Girona 1 – Real Madrid 4. La fuerza del conjunto.

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Primer penalty sobre Asensio.

1 NAVAS

2 CARVAJAL        6 NACHO       4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO             8 KROOS

11 BALE                    22 ISCO          20 ASENSIO

9 BENZEMA

  • 5 VARANE x 12
  • 10 MODRIC x 22
  • 17 VÁZQUEZ x 11

Partido extraño en Montilivi, donde el Madrid sufrió durante la primera media hora pero acabó ganando de forma holgada después de jugar de forma convincente el final del primer tiempo y todo el segundo. Se sobrepuso al tanto inicial de los rojiblancos con fútbol de muchos quilates, para acabar goleando. Y la mejor noticia es que la marcha de Ronaldo nos ha vuelto un equipo más coral. Ahora somos un conjunto, no la orquesta de un solista.

Lopetegui sigue sin utilizar de inicio a quienes más tarde llegaron: Varane, Modric ni Courtois.  Los dos de campo tienen más fácil jugar un ratillo, pero lo más difícil de hacer es lo del portero, porque si bien el belga llegó con el aura de ser el mejor del Mundial, pero también es cierto que Navas ha hecho hoy sendas paradas de mérito, y nadie vería justa su suplencia la semana próxima, igual que nadie entendería que Courtois siguiese en el banquillo una semana más. Un problema.

Como suele ocurrir en este tipo de partidos, el equipo de casa salió a tope. El Madrid aguantaba bien, incluso se adelantó en el marcador por medio de Benzema, pero fue anulado por fuera de juego. Pero poco después nuestro flanco izquierdo hizo aguas – otra vez – y los locales se adelantaron en el maracdor con una buena maniobra de su delantero, que primero amagó y luego buscó las telarañas de la escuadra izquierda. Tocaba remar.

El gol espabiló al equipo, que lo movía Isco de un lado a otro. Benzema se ofrecía para combinar, cosa que hace como nadie, pero no es esa su misión. Eso lo hace Asensio, Isco, Modric… Y nadie remata a gol. Si acaso Bale, pero tampoco es un 9 al uso. Pudieron marcar Isco y Benzema en un doble remate que acabó en un penalty tan claro como absurdo sobre Asensio. Ramos fue el encargado de ejecutarlo, demostrando de nuevo quién manda en el equipo. Para colmo, decidió marcarse un Panenka. Así llegamos al descanso.

Al poco de volver fue objeto Asensio de otro penalty. Más claro que el primero, si cabe. Y ahí apareció Benzema, que después de 9 temporadas con el 9 a la espalda decidió que era hora de lanzar un penalty. Solíamos decir que Benzema era el delantero favorito de Ronaldo para jugar a su lado; pero también podemos pensar que Benzema jugaba demasiado para el luso. Interpreto la decisión de lanzarlo como un paso al frente. Ahí estaban Bale, Isco, Asensio y el propio Ramos, pero fue Karim quien lo ejecutó. Y lo hizo muy bien.

Con 1-2 el Girona se estiró y el Madrid retrocedió 10 metros. Pensé que el plan era sentenciar el partido con una carrera de Bale. Y así fue. Isco vio su desmarque y ejecutó el mejor pase de la noche. ¡Eso es una asistencia, carajo! Con campo por delante el galés vale un potosí. Ganó la carrera con autoridad y definió como un capo. 1-3 y partido cerrado.

A todo esto, Lopetegui mandó un whatsapp a Marcelo sustituyéndolo por Varane para que Nacho ocupase el lateral izquierdo. Un cambio poliédrico, porque podemos pensar que quería reforzar el centro de la defensa con los dos centrales que mejor van de cabeza; o que quería un lateral menos ofensivo. Pero también podemos pensar que Lopetegui no estaba contento con el rendimiento de Marcelo.

Poco más de si dio la noche, salvo un nuevo gol de Benzema que convierte al Madrid en líder gracias a su mejor diferencia de goles. Este resultado nos hace perder la esperanza a quienes creemos que estamos a dos fichajes de tener un plantillón. Pero faltan esos dos fichajes. Un central y un delantero centro.

