Real Celta 2 – Real Madrid 4. Contra todo

25 COURTOIS

19 ODRIOZOLA       6 NACHO      4 RAMOS      23 REGUILLÓN

14 CASEMIRO

17 VÁZQUEZ      10 MODRIC     8 KROOS    11 BALE

9 BENZEMA

24 CEBALLOS x 14

31 JAVI SÁNCHEZ x 23

20 ASENSIO x 6

Partido desagradable en Balaídos. Muy duro, con el Celta dando palos como para hacer un fuerte y el Madrid sobreponiéndose a una lesión tras otra. Cayeron Casemiro, Reguillón, Nacho y Bale. Con sólo tres cambio permitidos, el galés jugó todo el segundo tiempo renqueante. Difícil de entender, pues la lesión de Nacho fue posterior, pero el cambio del inquilino en el banquillo ha provocado un cambio en el viento de la fortuna: nuestros tiros que antes iban al poste ahora besan las mallas, mientras que los del enemigo golpean en la madera.

Íbamos 0-0 cuando los celestes remataron al palo derecho de la portería de Courtois. Poco después Modric dio señales de vida por primera vez tras el Mundial, y dibujó un pase a Benzema con precisión cirujana. El francés controló como los ángeles y definió como si fuese un delantero centro al uso. Ya estábamos en ventaja. Mientras, el Celta seguía dando leña al mono.

Ceballos había salido por Casemiro en una curiosa decisión de Solari, pues prefirió al churrero antes que a Isco o a Asensio. El técnico argentino decidió alterar el plan lo menos posible y hacer que Ceballos jugase de medio centro, con Kroos echando una mano. El ex bético no sólo cumplió, sino que redondeó su actuación con el cuarto gol del Madrid.

Tras el descanso salió Javi Sánchez, capitán del Castilla, a jugar de central. Las lesiones de Marcelo, Carvajal, Varane y  Vallejo (esta parece eterna) han dejado la defensa en cuadro absoluto. Y cuando en el 60′ cayó Nacho, que se había puesto de 3, terminamos con una línea defensiva tal que Odriozola – Sánchez – Ramos – Vázquez. No parecía que pudiésemos aguantar el 0-1.

Otra vez vino al rescate Benzema: trenzó una jugada deliciosa que terminó con autogol de un defensa celtiña. Poco antes el francés había estrellado un balón en el travesaño. Y me diréis: “¿No decías que ahora ya no tirábamos al poste?” Sí que tiramos, pero ya no es decisivo.

Con 0-2 el partido parecía tranquilo, pero el Celta acortó distancias. Fue en la única jugada en la que eché de menos a Casemiro, pues Hugo Mallo avanzó sin oposición hasta la cara de Courtois, a quien batió por bajo. Apenas unos minutos después Odriozola era objeto de penalty por parte de Juncá. Marcó Ramos, otra vez. A lo Panenka, otra vez. Falta un día menos para que le paren un penalty así ejecutado. El 1-3 fue la sentencia, por mucho que llegase un gol más por cada lado. Uno de Ceballos, golazo desde lejos, y otro de Brais después de que rebotase en Javi Sánchez.

Con apenas dos victorias seguidas, el Madrid ha conseguido reengancharse a la liga. De estos seis puntos el Barcelona ha conseguido 3 y el Atleti 4. Ambos se enfrentan en el Wanda en la siguiente jornada. Tras tanta crisis, ahí están, a tiro de piedra. Y enmedio Sevilla, Alavés y Español. Todos en un pañuelo.

 

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Real Celta 2 – Real Madrid 2. Sacamos poco y merecimos menos.

Así de solo remató el delantero celeste el empate

1 NAVAS

19 ACHRAFF            5 VARANE      6 NACHO      12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                                        8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO           11 BALE

  • 17 VÁZQUEZ X 22
  • 23 KOVACIC X 10
  • 20 ASENSIO X 11

Partido gris del Madrid en Balaídos. Plomizo, como el cielo de Vigo. Me cuesta destacar a alguno de los 14 jugadores que esta noche han estado sobre el césped, pues ninguno estuvo cerca del nivel que otras veces nos han demostrado. La buena noticia es recordar que Bale tiene gol, lo que nos viene como agua de mayo ante la sequía de Ronaldo. El galés marcó dos veces al primer toque, dos goles de nueve puro, tras sendos buenos pases de Kroos e Isco respectivamente. Los dos goles se sucedieron en un intervalo de tres minutos. Fueron esos tres minutos un fogonazo de luz, los otros 87 fueron oscuridad.

