Real Madrid 2 – FC Bayern Munich 2. Chulería

A por la 13

1 NAVAS

17 LUCAS V               5 VARANE              4 RAMOS           12 MARCELO

23 KOVACIC         8 KROOS

10 MODRIC                                  20 ASENSIO

7 RONALDO                9 BENZEMA

 

  • 11 BALE x 9
  • 14 CASEMIRO x 23
  • 6 NACHO x 20

El Madrid ha eliminado a un equipo que es mejor que él. Los alemanes del Bayern de Munich han hecho un esfuerzo bárbaro para jugar la final de Kiev, pero han muerto en la orilla después de mucho remar. Hoy han asediado la portería de Navas, especialmente durante la última media hora, pero no han conseguido clasificarse.

La baja de Carvajal la suplió Zidane de manera extraña. Escogió a Lucas Vázquez para defender el lado derecho y colocó a Modric delante, condenando al croata a desgastarse corriendo detrás de Alaba. Es como contratar a Velázquez como pintor de brocha gorda. Además decidió colocar a Kovacic en la posición de medio centro, y el croata anda lejos de Casemiro, no digamos de Alonso o de Redondo, para ejercer esa función. Todo esto es fruto de la escasa calidad de los suplentes en cada una de las posiciones. Nadie se planteó que jugasen Achraff de 2 ni Llorente de 5. Y a todo ésto, Kroos no iba a ayudarle, porque el alemán cada vez es más intrascendente en el juego.

El partido comenzó de la peor forma posible: el Bayern marcó en el minuto 3. El gol se produjo por una imprudencia de Ramos, impropia de un jugador de su experiencia. Intentó despejar de tacón un centro desde el lado derecho y el balón cayó muerto a los pies de Kimmich, goleador en la ida y en la vuelta. Con 87′ vimos con desazón que la eliminatoria estaba muy abierta. Menos mal que el Madrid no tardó en empatar. Lo hizo en el 11′, tras una gran jugada coral en la que Marcelo centró al segundo palo para que Benzema marcase de cabeza. Han leído bien, Benzema. El delantero sin gol. El gol no entrañaba gran dificultad, pero su movimiento para despistar al defensa fue brillante.

El empate no alteraba al Bayern, que seguía necesitando otro gol para conseguir forzar la prórroga. Por ese motivo tuvo que tomar la iniciativa y atacar. Lo hizo fundamentalmente por su lado izquierdo, donde la pareja Alaba-Ribery vio la debilidad de la ortopédica banda derecha que el Madrid y percutía una y otra vez. La mejor ocasión del primer tiempo la tuvo James, que estuvo a puntito de cumplir la maldición del ex con un remate que se fue alto. El Madrid sólo tuvo dos ocasiones, casi seguidas: un tiro de Ronaldo que acabó en corner y un cabezazo de Ramos fruto de dicho saque de esquina. El primer tiempo acabó con una mano de Marcelo dentro del área que el árbitro no pitó. Los necios ya tenían ahí su explicación del pase del Madrid a la final si al final se producía.

El segundo tiempo empezó justo al revés que el primero. El Madrid presionaba en el primer minuto la salida de la defensa alemana y forzó una cesión a su portero, que cometió un error gravísimo dejando pasar el balón por debajo de su pierna. Benzema lo aprovechó para marcar el 2-1. El error de Ulreich, como el de Rafinha en la ida, han sido decisivos en la eliminatoria. En fútbol todo cuenta, también aprovechar los errores que comete el rival, ¿o acaso renunció la Juve a que le sumasen el gol en el que a Navas se le escapó el balón como si fuese un besugo?