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Real Madrid 2 – Getafe CF 0. No encajar goles.

Bale celebra su gol con Asensio. INMA FLORES

1 NAVAS

2 CARVAJAL       6 NACHO       4 RAMOS      12 MARCELO

8 KROOS        24 CEBALLOS

11 BALE            22 ISCO        20 ASENSIO

9 BENZEMA

  • 14 CASEMIRO x 22
  • 10 MODRIC x 20
  • 17 VÁZQUEX x 11

El Madrid de Lopetegui ganó su primer partido oficial en el Bernabéu con solvencia y sin alardes. Aunque no se pueden sacar conclusiones a estas alturas, parece que el equipo tiene más claro que con Zidane lo que quiere hacer. El sistema escogido hoy fue el 4-2-3-1 (el favorito de Mou cuando nos entrenaba, que nos permitió ver que Casemiro es prescindible en el 70% de los partidos de casa y que debemos poner velas a los santos para que Gareth Bale no se constipe este año, pues es de largo nuestro jugador más determinante.

Una de las mejores noticias fue mantener la portería a cero. Sorprende la alineación de Navas cuando acabamos de fichar al mejor portero del Mundial, que es además top 3 del mundo. Courtois calentó banquillo en el Bernabéu después de que el tico se comiese cuatro goles hace unos días en la SuperCopa Europea ante el Atleti. Bien es cierto que hoy podría haber jugado hasta Paco Buyo, pues creo que el Getafe no tiró a puerta, ocupado como estaba dando patadas.

El mejor jugador de la retaguardia fue Nacho, cuya actuación hace incomprensible la alineación de Varane ante el Atleti. El canterano no comete errores, cosa que en un central es muy apreciable. De los de arriba, Asensio fue el más entonado y Bale el más participativo. Los dos jugadores intercambiaban posiciones una y otra vez y entre los dos fabricaron el gol de la tranquilidad, que llegó en el 51′. Antes había abierto el marcador Carvajal en un meritorio remate de cabeza, por lo impropio en un lateral. Con ese tanto maquilló sus repetidos errores en el pase.

Pudimos marcar alguno más: hubo dos tiros a la madera, uno anulado a Ramos y un penalty clamoroso sobre Asensio que me hizo dudar del VAR. No obstante,  y aunque creo que Lopetegui tiene en la cabeza un equipo que no marque tantos goles como otros años pero que apenas encaje, el partido de hoy demostró que el equipo necesita un delantero centro como yo una dieta, pues Benzema sigue siendo tan intrascendente como el curso pasado. No vamos a tener problemas en controlar los partidos, pues nuestro centro del campo es envidiable, pero ¡ay cuando cueste abrir el melón!

 

FC Barcelona 2 – Real Madrid 2. Esto es un atraco, nena

A Modric tío. A Modric.

1 NAVAS

6 NACHO       5 VARANE      4 RAMOS        12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC              8 KROOS

11 BALE             9 BENZEMA            7 RONALDO

  • 20 ASENSIO x 7
  • 17 VÁZQUEZ x 6
  • 23 KOVACIC x 10

Me ha venido a la cabeza la canción de Burning.

El Madrid ha jugado un gran partido en el Nou Camp, ha demostrado que es mejor equipo y que ganaría la liga si ésta acabara con un sistema de play-off sería el principal candidato a ganarla, porque su estado de forma en primavera es el mejor. Pero este curso no hemos sido regulares, especialmente sufrimos un bajón después de las Supercopas de agosto y del mundialito de diciembre. De haberlo sido, tampoco habríamos ganado la liga, pues el Barcelona apenas se ha dejado puntos. Y si nos han liado la de hoy siendo campeones, imaginad de lo que hubiesen sido capaces en caso de habernos jugado algo.

