Real Madrid 1 – RCD Espanyol 0. Lunes por la mañana

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25 COURTOIS

19 ODRIOZOLA        4 RAMOS       5 VARANE        6 NACHO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                         24 CEBALLOS

22 ISCO                     9 BENZEMA                10 ASENSIO

  • 7 MARIANO x 9
  • 17 VÁZQUEZ x 24
  • 18 LLORENTE x 22

En una de sus canciones cumbre, Joaquín Sabina define lo que sucede a un momento mágico como “el lunes al café del desayuno”. Después del gran partido ante la Roma con el que el Madrid abrió la Champions League, la vuelta a la competición doméstica suspuso una bofetada de rutina.

Salimos con varios cambios en el XI, a destacar los de los dos laterales y el descanso de Bale arriba, quizá el delantero con más gol de la plantilla. El primer tiempo fue un dominio absoluto del Madrid, pero Diego López no hizo ni una parada. Las dos cosas se explican fácil: sobre el campo hubo un equipo lleno de artistas con Ceballos, Modric, Isco y Asensio combinando y moviéndose por todo el frente, pero  afeitado en ataque. Intentar tener a Benzema como estilete ofensivo es como intentar un apuñalamiento con un cuchillo de postre, de los de untar la mantequilla.  Sólo en el 40′ consiguió Asensio abrir el marcador con un tiro cruzado desde la posición de 10. El tanto tuvo su suspense, porque hubo que dilucidar mediante el VAR si Asensio estaba en orsay o no.  Comprobado que era legal para disgusto de Mateu Lahoz (el peor árbitro de primera, sin duda) , pensé en los ríos de tinta que hubiesen corrido esta semana si el partido acaba con las gafas en el marcador y posteriormente hubiesemos comprobado que el tanto era legal.

En el 60′ el Madrid se derrumbó físicamente.  Lopetegui sacó al ilusionante Mariano por el ilusionista Benzema, pero a esas alturas ya no había generación de juego en nuestro mediocampo. Los artistas aguantan lo que aguantan. Luego salió sus 15′ de rigor el cargarnte Lucas V, ejemplo de madridismo tantas veces y de nada más en la actualidad. Que Vinicius no haya debutado en liga aún porque juegue el gallego es para que el moreno haga el petate y se vuelva a Brasil a contar que en España somos gilipollas.

No obstante, en el segundo tiempo sí que hizo Diego López un par de paradas buenas: un tiro de Modric y sobre todo un cabezazo de Sergio Ramos tras un pase de Isco de los que valen una entrada. Ramos quería meter un gol porque acababa de cometer algún error grosero en defensa, de los que nos tiene acostumbrados cada otoño, y que terminó con el balón en el travesaño de Courtois. Pero no llegó el de la tranquilidad, y los 10′ ultimos minutos fueron agónicos. Tanto que el último cambio fue Isco x Llorente.  Y tuvo buenos minutos este canterano de tan alto pedigree. Ya no cambió nada más y los 3 puntos se quedaron en La Castellana. La mejor noticia de la tarde, seguramente.

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Real Madrid 4 – CD Leganés 1. Un juego de centrocampistas

25 COURTOIS

2 CARVAJAL        5 VARANE       4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                  8 KROOS

11 BALE                 9 BENZEMA               20 ASENSIO

  • 22 ISCO x 10
  • 24 CEBALLOS x 20
  • 17 VÁZQUEZ x 11

Más de una vez he escuchado al sabio Tomás Guasch decir que el fútbol es un juego de centrocampistas. Los delanteros llaman más la atención, acaparan las portadas y protagonizan los traspasos más caros,  pero quienes mandan sobre el juego son los que ocupan el centro del campo. Y por eso los madridistas estamos de enhorabuena, porque tenemos sin lugar a dudas el mejor centro del campo de Europa. Casemiro, Kroos, Modric, Isco, Asensio y Ceballos son sus habituales habitantes. Cuando se ponen a pasarse el balón no hay quien se lo quite, especialmente a los “bajitos”, a los cuatro últimos. Si a ellos se suma el delantero menos egoista del planeta, Benzema, el control es absoluto. Durante la segunda parte del partido, dio la sensación de que podrían estar tocando horas y horas sin perder la pelota.

Esto del tiqui-taca tiene un reverso negativo: no ver la portería. La posesión no debe ser un objetivo, sino un fin para meter gol. El Madrid marcó cuatro y pudo caer alguno más, porque hubo ocasiones para ello. Es decir la nuestra no es posesión yerma.

