Atlético de Madrid 2 – Real Madrid 1. Benzema se hace eterno

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La última noche europea del Calderón acabó con el escudo del Madrid sobre el césped

1 NAVAS

23 DANILO       5 VARANE      4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC           8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO     9 BENZEMA

  • 20 ASENSIO X 9
  • 17 VÁZQUEZ X 14
  • 21 MORATA X 22

Que nadie os engañe: el Atleti nunca tuvo opciones en esta eliminatoria. Cuando más cerca estuvo de clasificarse le faltaban aún dos goles. Pese a la engañosa ventaja que consiguió en el marcador en los primeros 16′, el Madrid ha jugado al fútbol mucho mejor. Y cuando un equipo es tan superior, no hay nada de qué preocuparse. Si acaso, la UEFA debería agradecer al Real Madrid que un equipo tan violento como el Atlético de Madrid no estropee con sus patadas y sus codazos el partido más importante del año. Mientras escribo, escucho a Simeone diciendo que habría que clonar a Godín y a Gaby, sus dos más sucios esbirros. No podemos esperar otra cosa de Diego Simeone, cuya carrera está trufada de comportamientos antideportivos. Es imposible que un espectador imparcial quisiese que se clasificase el Atletico.

El Atlético es incapaz de construir fútbol, así que sus opciones de gol pasaban por el balón parado. Y así consiguió golpear dos veces: primero en un corner en el que Ronaldo perdió la marca de Saúl y éste cabeceó junto al palo izquierdo, en el que inexplicablemente no había ningún defensa tapando. Era el minuto 12, y cuatro después Varane, que sale de lesión llegó tarde y derribó a Torres dentro del área. Griezmann tiró mal, como casi siempre, pero Navas no pudo parar el tiro pese a que lo rozó con la manopla. Con 2-0 el Atleti se veía más cerca, claro, pero el partido seguía dependiendo de que el Madrid metiese un gol, en cuyo caso el Atleti necesitaría meter otro tres para clasificarse. Podía haber llegado nada más comenzar, en un cabezazo de Casemiro que Oblakdespejó estupendamente. Y ese gol llegó antes del descanso. Por cierto, desde el 2-0 hasta el 2-1 Navas no hizo ninguna parada. El Madrid dominó, con fútbol, y el Atleti ni la olía.

Con paciencia, el Madrid se puso a mover el balón. Isco y Modric tienen una calidad descomunal, y los rojiblancos sólo podían perseguir sombras. En el minuto 42 Ronaldo sacó de banda rápidamente, buscando a Benzema. El francés, tan criticado últimamente por gente entre la que me incluyo, escondió el balón a los tres defensas que le rodeaban y, como un funambulista, se puso a pasear sobre la línea de fondo. El balón acariciaba la cal, Karim aceleró y de repente estaba solo para dar el pase de la muerte a Kroos. Otra vez Oblak hace una parada milagrosa pero Isco, atento al despeje, marca desde cerca. Una jugada tan importante como aquella de Redondo en Old Tradford; con la misma belleza plástica como el eterno gol de Butragueño al Cádiz en el Bernabéu. Benzema, en un año gris, se ha colado en la historia de nuetro club. Con esa jugada acabó la eliminatoria y la historia de la Copa de Europa en el Vicente Calderón. Por cuarto año consecutivo, el Atleti se veía apeado de Europa a manos del Real Madrid. Marca difícil de superar.

En el segundo tiempo no pasó gran cosa. El Madrid dio un baño de fútbol aunque las mejores ocasiones fueron del Atletico, un par de ellas bien desbaratadas por Navas. También pudo marcar el Real Madrid, pero Ronaldo no tuvo su noche. Nunca peligró nuestra clasificación, que se consumó enmedio de un diluvio.  Cuando el árbitro pitó, las dos hinchadas parecían contentas, lo que refleja el nivel de exigencia de unos y otros. No sería de extrañar que vuelvan a lloriquear con que su presupuesto es menor que el nuestro; cosa que sólo pueden decir ante Madrid o Barça. Son un equipo pequeño y pegón, por eso siempre estarán detrás.

De la mano de Isco, de Modric y de Benzema, el Madrid se dispone a jugar su decimoquinta final de Copa de Europa, segunda consecutiva; hito que no conseguíamos desde 1960. Noche para estar contento.