El 2-1 nos aseguró que no habría prórroga. El Bayern estaba a 2 goles de la clasificación, y conforme avanzase el cronómetro la empresa se le haría un Everest. Pero no tardó en marcar James (la maldición del ex). Un gol parecido el primero: un rechace cae en botas de un jugador de rojo y marca. Keylor debería haber tapado su palo. El empate hizo que la última media hora el Bayern asediara nuestra portería de todas las formas posibles. Colgaban balones, tiraban de lejos… Keylor Navas hizo tres o cuatro paradas de mérito, demostrando otra vez que le va mejor cuando le tiran mucho a puerta, como portero de un equipo menor. Eso en el Madrid no sirve. A todo esto, el Madrid intentaba sentenciar marcando en alguna contra, sobre todo desde que entró Bale al campo, aunque el galés anda lejos de su mejor momento, sobre todo anímico. . Casemiro, que había entrado por Kovacic, ayudó a defender el resultado. El Madrid aguantó, sufrió y  se clasificó.

Tras un partido en el que el rival fue mejor, cuando pitó el árbitro, los utilleros del Madrid sacaron de una caja camisetas con un 13 serigrafiado. Estaban preparadas, más allá de que nos visitase el Bayern. Porque como dijo Benzema en zona mixta, una vez en la final el Madrid no la juega. La gana. Esa altanería madrileña algún día nos costará cara, pero hasta entonces que nos quiten lo bailao.

 

 

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Sporting Club Portugal 1 – Real Madrid 2. Tras la fiesta vuelve la cotidianidad

Justo así es como no hay que poner las manos en el área

1 NAVAS

2 CARVAJAL       4 RAMOS     5 VARANE      12 MARCELO

16 KOVACIC        19 MODRIC

17 VÁZQUEZ       22 ISCO      11 BALE

7 RONALDO

  • 9 BENZEMA X 22
  • 20 ASENSIO X 11
  • 15 COENTRAO X 12

Después de la abultada victoria en el Calderón, el Madrid jugó en Lisboa con un poco de resaca. Había pasado demasiado poco tiempo, y los jugadores notaron el cansancio, quizá más en la mente que en las piernas, y salió un partido soso, sin apenas ocasiones de gol. No obstante, el Madrid lo controló casi en su totalidad, y si peligró la victoria fue por dar carrete a Fabio Coentrao, que parece más alguien ajeno a la plantilla que un futbolista profesional. Su presencia me recordó ayer a los partidos aquellos que se jugaban en Navidades en los que un torero – recuerdo a Enrique Ponce – jugaba un rato con el Madrid.

Pese a ser zurdo, Fabio parecía un diestro.

Marcamos el primer gol por medio de Varane y producto de un corner. Tiene mérito aprovechar el balón parado aún cuando Kroos no está en el campo, que es quien mejor coloca esos balones. El juego estaba siendo espeso, y sólo recuerdo una maniobra de Isco pisando la pelota que casi acaba en gol de Ronaldo. No estuvo como contra el Atleti el malagueño, pero volvió a ser quién hizo algo distinto a los demás.

Cuando apretaba un poco el Sporting, se quedó en inferioridad porque Joao Pereira, ex valencianista, propinó a Kovacic un golpe en la barriga. El croata se marcó un Neymar cayendo al suelo como si el golpe se lo hubiese dado George Foreman, y el árbitro, a instancias del linier, mandó a la ducha a Joao. Con superioridad numérica, el partido no podía escaparse. Pero Coentrao, que salió un ratillo por Marcelo, se puso a hacer aspavientos en el área reclamando una mano con tan mala fortuna que el balón golpeó después en su brazo. Aunque tuviese razón en la protesta, es un error propio de un juvenil pues hasta que el árbitro no pita el balón sigue en juego. Penalty que acaba en gol y 10 minutos para arreglarlo. Benzema, cuya cotización andaba en horas bajas, cazó un buen remate de cabeza y estableció el definitivo 1-2, lo que hace que el partido ante el Dortmund del día 7 tenga algo en juego: ser primeros de grupo y jugar la vuelta en casa o no.