Salimos en el Nou Camp con la BBC por bandera. Quizá sea la última vez que los veamos juntos. Salimos serios, sí, bien colocados sobre el campo; pero una vez más la banda que defiende el sobrevalorado Marcelo fue una autopista. Como pasó dos veces ante la Juve, como pasó ante el Athletic, un rival sube por el carril del 7 sin que nadie le estorbe. Pase al segundo palo y gol. Esta vez fue Sergi Roberto quien aprovechó el pasillo (para que luego digan que no lo hubo)  y Suárez quien remató. Marcelo es DEFENSA lateral izquierdo, y cuando su prioridad es el ataque no está haciendo bien su trabajo.

El gol no descompuso al Madrid. Al contrario, su juego se asentó y apenas 5 minutos después empató tras una genial jugada en la que Kroos tuvo mucho que ver. El alemán sacó el balón, hizo pared con Ronaldo y centró para que cabecease Benzema. Ronaldo remachó en boca de gol al tiempo que Piqué le lesionaba en el tobillo. Como la jugada acabó en gol, nadie pidió sanción para el jocoso central catalán, que siguió en el campo. Ronaldo también aguantó pero en el descanso fue sustituido por Asensio.

Siguió dominando el Madrid, y el propio CR pudo marcar con otras dos claras ocasiones. Entonces el Barcelona comenzó su festival de patadas, abanderado por Suárez – qué contento estoy de que este jugador no juegue en mi equipo – y secundado incluso por Messi. Ambos vieron tarjeta amarilla. Debió verla Bale, naranja incluso, en un pisotón a Umtiti, pues el galés clavó los tacos en el gemelo del central francés. Hay que destacar, eso sí, que nadie protestó esa acción en directo, o sea que nadie la vio. Tampoco el árbitro. Sí que vio el trencilla el puñetazo que lanzó Sergi Roberto a Marcelo, y que como es lógico fue sancionado con tarjeta roja. Antes del descanso el Barça se quedaba en inferioridad numérica. Durante el anterior clásico que jugaron en esas condiciones el expulsado fue Oleguer. El Madrid tenía una ocasión de oro para ganar en el Nou Camp.

El segundo tiempo comenzó con el Madrid dominando y el FC Barcelona agazapado esperando el contraataque. Recuerdo cuando Xavi y Guardiola decían que esa no era forma de jugar al fútbol. Los apóstoles del toque ahora quitan a Iniesta para sacar a Paulinho mientras Johan se revuelve en su tumba. Era un equipo grande, dominador, con balón, contra uno pequeño, agazapado, esperando un contrataque. Estaba claro que el Madrid ganaría el partido si no ocurría nada raro.

Pero ocurrió.

En el minuto 51, justo después de una buena ocasión en la que Asensio estuvo chupón, Suárez roba el balón a Varane haciéndole una falta clamorosa. Imposible de no ver. El urguayo desplazó la pierna del central de forma escandalosa, en una falta que se puede pitar incluso de oído- cualquiera que haya jugado al fútbol sabe que esas patadas suenan -.  El propio delantero reconoció después que le sorprendió que el árbitro dejase seguir. A mí lo que me sorprende es que alguien que lleva una amarilla a cuestas se suponga con la impunidad suficiente como para dar esa patada y saber que su segunda amarilla es como pillar a un concursante de OT leyendo un libro. Altamente improbable, casi imposible. El balón llegó a Messi que definió como los ángeles.

El Madrid iba perdiendo contra 10. Este gol sí que nos aturdió, como no puede ser de otra forma cuando el reglamento no se aplica. Nos costó generar peligro, y cada vez que llegábamos Ter Stegen demostraba su categoría. Además el Barça metía miedo a la contra, porque Messi es mucho Messi. Salió entonces Lucas Vázquez, lo que sirvió para desencorsetar a Bale del flanco derecho y darle libertad. No tardó el galés en marcar un golazo. Al final nos hemos perdido a un jugador muy aprovechable por no ponerlo en su sitio, el flanco izquierdo, o incluso de “enganche”. Empate de nuevo y volvía esa sensación de que ganaríamos seguro si no pasaba nada raro de nuevo.

Pero pasó.