Real Madrid 2 – Valencia 1. Los caballeros de la angustia

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Marcelo. Samba pa tí

1 NAVAS

2 CARVAJAL          6 NACHO       4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC      8 KROOS

10 JAMES        9 BENZEMA       7 RONALDO

  • 20 ASENSIO X 10
  • 21 MORATA X 9
  • 17 VÁZQUEZ X 19

En los años 40 hubo un equipo argentino al que llamaban “Los caballeros de la angustia”, por su querencia a ganar los partidos en los minutos finales. Este año el Madrid se ha ganado con creces ese apodo, pues no han sido pocos los partidos que hemos rematado en los minutos finales, la mayoría de ellos después de haber dominado claramente todo el encuentro y no haber convertido en gol algunas de las múltiples ocasiones de las que hemos disfrutado. El partido ante el Valencia fue otro ejemplo, pues en el minuto 50 y ganando por 1-0 tuvo Benzema una ocasión de ésas que deberían ser gol o gol, pero el galo mandó su disparo al poste. La jugada acabó en penalty… que Ronaldo no consiguió convertir en gol. El partido pudo decidirse ahí; no lo hizo y tuvimos un final de frenopático por no haber cerrado el encuentro en esa doble ocasión.

Salió el Madrid con la mayoría de los teóricos titulares. Hay un absurdo debate en el aire en el que se discute si es mejor el Madrid A o el Madrid B. En realidad el debate es otro, pues nadie pide que entre Danilo, y mucho menos Coentrao, en el XI; ni que salgan del mismo Carvajal, Ramos, Marcelo o Ronaldo. La historia es que Isco ha hecho un par de exhibiciones en Gijón y Coruña, y su suplencia es muy difícil de entender. Además, Marco Asensio también está dando minutos de calidad cuando lo ponen. También James está en alza. Para uno de los tres hay un hueco seguro, el provocado por la lesión de Bale, y Benzema está poniendo mucho de su parte para dejar libre otro hueco. El debate acaba ahí, o sea que de equipo A o B nada de nada.

El Madrid salió al césped plomizo, igual que estaba la tarde. Antes del primer minuto un error de Ramos desencadenó una clara ocasión para Santi Mina que acabó en el palo. La primera sensación fue que no ganaríamos fácil. Enfrente había un buen Valencia, que podría luchar con el Atleti o el Sevilla por la tercera plaza como hacía no hace mucho tiempo pero que ha decidido convertirse en una versión 2.0 del Estudiantes: un equipo mediocre que deambula por mitad de la tabla y que centra el año en ganarle al Madrid los duelos que les enfrentan. Triste objetivo, pero allá ellos.

Lo mejor del Madrid fueron sus laterales. Carvajal y Marcelo otorgan una aportación ofensiva al Madrid muy superior a la que da quien porta el dorsal 9 a su espalda (triste realidad). A la media hora llegó el primer gol, tras un fantástico centro de Carvajal que Ronaldo remató como sólo lo hace un gran delantero centro: cruzando el balón y haciéndolo botar: imposible para Alves. Antes del descanso sólo pudo llegar otro gol en un libre directo que ejecutó James desde el carril del 8, que pasó saludando la escuadra.

Tras el descanso se produjo la doble ocasión con la que abro la crónica. Alves detuvo el penalty a Ronaldo. Este portero es un especialista, sí, pero yo creo que un penalty bien tirado es imposible para el portero. Antes del lanzamiento, Alves intentó un juego psicológico contra Ronaldo que, visto lo visto, le salió bien. Si Ronaldo tuviese menos ego y más de dos dedos de frente, cuando Alves se acerca debería haber entregado el balón a James, o a Kroos. A cualquier buen pelotero, y decir “bah, tiralo tú. A este le marca cualquiera”. Hubiera sido gol seguro.

Con 1-0 avanzaba la tarde, tediosa. El Valencia firmaba llegar a la recta final del partido perdiendo por la mínima, para cazar una ocasión cuando quedasen menos de 10′. Era el minuto 82 cuando Casemiro hizo su enésima falta – alguien debería explicar que un buen medio centro hace pocas faltas, y todas lejos del área – y Parejo colocó el balón con suavidad sobre el césped. Parejo es un canterano blanco que gustaba a Di Stéfano cuando estaba en el Castilla. Pudo ser el nuevo Guti, pero tenía menos clase y era más cubatero, si cabe. Lo que pasa es que en Valdebebas, a poco que estés atento, aprendes cómo se ponen faltas donde duermen las arañas. Parejo ejecutó la falta como un maestro, esquivando la barrera en la que Ronaldo y Morata saltaron para evitar el gol. El balón bajó violento hacia la escuadra derecha de Navas, que pudo tocarla pero no evitó el gol. Faltaban 8 minutos. 1-1.