El melón lo abrió Bale, con una volea a pase de Carvajal que un defensa despejó cuando ya había entrado. El galés ocupa ahora todo el frente del ataque blanco, con constante movilidad. Su compañero de ataque, Benzema, autor de dos tantos, también cuajó una buena tarde. Da la sensación de que ambos delanteros sienten más alivio que añoranza cuando piensan en Cristiano Ronaldo. Como yo.  Con la ausencia del portugués el equipo es ahora más coral. Su sustituto, Asensio, está rindiendo a gran nivel – en tres jornadas ha provocado tres penalties, y eso que el más claro ante el Getafe no fue sancionado, por lo que el equipo no añora al portugués. Además, ahora cuando marcamos gol se alegran los 11 jugadores.

A destacar también el debut de Courtois bajo la portería blanca. Si bien es verdad que Navas no ha hecho nada en los dos partidos anteriores para ser suplente, el belga es un portero Top3 mundial, y el tico está lejos de ese ránking, por mucho que le hayan nombrado mejor portero del la Champions 18. También fue Ronaldo mejor delantero y estamos mejor sin él.

Real Madrid 2 – Getafe CF 0. No encajar goles.

Bale celebra su gol con Asensio. INMA FLORES

1 NAVAS

2 CARVAJAL       6 NACHO       4 RAMOS      12 MARCELO

8 KROOS        24 CEBALLOS

11 BALE            22 ISCO        20 ASENSIO

9 BENZEMA

  • 14 CASEMIRO x 22
  • 10 MODRIC x 20
  • 17 VÁZQUEX x 11

El Madrid de Lopetegui ganó su primer partido oficial en el Bernabéu con solvencia y sin alardes. Aunque no se pueden sacar conclusiones a estas alturas, parece que el equipo tiene más claro que con Zidane lo que quiere hacer. El sistema escogido hoy fue el 4-2-3-1 (el favorito de Mou cuando nos entrenaba, que nos permitió ver que Casemiro es prescindible en el 70% de los partidos de casa y que debemos poner velas a los santos para que Gareth Bale no se constipe este año, pues es de largo nuestro jugador más determinante.

Una de las mejores noticias fue mantener la portería a cero. Sorprende la alineación de Navas cuando acabamos de fichar al mejor portero del Mundial, que es además top 3 del mundo. Courtois calentó banquillo en el Bernabéu después de que el tico se comiese cuatro goles hace unos días en la SuperCopa Europea ante el Atleti. Bien es cierto que hoy podría haber jugado hasta Paco Buyo, pues creo que el Getafe no tiró a puerta, ocupado como estaba dando patadas.

El mejor jugador de la retaguardia fue Nacho, cuya actuación hace incomprensible la alineación de Varane ante el Atleti. El canterano no comete errores, cosa que en un central es muy apreciable. De los de arriba, Asensio fue el más entonado y Bale el más participativo. Los dos jugadores intercambiaban posiciones una y otra vez y entre los dos fabricaron el gol de la tranquilidad, que llegó en el 51′. Antes había abierto el marcador Carvajal en un meritorio remate de cabeza, por lo impropio en un lateral. Con ese tanto maquilló sus repetidos errores en el pase.

Pudimos marcar alguno más: hubo dos tiros a la madera, uno anulado a Ramos y un penalty clamoroso sobre Asensio que me hizo dudar del VAR. No obstante,  y aunque creo que Lopetegui tiene en la cabeza un equipo que no marque tantos goles como otros años pero que apenas encaje, el partido de hoy demostró que el equipo necesita un delantero centro como yo una dieta, pues Benzema sigue siendo tan intrascendente como el curso pasado. No vamos a tener problemas en controlar los partidos, pues nuestro centro del campo es envidiable, pero ¡ay cuando cueste abrir el melón!

 

Real Madrid 7 – Deportivo 1. Que me partan la cara

Ronaldo con la cara partida por el equipo

1 NAVAS

2 CARVAJAL      5 ZIDANE      6 NACHO      12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                       8 KROOS

11 BALE        21 MAYORAL        7 RONALDO

  • 9 BENZEMA x 21
  • 23 KOVACIC x 10
  • 17 VÁZQUEZ x 11

 

Esta tarde hubo varios partidos en el Bernabéu. Hubo, que duró la primera media hora,  en el que el Madrid dominaba el partido y fallaba ocasiones clarar, pero encajaba un gol en contra y los jugadores se mostraban impotentes. Otro, que abarcó hasta el minuto 60, en el que los jugadores dieron la vuelta al partido con Nacho y Bale haciendo de Pavon y de Zidane (¿recordáis aquella denominación de origen?) y un tercero en el que el Madrid goleó al Dépor exhibiendo una pegada que creíamos olvidada.