Entró Marcelo en el área en el minuto 80 y Jordi Alba le zancadilleó dejando en ridículo la patada de Suárez relatada antes. Los jugadores blancos no daban crédito. Un penalty claro como caldo de asilo, pitable también de oído. El árbitro se hizo el lonchas. Quizá recordó que en descanso Messi ya le había echado una bronca, y si los culés no quedaban contentos con el árbitraje su carrera profesional estaba en peligro. Mirad si no cómo le va a quien se equivoca hacia un lado o hacia el otro. Por éso los del Barça pueden coger a un rival del cuello, como Jordi Alba a Modric, sabiendo que no va a pasar nada. Por éso pueden bufar en la cara, como Paulinho a Vázquez. Nunca pasa nada.

Así que el empate siguió en el electrónico y ya no se movió. Lógicamente, la sensación blanca es peor que la azulgrana. Fuimos mejores y merecimos ganar, sólo la actuación de Hernández Hernández nos privó de la victoria. Es el mismo árbitro que nos pitó en Girona y ante el Levante en casa. Ahí tenéis 7 puntos que volaron para no volver. Ahí tenéis un factor por el que Modric o Casemiro tienen el triple de Champions que de ligas y tienen fácil que sea el cuádruple. No es el único factor, claro. Pero obviarlo es de necios.

Qué mérito han tenido las 4 ligas ganadas por el Madrid desde 2004.

Real Celta 2 – Real Madrid 2. Sacamos poco y merecimos menos.

Así de solo remató el delantero celeste el empate

1 NAVAS

19 ACHRAFF            5 VARANE      6 NACHO      12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                                        8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO           11 BALE

  • 17 VÁZQUEZ X 22
  • 23 KOVACIC X 10
  • 20 ASENSIO X 11

Partido gris del Madrid en Balaídos. Plomizo, como el cielo de Vigo. Me cuesta destacar a alguno de los 14 jugadores que esta noche han estado sobre el césped, pues ninguno estuvo cerca del nivel que otras veces nos han demostrado. La buena noticia es recordar que Bale tiene gol, lo que nos viene como agua de mayo ante la sequía de Ronaldo. El galés marcó dos veces al primer toque, dos goles de nueve puro, tras sendos buenos pases de Kroos e Isco respectivamente. Los dos goles se sucedieron en un intervalo de tres minutos. Fueron esos tres minutos un fogonazo de luz, los otros 87 fueron oscuridad.

De todos los problemas que nos enseñó el Madrid esta noche, el más preocupante tiene que ver con el físico. El equipo está fundido. El cansancio no sé si es más mental que físico, porque incluso Asensio, que jugó 10′, perdió un balón por cansancio. En el segundo tiempo el problema se puso más de manifiesto, no en vano el equipo siempre mete menos goles y encaja más en los segundos tiempos. En el primer cuarto de hora tras la reanudación parecía que dominábamos, pero el Celta empezó a crecer. Llama la atención la lentitud con la que Zidane mueve el banquillo cuando esto ocurre. A partir del 60′ el Celta llegaba más y más pero no hacíamos ningún cambio. Ahí seguía Kroos trotando por el verde, Achraff y Marcelo dando pena… hasta que el Celta tuvo un penalty para empatar. Lo paró Keylor Navas, que seguramente verá cómo esta semana el Madrid ficha otro portero. Por fin llegaron los cambios. Salieron Modric e Isco del campo, quizá los dos que mejor pueden aguantar la pelota y dormir el partido. El cántaro se rompió en el 82′, tras en enésimo viaje a la fuente. Empató el Celta en otra jugada sonrojante para Varane, defensa blando como la gelatina. Con 2-2 quitó Zidane a Bale, el único que había conseguido marcar. Ahí seguía en el césped Ronaldo, cuya figura evocaba el poema de León Felipe Vencidos. Tuvimos la victoria en un tiro postrero de Lucas Vázquez, un remate de esos que un delantero del Madrid metía seguro. Pero el gallego remató centrado  y el balón estalló contra las manos del portero.

Tras 22 puntos perdidos en la segunda vuelta, seguro que la gente piensa en centrarnos en la Copa y en la Copa de Europa, pero yo lo veo de otra forma: hay que pasar al Valencia y al Atleti. No jugar la próxima Champions sí que sería un drama.