De todos los problemas que nos enseñó el Madrid esta noche, el más preocupante tiene que ver con el físico. El equipo está fundido. El cansancio no sé si es más mental que físico, porque incluso Asensio, que jugó 10′, perdió un balón por cansancio. En el segundo tiempo el problema se puso más de manifiesto, no en vano el equipo siempre mete menos goles y encaja más en los segundos tiempos. En el primer cuarto de hora tras la reanudación parecía que dominábamos, pero el Celta empezó a crecer. Llama la atención la lentitud con la que Zidane mueve el banquillo cuando esto ocurre. A partir del 60′ el Celta llegaba más y más pero no hacíamos ningún cambio. Ahí seguía Kroos trotando por el verde, Achraff y Marcelo dando pena… hasta que el Celta tuvo un penalty para empatar. Lo paró Keylor Navas, que seguramente verá cómo esta semana el Madrid ficha otro portero. Por fin llegaron los cambios. Salieron Modric e Isco del campo, quizá los dos que mejor pueden aguantar la pelota y dormir el partido. El cántaro se rompió en el 82′, tras en enésimo viaje a la fuente. Empató el Celta en otra jugada sonrojante para Varane, defensa blando como la gelatina. Con 2-2 quitó Zidane a Bale, el único que había conseguido marcar. Ahí seguía en el césped Ronaldo, cuya figura evocaba el poema de León Felipe Vencidos. Tuvimos la victoria en un tiro postrero de Lucas Vázquez, un remate de esos que un delantero del Madrid metía seguro. Pero el gallego remató centrado  y el balón estalló contra las manos del portero.

Tras 22 puntos perdidos en la segunda vuelta, seguro que la gente piensa en centrarnos en la Copa y en la Copa de Europa, pero yo lo veo de otra forma: hay que pasar al Valencia y al Atleti. No jugar la próxima Champions sí que sería un drama.

Real Madrid 2 – Real Celta 1. La canícula agostil

agosto 27, 2016

13 CASILLA

2 CARVAJAL      5 VARANE      4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

8 KROOS        19 MODRIC

11 BALE     21 MORATA      20 ASENSIO

17 VAZQUEZ X 20

10 JAMES X 19

18 MARIANO X 21

 

Partido muy duro esta noche en el Bernabéu: si en la grada estábamos torrados de calor, no quiero imaginar el que han pasado los jugadores sobre el césped. Cada vez que podían se acercaban a la banda a por agua fresquita para hidratarse, y en algún momento pareció que se había decretado tiempo muerto, como en baloncesto. El Madrid sufrió para cerrar estos tres puntos, quizá en demasía, pues un par de tiros al palo pudieron hacer que la victoria fuese más holgada.

El primer tiempo fue soso como caldo de asilo. El Celta estaba bien plantado sobre el césped y el Madrid daba la sensación de no tener prisa por cerrar el partido. Sólo Luka Modric leyó cómo había que atacar al equipo vigués, que estaba bien plantado pero marcaba al hombre. Las mejores ocasiones de la primera parte fueron sendos tiros del croata desde fuera del área: uno de ellos se estrelló en el travesaño, el otro obligó a lucirse al portero celtiña. Pero poco más dio de sí el primer tiempo.

Tras la reanudación el Madrid metió una marcha más, y pudo llegar el gol en un libre directo de Bale, que el portero sacó de su escuadra izquierda. Poco después estrenó Morata su cuenta goledora esta liga, y buena falta que le hará al canterano, que parece un poco acelerado en su juego. Sigo sin ver en él al 9 que el Real Madrid necesita. Es cumplidor, sí, pero se parece más a Morientes que a Hugo Sánchez o a Van Nilsterooy. El gol de Morata vino precedido de un fallo garrafal de Asensio, aunque nadie lo recordará. El mallorquín vive su particular luna de miel con la afición. Ojo, nadie puede discutir que es muy bueno pero veo en su figura a James, Isco, Ozil, Snejder… un enganche que deslumbra en su aterrizaje pero nos dura menos que la risa de un loco. Ójala me equivoque y el mallorquín no siga la estela del resto de media puntas.

Con el 1-0 pensé que la cosa estaba resuelto: el Celta tendría que estirarse y en una contra mataríamos el partido. Todo ocurrió como predije: Morata cazó una contra, colocó el cuerpo bien ante la entrada del defensa y definió mejor aún, con el exterior, lejos del alcance del portero… pero el balón dio en el palo. El partido, por tanto, no murió, y menos aún cuando Orellana (min 67) marcó el 1-1. Otra vez había que remar, con media hora por delante. Entonces Zidane envidó con James, que salió y no demostró si quiere quedarse o quiere irse. Pasó por el partido de puntillas, al contrario Vázquez e incluso que Mariano, que salieron del banquillo dispuestos a comérselo todo. Ojo, hablo en sentido figurado; a ver si a alguien le ha venido Cassano a la cabeza.

Redobló el Madrid su ataque y casi marca Bale en un buen cabezazo, pero quien lo hizo fue Toni Kroos (min 80), que hizo una fotocopia del gol que marcó al Rayo hace un par de años. Desde fuera de área y con el interior del pie, en la posición de interior derecho, sacó un chut formidable que entró pegado al palo izquierdo. Otra vez el palo, pero esta vez acabó dentro. Respiramos todos fuerte, pues en días así un pinchazo duele en el corazón. Pero no hubo tal pinchazo. Al final, los 6 primeros puntos en juego están en nuestro casillero. Ahora, a esperar que nadie vuelva lesionado de la absurda jornada de selecciones de la semana próxima, valga la redundancia.