Al leer a alineación me puse mustio. La vuelta al 4-3-3 se me antoja trágica, pues el año pasado el equipo arrancó su racha triunfal hacia la liga y champions cuando abandonamos el esquema de los tres delanteros y metimos al cuarto centrocampista para controlar los partidos. Diréis que con un delantero menos perdemos pegada, pero si la pegada que perdemos es la de Benzema, tampoco hay que preocuparse mucho.

La mejoría del equipo no sé si es real, pues el rival de hoy era un Depor que se encuentra canino, en posiciones de descenso. Aún así se adelantaron en el electrónico, tuvieron los gallegos varias ocasiones de gol. No podemos conceder tanto en defensa, donde Varane lleva una temporada blando como flan de huevo. Es cierto que la vuelta de Bale al equipo nos trae un delantero con capacidad goleadora, que nos viene de maravilla. Benzema, a quien el Bernabéu pitó conforme entraba, sigue siendo el mejor delantero posible para jugar con Ronaldo y con Bale por no ser un delantero al uso, pero claro, si voy a poner a un delantero para que haga labores de enganche, casi mejor pongo al enganche, ¿no? Sobre todo si tengo en la plantilla a Isco y a Asensio,  entre mejores enganches de Europa.

La mejor noticia es que vuelve la producción ofensiva. Goles de varios colores, pero me hicieron ilusión los que vinieron de un saque de esquina. El curso pasado marcamos muchas veces usando esa suerte, y mejoraremos mucho si volvemos a usarla. Hubo además goles con belleza plástica, como el zurdazo de Bale buscando la escuadra o el chut preciso de Modric tras sutil asistencia de Ronaldo con el tacón. El portugués volvió a fallar una ocasión clamorosa, pero acabó haciendo un doblete. El segundo de su cuenta – sexto del equipo – llegó en el minuto 84. Después de 9 años en el equipo y ser el mejor goleador de nuestra historia, aún se juega la cabeza para marcar y se expone a que le partan la cara. Ayer fue literal: en el remate se llevó un puntapié en la ceja izquierda que le hizo sangrar escandalosamente. Mientras abandonaba el césped pidió al médico el teléfono móvil para ver el alcance de la herida que se había hecho.

Hay gente que sólo destacará esa circunstancia, que solo ve a un vanidoso preocupado por su aspecto físico. Gente anónima en twitter, que usa seudónimos. Que en ningún caso da la cara, por miedo a que se la partan.

Cómo vamos a echar de menos a este delantero cuando no esté.

 

Real Madrid 3 – Apoel 0. Ronaldo desencadenado.

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El tercer gol lo consiguió Ramos con esta chilena. 

Imagino a Cristiano Ronaldo en su casa viendo los partidos del Madrid que se juegan mientras él cumple su sanción como una fiera enjaulada. Su ansia competitiva le impide soportar que sus partidos se espacien tanto en el tiempo. Y por eso cuando sale a jugar va a tope de revoluciones, independientemente del rival que tengamos. De hecho, el Apoel es a priori el peor de los cuatro equipos que conforman el grupo H de Champions League. Sale al campo como si acabase de romper las cadenas que le atrapaban. Anoche marcó dos goles, marcó otro que fue anulado, tuvo otro más en forma de gol fantasma y le hicieron un penalty evidente que inexplicablemente el árbitro no sancionó.  Fue, en definitiva, el estilete blanco. Es difícil imaginar que con el 7 sobre la cancha hubiésemos empatado los dos últimos partidos en el Bernabéu.

El partido, por lo demás, no tuvo mucha historia. Una Liga de Campeones de 32 equipos genera diferencias de nivel tan oceánicas como la que hemos visto en el Bernabéu. El Apoel nunca tuvo opción de puntuar. El tercer gol lo marcó Sergio Ramos de chilena, tras dejada de Gareth Bale. El galés tuvo una noche más que aceptable, sobre todo cuando jugó por la banda izquierda. Desde ahí asistió a Ronaldo en el 1-o y también desde su banda natural provocó el penalty que supuso el segundo gol. Aún le queda margen de mejora, sobre todo cuando supere su miedo a lesionarse. Su mayor problema es de confianza, por lo que los pitos de algunos aficionados no ayudan nada. Ya que se ha quedado en la plantilla, nuestro objetivo ha de ser recuperar la mejor versión del “Expreso de Cardiff”.