Legia 3 – Real Madrid 3. Disparate

1 NAVAS

2 CARVAJAL      6 NACHO      5 VARANE     15 COENTRAO

8 KROOS      16 KOVACIC

11 BALE      9 BENZEMA     21 MORATA     7 RONALDO

Mira que es difícil empatar ante esta banda. Además, hacerlo tras desperdiciar una ventaja de 0-2 es casi imposible. Hay que hacerlo realmente mal. Pues el Madrid lo ha conseguido esta noche; y a punto ha estado de perder ante un estadio vacío, para asombro de Europa. De cara a la clasificación, daba casi igual empatar que perder. No ganar hoy nos obliga a ganar los dos partidos que quedan, ante el Sporting en Portugal y en el Bernabéu ante el Dortmund para ser primeros de grupo.

La alineación que presentó hoy Zidane fue un disparate. Una especie de 4-2-4 hizo que la delantera del Madrid fuese el camarote de los Hermanos Marx, con gente estorbándose unos a otros. De los 4 de arriba, sólo Benzema intentaba generar espacios. Los otros tres hacían la guerra por su cuenta. Y a veces sale bien, como cuando en el primer minuto Bale clavó el balón en la escuadra rival. El Legia parecía tan endeble como en el Bernabéu, y en el primer tiempo pudimos marcar varias veces. Llegó el segundo a la media hora, obra de Benzema, y la victoria se daba por hecha.

Hacía años que no sufríamos un ejercicio de soberbia como el de hoy.

En el minuto 40 acortó distancias el Legia de Varsovia en una jugada que retrató a Kroos y a Modric. Ninguno es medio centro, y siguieron con la mirada al jugador polaco, que sacó un gran tiro sin apenas oposición. Nos fuimos al descanso ganando por la mínima.

Al volver pareció que el Madrid quería rematar, pero fue un espejismo. Volvimos a encajar gol, en otra jugada que demuestra los problemas de infravalorar el centro del campo. NI Kroos ni Kovacic acompañaron la jugada, y Keylor Navas se tragó un tiro parable. Tampoco anda bien el Tico, que tan buenas actuaciones hizo el curso pasado. Quedaba media hora y Zidane decidió mover el banquillo. Lo hizo con la misma torpeza que la alineación inicial: sacó a Benzema, que estaba siendo el mejor de arriba, y sacó a Vázquez para pegarlo al costado derecho. El juego empeoró. Después decidió que deberíamos jugar con 11 y sacó del campo a Coentrao, que parece un ex jugador, para sacar a ¡Asensio! Defensa de 3 por primera vez este año. Era jugar a la ruleta rusa, y esta vez salió cruz. Los polacos marcaron el tercero a falta de 8 minutos.

Empatar o perder daba igual, había que ganar este partido. Nos entraron las prisas y enseguida empató Kovacic tras un buen tacón de Carvajal. Había tiempo para marcar el gol de la victoria, y estuvo a punto de llegar en un tiro postrero  de Vázquez que se estrelló en el larguero. Hubiese sido injusto. Los dioses del fútbol castigaron hoy al Madrid por soberbio y a su entrenador por mediocre.

Real Madrid 5 – Legia Varsovia 1. Enamorados de Varsovia

En las noches europeas el Bernabéu tiene una luz especia, aunque el rival sea tan cutre

En las noches europeas el Bernabéu tiene una luz especial, aunque el rival sea tan cutre

1 NAVAS

23 DANILO     3 PEPE    5 VARANE     12 MARCELO

8 KROOS

10 JAMES            20 ASENSIO

11 BALE     9 BENZEMA      7 RONALDO

  • 17 VÁZQUEX X 10
  • 21 MORATA X 11
  • 16 KOVACIC X 20

Partidos como el de ayer quitan brillo a la competición más prestigiosa de clubes del mundo. El Legia Varsovia no tiene nivel para jugar la Copa de Europa, por mucho que ganase la liga de su país. Para colmo, sus aficionados visitan las ciudades donde su equipo juega sembrando caos y destrucción a su paso. No sé qué mas tiene que pasar para que esta gente no participe en la Champions League. Son indeseables fuera del campo y dentro muy malos.

