10 MODRIC x 20
  • 17 VÁZQUEX x 11

El Madrid de Lopetegui ganó su primer partido oficial en el Bernabéu con solvencia y sin alardes. Aunque no se pueden sacar conclusiones a estas alturas, parece que el equipo tiene más claro que con Zidane lo que quiere hacer. El sistema escogido hoy fue el 4-2-3-1 (el favorito de Mou cuando nos entrenaba, que nos permitió ver que Casemiro es prescindible en el 70% de los partidos de casa y que debemos poner velas a los santos para que Gareth Bale no se constipe este año, pues es de largo nuestro jugador más determinante.

Una de las mejores noticias fue mantener la portería a cero. Sorprende la alineación de Navas cuando acabamos de fichar al mejor portero del Mundial, que es además top 3 del mundo. Courtois calentó banquillo en el Bernabéu después de que el tico se comiese cuatro goles hace unos días en la SuperCopa Europea ante el Atleti. Bien es cierto que hoy podría haber jugado hasta Paco Buyo, pues creo que el Getafe no tiró a puerta, ocupado como estaba dando patadas.

El mejor jugador de la retaguardia fue Nacho, cuya actuación hace incomprensible la alineación de Varane ante el Atleti. El canterano no comete errores, cosa que en un central es muy apreciable. De los de arriba, Asensio fue el más entonado y Bale el más participativo. Los dos jugadores intercambiaban posiciones una y otra vez y entre los dos fabricaron el gol de la tranquilidad, que llegó en el 51′. Antes había abierto el marcador Carvajal en un meritorio remate de cabeza, por lo impropio en un lateral. Con ese tanto maquilló sus repetidos errores en el pase.

Pudimos marcar alguno más: hubo dos tiros a la madera, uno anulado a Ramos y un penalty clamoroso sobre Asensio que me hizo dudar del VAR. No obstante,  y aunque creo que Lopetegui tiene en la cabeza un equipo que no marque tantos goles como otros años pero que apenas encaje, el partido de hoy demostró que el equipo necesita un delantero centro como yo una dieta, pues Benzema sigue siendo tan intrascendente como el curso pasado. No vamos a tener problemas en controlar los partidos, pues nuestro centro del campo es envidiable, pero ¡ay cuando cueste abrir el melón!

 

Wolfsburgo 2 – Real Madrid 0. Ir a Alemania es llorar

1 NAVAS

23 DANILO       3 PEPE       4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC              8 KROOS

11 BALE             9 BENZEMA      7 RONALDO

  • 20 JESE X BENZEMA
  • 22 ISCO X MODRIC
  • 10 JAMES X KROOS

Lo dije mediada la mañana: para nuestro equipo ir a Alemania durante mucho tiempo fue llorar. Empeñado en hacernos guiños nostálgicos, después del arranque de coraje en el Nou Camp levantando un partido en inferioridad ahora se han propuesto hacernos revivir una remontada épica, una noche mágica en el Bernabéu, donde “Noventa minuti son molto longos” y tal. No olvidéis que era condición necessaria para que la remontada se produjese era haberla cagado en la ida pero bien. Y esa parte la hemos cumplido a rajatabla.

No marcar en el partido de ida en una eliminatoria a doble vuelta suele ser una condena, porque el primer gol que el rival marque en nuestro campo valdrá doble. Y éso han conseguido los entusiastas alemanes, que deambulan por su liga local (van octavos, creo) pero que anoche consiguieron tumbar al Madrid. En la clasificación histórica de la competición el Real Madrid es el número 1 y el Wolfsburgo es el 184. Vamos, como si le gano yo a Djokovic jugando al tenis.

Mi cabreo de anoche era fruto de la perplejidad. Volví a ver los primeros 15′ de partido una vez finalizado y, cuando acabaron, pensé que todo lo que no fuese resolver la eliminatoria en la ida sería un fracaso. En el 1′ le anularon a Ronaldo un gol por un orsay del tamaño del pelo de una gamba. Después le hacen penalty a Bale y el árbitro se hace el lonchas. Lesionan a Benzema acto seguido con un patadón en la espinilla, fruto del cual antes de retirarse falla un claro mano a mano. Y para terminar el ratito, el árbitro señala penalty en contra a Casemiro. Lo lógico era ir 0-2 a esas alturas, pero íbamos 1-0. Nada de qué preocuparse, pensé, ahora remontamos. Pero quien volvió a marcar fue el equipo alemán, en una jugada que demostró, otra vez, la baja forma de Pepe y Ramos. El camero perdió la marca del delantero con la misma facilidad que perdió María Martillo la virginidad y Navas encajó el segundo con un cabezazo a bocajarro.

Con el 2-0 faltaba más de una hora de partido, pero el Madrid se quedó noqueado. Mostramos una preocupante mandíbula de cristal, pues ante una adversidad no ofrecimos respuesta alguna. Se esperaba que los jugadores leyesen el partido. Por ejemplo, Bale entraba con peligro una y otra vez: coño, pues buscadle. En el segundo tiempo el galés no tocó el balón. Todo el equipo andaba desquiciado, y alguno, como Marcelo, protagonizó una sonrojante acción, propia de alimañas como Dani Alves o Busquets.

Quien queda muy retratado tras esta noche es Zidane. La alineación de Danilo tras el partido de Carvajal en Barcelona es inexplicable; como lo hubiese sido sacar a Kovacic por Casemiro, por ejemplo. Pero más allá de esa decisión, de un entrenador se espera que actúe cuando el partido necesita un cambio. Como lo hubiesen hecho Capello, Mourinho o Guardiola. A los tres les recuerdo decisiones a mitad de partido que cambiasen su curso. Zidane no hizo nada. Cuando se lesionó Benzema sacó a Jesé por ser el cambio más natural, cuando era evidente que el equipo necesitaba un enganche para suplir al galo, James o Isco. Dije que Zidane estuvo valiente en el Nou Camp por no sacar un central cuando echaron al Capitán Tan, pero en realidad hizo lo que anoche. Nada.

Zidane, eso sí, envidó con Isco faltando media hora. Había que marcar como fuese. Sin hacer un gran partido, Isco dio el mejor pase del segundo tiempo, dejando un mano a mano a Ronaldo que hubiese sido oro puro en caso de entrar. Quedando 6 minutos dio carrete a James, lo que dejaba una delantera de años 60: Jesé, Isco, Ronaldo, James y Bale. Para jugar al FIFA, guay, pero para construir hace falta centro del campo. Daba grima ver a Isco y sobre todo a James en la medular, donde un media punta siempre será intrascendente.

Total, que nos hemos traído el peor resultado de los cuatro partidos de cuartos de final. El exceso de euforia y un un árbitro casero han hecho el resto. Ahora falta la parte difícil de las remontadas. La más fácil ya la hemos conseguido: cagarla en la ida.