 

 

Real Madrid 4 – Sevilla FC 1. Quedan dos pasitos…

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Nacho marca el primer gol. ¿Listo o antideportivo?

1 NAVAS

23 DANILO       4 RAMOS     5  VARANE      6 NACHO

16 KOVACIC         8 KROOS

10 JAMES                             20 ASENSIO

7 RONALDO      21 MORATA

  • 14 CASEMIRO X 10
  • 17 VÁZQUEZ X 21
  • 19 MODRIC X 16

Por quinta vez se enfrentaban este curso el Real Madrid y el Sevilla; y ninguna de ellas se pareció a las demás. En esta ocasión llegó un Sevilla un tanto afeitado, con algunas bajas en el XI y escasa motivación, porque no se jugaba casi nada. Sólo Jovetic, el delantero que debutó con tanta traca en el partido de liga entre los dos equipos pareció entusiasmado con jugar en el Bernabéu. Enfrente, nuestro equipo venía del infierno del Calderón y el desgaste que supuso. Por eso descansaron MarceloModricIsco y Benzema. Quizá el gran mérito de Zidane es poder quitar a cuatro titulares y que el equipo que sale nos parezca a todos suficientemente solvente.

Comenzamos dominando y pronto llegaron dos goles. El primero, obra de Nacho, dará que hablar. Falta clara sobre Asensio al borde del área y se monta el típico jaleo previo a un libre directo. Ningún sevillista se coloca delante del balón para impedir un saque rápido y Nacho, atento, golpea el balón que se acuesta en la red ante la mirada de Sergio Rico. Los sevillistas protestaron, claro, pero el gol es legal. Un aplauso especial para Jovetic, que decía que ellos habían pedido barrera. La barrera la pide el lanzador, nunca el defensor, amiguete.

Aún andaba el Sevilla dándole vueltas al gol cuando llegó el segundo. James recorta y tira y el balón cae a  Ronaldo que marca a placer. Con 2-0 parecía que la tarde sería placentera. Pero entonces el Sevilla se estiró y gozó de alguna ocasión clara, en especial una vaselina de Jovetic que dio en el larguero. Además, Navas tuvo un par de intervenciones de mérito. No creo que le sirva de nada a estas alturas, pero el tico está acabando el año con el nivel que se supone al portero de un equipo grande.

Nada más volver del descanso marcó el Sevilla. Pareció un poco la historia del cántaro y la fuente. Con 2-1 podíamos temer por los tres puntos, sobre todo si llegábamos a los últimos minutos con ese marcador. No había que dar esa opción, así que Zidane movió el banco. Salieron James y Morata, quien sabe si para siempre, y se colocó Ronaldo de delantero centro, y poniendo en las alas a Asensio y a Vázquez. Con estos dos jóvenes en banda el equipo es muy solidario. Y Ronaldo, como 9, no admite discusión. No tardó en cerrar el partido con un golazo; golpea de primeras y el balón entra por la escuadra. El Bernabéu respiró y el Madrid se desencadenó. Llegó el cuarto, obra de Kroos tras gran jugada de Nacho; y pudo llegar uno más por la misma banda, pero Asensio falló en boca de gol. Daba igual. La gente aplaudía con la certeza de que sólo faltan cuatro puntos para volver a ser campeones de liga.

Real Madrid 2 – Valencia 1. Los caballeros de la angustia

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Marcelo. Samba pa tí

1 NAVAS

2 CARVAJAL          6 NACHO       4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC      8 KROOS

10 JAMES        9 BENZEMA       7 RONALDO

  • 20 ASENSIO X 10
  • 21 MORATA X 9
  • 17 VÁZQUEZ X 19

En los años 40 hubo un equipo argentino al que llamaban “Los caballeros de la angustia”, por su querencia a ganar los partidos en los minutos finales. Este año el Madrid se ha ganado con creces ese apodo, pues no han sido pocos los partidos que hemos rematado en los minutos finales, la mayoría de ellos después de haber dominado claramente todo el encuentro y no haber convertido en gol algunas de las múltiples ocasiones de las que hemos disfrutado. El partido ante el Valencia fue otro ejemplo, pues en el minuto 50 y ganando por 1-0 tuvo Benzema una ocasión de ésas que deberían ser gol o gol, pero el galo mandó su disparo al poste. La jugada acabó en penalty… que Ronaldo no consiguió convertir en gol. El partido pudo decidirse ahí; no lo hizo y tuvimos un final de frenopático por no haber cerrado el encuentro en esa doble ocasión.