Tan malos que el Madrid marcó cinco goles sin jugar especialmente bien, con un equipo sin rigor táctico alguno en el que el centro del campo lo conformaban un volante haciendo de medio centro y dos enganches haciendo de volantes. Daba igual. Los polacos eran malos como la carne de pescuezo, y si marcaron un gol fue porque el inefable Danilo les regaló un penalty. El de este brasileño puede ser el fichaje más increíble que hemos hecho últimamente: 30 MM largos para una posición accesoria en la que además tenemos a Carvajal, a quien no mejora. Digo yo que el suplente del lateral derecho podría ser Nacho, o incluso un meritorio del Castilla. Y si la cantera no vale ni para esa función, que la cierren.

Me hizo gracia anoche la tranquilidad con que Benzema se toma estos partidos. Su taconazo en el área buscando el gol fue el botón que vale como muestra. Pudo marcar, pero el portero polaco hizo un par de buenas paradas. También pudo hacerlo Ronaldo, a quien cada vez que no lo hace la prensa le recuerda que está ansioso. Si lo estuviese no daría asistencias como la que dio a Morata en el último gol. Sólo Ryan Giggs ha dado más pases de gol en Champions que nuestro número 7, y lo hizo jugando muchas más veces. Pero los necios siguen impermeables a estos datos.

Sí que me preocupa que a James se le esté poniendo cara de Kaká. Encierra un gran talento, sí, pero en noches como ésta debería dar un golpe en la mesa y presentar su candidatura a la titularidad. Marco Asensio tiene menos boletos para entrar en el XI pero se le vio más activo, buscando asociarse una y otra vez. No sé si el colombiano está perdido para siempre, pero lo parece.

El equipo mejoró cuando entraron Morata y, sobre todo, Lucas, que siempre cumple. Corre como si lo fuesen a prohibir, para adelante y para atrás. Y tiene calidad, pues su golpeo en el cuarto gol no es nada fácil. Imagino que cuando Ronaldo no esté, podrá irse Bale a la izquierda y jugar Vázquez por la derecha. Saldremos ganando.

Tan previsible fue todo ayer que nos fuimos del Bernabéu antes de que pitase el árbitro. Y al bajar por la escalera vino a mi cabeza la letra de una canción de Ilegales, estupenda, como todas, que habla de los habitantes de Varsovia en los años 80

Helado en el parque sueño
con el vestido rosa que llevabas al caer…

Enamorados de Varsovia brillan los fusiles
enamorados de Varsovia tristes enamorados…

Real Madrid 1 – Atlético de Madrid 1. La suerte es del que la busca.

mayo 28, 2016

Once Copas nos contemplan

1 NAVAS

15 CARVAJAL      3 PEPE      4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC             8 KROOS

11 BALE     9 BENZEMA     7 RONALDO

  • 23 DANILO X 15
  • 22 ISCO X 8
  • 18 VAZQUEZ X 9

 

La Copa de Europa es el campeonato de clubes más prestigioso que se juega en el mundo año tras año. Muchos equipos prestigiosos, como el ArsenalRoma, Manchester City o PSG nunca han ganado ninguna, así que levantar la orejona no debería llevar pero alguno. El Madrid lo ha hecho esta noche por undécima vez, convirtiéndose además en el equipo que más veces lo ha hecho desde 1993, que es cuando se cambió al formato de Champions League  lo cual es un éxito morrocotudo. Pero desde aquí voy a analizar el partido en sí, y, claro, ha habido luces y sombras.

Este año aún no habíamos ganado al Atleti (empate a uno en el Calderóny derrota en el Bernabéu), así que nos enfrentábamos a un rival durísimo. El plan desde el principio fue aprovechar al máximo el balón parado, que Kroos lo pone de maravilla y que nuestros rematadores dominan como los ángeles. No en vano, en el minuto 3 casi emboca Casemiro un remate a gol, pero su remate salió tan centrado que rebotó en Oblak. En el siguiente acercamiento llegó el 1-0. Saca Kroos, peina Bale y Ramos – que estaba en fuera de juego por el pelo de una gamba, que diría Luis – intenta rematar el balón. En varias tomas aún no me ha quedado claro si el camero golpea el balón, antes de que de en el culo de Oblak y se aloje en las mallas. Un gol quizá en la antítesis del que marcó Zidane en Glasgow, pero los dos valen igual.