Entonces, como tantas veces, el Bernabéu tocó a rebato. La caballería blanca cargó como sólo ella sabe, y puso su mirada en la victoria como un preso mira la puerta de la cárcel abierta. apenas 4 minutos después del gol de Parejo, Morata hizo un sombrero en el área y el balón llegó a Marcelo, que recortó con la izquierda y disparó con la derecha un tiro raso, potente, lleno de fe. El psicólogo Álves no pudo evitar el gol ni el consiguiente éxtasis del Bernabéu.

La liga se acerca un punto más. Necesitamos, en el peor de los casos, 10 de los 12 puntos que faltan por jugarse.

Real Madrid 2 – Athletic 1. ¡Cuánto esfuerzo!

Morata, marcando el gol de la victoria el día que cumplía 24

Morata, marcando el gol de la victoria el día que cumplía 24

1 NAVAS

2 CARVAJAL       3 PEPE       5 VARANE   12 MARCELO

8 KROOS         16 KOVACIC

17 ISCO

   11 BALE                9 BENZEMA           7 RONALDO

Nos costó una barbaridad ganar el partido al Athletic Club. Entre otras cosas porque sin Casemiro ni Modric el centro del campo baja bastantes enteros: Kroos de 5 se pierde y Kovacic corre de aquí para allá como un pollo sin cabeza. En otra época partidos como éste los levantábamos con la pegada de la delantera. Hasta no hace mucho, Ronaldo garantizaba un gol por partido, pero ahora falla como si fuese la reencarnación de Zamorano. Que acabase el partido de anoche dice muy poco en favor del entrenador, que no aplica justicia en sus decisiones. Es el momento de que Vázquez entre en el XI titular, que Bale pase a la izquierda y que el puesto de 9 se lo peleen entre Benzema, Ronaldo y Morata.

Marcamos muy temprano. Ante de que atronase el Illa Illa Illa del minuto 7, Isco penetró por el carríl del ocho y, cuando parecía que se iba a liar, asistió a Benzema. Cuando el gol llega tan pronto, lo habitual es que el partido se encarrile fácil. Pero el Athletic presionaba bien, y la salida del balón no era limpia. El Madrid abusaba de subir por el centro, sin aprovechar las bandas, lo que hacía que defendernos fuese fácil. A todo ésto y en un fallo defensivo de Varane marcó el Athletic. A estas alturas, Varane parece lejos del central que deslumbró ante el Barça en las semifinales de Copa del último año de Mou. Otro error grueso del francés casi nos cuesta el segundo cerca del final del partido.

Desde el empate, el Madrid intentó llevarse el partido, con más corazón que cabeza. Ronaldo remató 11 veces, algunas de las cuales solían ser gol o gol hasta hace no mucho. El luso ha encadenado cuatro partidos seguidos en casa sin marcar. Evidentemente volverá a meter goles, pero hay que ir haciéndose a la idea de que sus mejores días ya han pasado. Y entre su carácter, el impacto mediático de nuestro equipo y lo pesados que son los periodistas españoles, causa desazón afrontar su crepúsculo.

Porque Zidane demostró ayer, otra vez, que no hay meritocracia en este equipo. Cuando movió el banco sacó en primer lugar a Isco. El malagueño estaba siendo de lo mejor del equipo, pedía el balón y se ofrecía; pero nadie de la BBC iba a salir del campo en el 60′. Era él o Kovacic; nadie más iba a ser sustituido. Cambió al esquema, colocando algo así:

1 NAVAS

2 CARVAJAL       3 PEPE       5 VARANE      12 MARCELO

8 KROOS         16 KOVACIC

17 VAZQUEZ                                               11 BALE

9 BENZEMA     7 RONALDO

Poco después salió Morata por Benzema, La idea era llegar al gol desde las bandas, y fue tras un pase de Bale cuando Morata, rematando dos veces, acabó marcando gol. El canterano celebró la diana con rabia, asumiendo que seguirá siendo suplente haga lo que haga. Como Vázquez, que siempre que sale cumple pero no tiene premio.

Es cierto que cumplido un cuarto de campeonato el Madrid es líder en solitario, pero aún no hemos visitado ningún campo difícil. De los seis puntos que hemos perdido, contábamos con cuatro de ellos como seguros. Así que, aunque vayamos líderes, mucho tiene que mejorar el equipo para darnos buenas noticias.