Salió el Madrid con la mayoría de los teóricos titulares. Hay un absurdo debate en el aire en el que se discute si es mejor el Madrid A o el Madrid B. En realidad el debate es otro, pues nadie pide que entre Danilo, y mucho menos Coentrao, en el XI; ni que salgan del mismo Carvajal, Ramos, Marcelo o Ronaldo. La historia es que Isco ha hecho un par de exhibiciones en Gijón y Coruña, y su suplencia es muy difícil de entender. Además, Marco Asensio también está dando minutos de calidad cuando lo ponen. También James está en alza. Para uno de los tres hay un hueco seguro, el provocado por la lesión de Bale, y Benzema está poniendo mucho de su parte para dejar libre otro hueco. El debate acaba ahí, o sea que de equipo A o B nada de nada.

El Madrid salió al césped plomizo, igual que estaba la tarde. Antes del primer minuto un error de Ramos desencadenó una clara ocasión para Santi Mina que acabó en el palo. La primera sensación fue que no ganaríamos fácil. Enfrente había un buen Valencia, que podría luchar con el Atleti o el Sevilla por la tercera plaza como hacía no hace mucho tiempo pero que ha decidido convertirse en una versión 2.0 del Estudiantes: un equipo mediocre que deambula por mitad de la tabla y que centra el año en ganarle al Madrid los duelos que les enfrentan. Triste objetivo, pero allá ellos.

Lo mejor del Madrid fueron sus laterales. Carvajal y Marcelo otorgan una aportación ofensiva al Madrid muy superior a la que da quien porta el dorsal 9 a su espalda (triste realidad). A la media hora llegó el primer gol, tras un fantástico centro de Carvajal que Ronaldo remató como sólo lo hace un gran delantero centro: cruzando el balón y haciéndolo botar: imposible para Alves. Antes del descanso sólo pudo llegar otro gol en un libre directo que ejecutó James desde el carril del 8, que pasó saludando la escuadra.

Tras el descanso se produjo la doble ocasión con la que abro la crónica. Alves detuvo el penalty a Ronaldo. Este portero es un especialista, sí, pero yo creo que un penalty bien tirado es imposible para el portero. Antes del lanzamiento, Alves intentó un juego psicológico contra Ronaldo que, visto lo visto, le salió bien. Si Ronaldo tuviese menos ego y más de dos dedos de frente, cuando Alves se acerca debería haber entregado el balón a James, o a Kroos. A cualquier buen pelotero, y decir “bah, tiralo tú. A este le marca cualquiera”. Hubiera sido gol seguro.

Con 1-0 avanzaba la tarde, tediosa. El Valencia firmaba llegar a la recta final del partido perdiendo por la mínima, para cazar una ocasión cuando quedasen menos de 10′. Era el minuto 82 cuando Casemiro hizo su enésima falta – alguien debería explicar que un buen medio centro hace pocas faltas, y todas lejos del área – y Parejo colocó el balón con suavidad sobre el césped. Parejo es un canterano blanco que gustaba a Di Stéfano cuando estaba en el Castilla. Pudo ser el nuevo Guti, pero tenía menos clase y era más cubatero, si cabe. Lo que pasa es que en Valdebebas, a poco que estés atento, aprendes cómo se ponen faltas donde duermen las arañas. Parejo ejecutó la falta como un maestro, esquivando la barrera en la que Ronaldo y Morata saltaron para evitar el gol. El balón bajó violento hacia la escuadra derecha de Navas, que pudo tocarla pero no evitó el gol. Faltaban 8 minutos. 1-1.

Entonces, como tantas veces, el Bernabéu tocó a rebato. La caballería blanca cargó como sólo ella sabe, y puso su mirada en la victoria como un preso mira la puerta de la cárcel abierta. apenas 4 minutos después del gol de Parejo, Morata hizo un sombrero en el área y el balón llegó a Marcelo, que recortó con la izquierda y disparó con la derecha un tiro raso, potente, lleno de fe. El psicólogo Álves no pudo evitar el gol ni el consiguiente éxtasis del Bernabéu.

La liga se acerca un punto más. Necesitamos, en el peor de los casos, 10 de los 12 puntos que faltan por jugarse.