Con 1-0 el Atleti se encontró con su peor escenario posible: tenía que ir a marcar gol. El equipo de Simeone está diseñado para defenderse y aprovechar alguna contra para marcar y decidir el partido. Te puede gustar o no, pero lo hacen a la perfección. El caso es que hoy tuvieron que atacar y fue el Madrid quien se echó atrás, confiando en matar el partido en alguna contra. Bale tenía pinta de marcar algún gol a lo largo de la noche.

Tras el descanso, el Atleti se encontró con un penalty cometido por Pepesobre Torres. Casi no habían salido de la caseta y lo rojiblancos podían empatar. Me acordé de que en el partido de liga Navas paró un penalty a Griezzman, y murmuré “bueno, a ver esta vez”. Entonces el balón se estrelló en el larguero y pensé que el Madrid acabaría la noche victorioso. Sólo había que esperar la ocasión que llegaría seguro y transformarla. El Atleti, mientras, no le hacía ni cosquillas a Navas, y el penalty fallado fue una flecha en su moral.

Pudo hacerlo Benzema, pero Oblak desbarató su clara ocasión. Poco después en una jugada embarullada rematamos varias veces, pero tampoco marcamos. Ronaldo, gris toda la noche, daba síntomas de estar tieso, y debió haber sido el segundo cambio tras la lesión de Dani Carvajal que hizo que entrase Danilo. Pero quien se retiró fue Kroos, que estaba cumpliendo en la medular, para que saliese Isco. Cambio incomprensible – sí, ya se que en la previa solicité que jugase el malagueño, pero con 1-0 la cosa cambia – como también lo fue cuando Benzema dejó su sitio a Lucas Vázquez. En el minuto 72 Zidane había agotado los cambios, quizá antes que nunca en toda la temporada, y creo que sin acierto…

Poco después empató el Atleti, tras buen pase de Juanfran que remató Carrasco, quizá el mejor atlético. Un partido que debía estar resuelto se convirtió en un cara o cruz. Los gemelos de Bale también dijeron basta; así que afrontamos la prorroga con Bale y Ronaldo sin poder casi moverse, además de Modric, que estaba reventado. Isco pedía el balón pero perdía uno sí y otro no. Pensé que sólo Vázquez podría marcar gol, pues era el único delantero fresco. Y casi lo consigue, porque en la prórroga el Madrid buscó la victoria, no como el Atleti, que seguía agazapado. Simeone tras 105′ tenía dos cambios por hacer, pero se resistía a gastarlos. El partido acabó en el área del Atleti, pero con 1-1 en el marcador. Llegaron los penalties, y me vino a la cabeza que el Atleti había ganado su última tanda ante el PSV, mientras que nosotros habíamos perdido la que nos jugamos en 2012 contra el Bayern de Munich, la última disputada. Así que nos tocaba ganar y a ellos perder. El karma apareció cuando Juanfran estrelló su penalty en el palo y Cristiano Ronaldo, el mejor goleador de la competición (16 goles) marcó el último gol de esta edición. Campeones de Europa. Otra vez.

Una reflexión desde la victoria: han ganado las últimas cinco Copas de Europa HeynckesDel Bosque (2 veces), Ancelotti y Zidane. Entrenadores de corte “colega”. Los “sargentos” como CapelloMourinho o Benitez han tenido peores réditos en nuestro equipo. A cada uno gustará una forma de trabajar, yo solo digo lo que la estadística dice que nos conviene

Real Madrid 1 – Manchester City 0. Lo que queríamos

mayo 5, 2016

1 NAVAS

15  CARVAJAL     3  PEPE   4  RAMOS    12  MARCELO

8 KROOS

19  MODRIC         22 ISCO

11  BALE         20  JESÉ      7 RONALDO

  • 18 VAZQUEZ X JESÉ
  • 10 JAMES X ISCO
  • 16 KOVACIC X MODRIC

Anoche en el Bernabéu pasó lo que los madridistas queríamos: nos clasificamos para la final de Milan. El Real Madrid es tan grande que incluso cuando consigue hitos imprevistos como este se le pide “algo más”. Los hay que dicen que el rival era flojo y que el partido fue feo. Pensad si algún otro equipo se ha clasificado para jugar la final de Champions tras cambiar de entrenador a mitad de temporada. Hubo otro, sí. En 2000. Pero no fue otro, fue otra vez el Madrid. Ese equipo que tanta bilis hace aflorar.

Sin Casemiro, mi mayor miedo anoche era encajar un gol; pues el primer gol del City valía 1,5 . Esta explicación es mejor que la errónea de que los goles en campo contrario valen doble, pues de ser así el City hubiese pasado al perder 2-1, por ejemplo.  El centro del campo del Madrid se me antojaba liviano: los escuderos de Kroos eran Isco y Modric, dos pesos pluma; y el alemán tampoco es un 5 al uso que digamos. Cuando juegas con tres delanteros, el centro del campo han de poblarlo maratonianos como Pogba o Di María; y el 5 debe ser un experto conocedor de su oficio; aquí sirven Alonso o Redondo como ejemplos. Zidane debía compartir conmigo el temor, así que decidió que el equipo apenas atacase; con más motivo una vez conseguido el primer gol en el 20′, tras un derechazo de Bale que los haters convirtieron en autogol. Así que el galés aún no ha marcado esta Champions ningún gol, igual que Pedja Mijatovic tampoco lo había hecho antes de la final de Amsterdam.

Era el City quien estaba eliminado y debía dar un paso al frente. El Madrid aprovecharía los huecos atrás para cerrar el partido con algún contraataque decisivo. Pero ni el City buscó el gol ni el Madrid consiguió el segundo. El equipo inglés, dirigido por el melancólico Pellegrini está plagado de figuras pero no tiene alma. Agüero o De Bruyne decepcionarion durante los 180′; pero quizá algo de mérito esté en que el Madrid consiguió desactivarlos. En cuartos por ejemplo, el PSG no lo consiguió.

Sufrimos más de la cuenta por lo ajustado del marcador en los últimos minutos, pero no hubo en toda la noche ni una parada de Navas. El Madrid, con velocidad de crucero, puso rumbo a San Siro, donde espera nuestro más íntimo enemigo. Como en Lisboa

Manchester City 0 – Real Madrid 0. Perdonamos demasiado.

abril 26, 2016

1 NAVAS

15 CARVAJAL     3 PEPE   4 RAMOS    12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC            8  KROOS

11 BALE                9 BENZEMA        18 VAZQUEZ

  • 20 JESE X BENZEMA
  • 22 ISCO X KROOS

 

Dice Diego Maradona que un partido que acaba 0-0 es tan entretenido como bailar con tu hermana. Me vino esa frase a la cabeza cuando, en el descanso, ninguno de los dos porteros hizo parada alguna. Ambos equipos se mostraron más preocupados de no encajar gol que de meter alguno, y quizá los dos jugadores más destacados de la noche fueron Pepe y Kompany, ambos centrales.

Al ver el XI del Madrid comprobamos que Ronaldo no figuraba en el mismo. Vázquez ocuparía su sitio. Pensé que aún queda en el Madrid algo de meritocracia, pues el extremo gallego adelantaba a James, a Isco y a Jesé en la rotación gracias a su buen partido en Vallecas. En el descanso se quedó en la caseta Benzema, al que notamos totalmente fuera del partido. Sin Ronaldo ni Benzema la delantera estaba demasiado mermada; pero aún así pudimos marcar en el segundo tiempo. Hubo tres ocasiones clarísimas para hacerlo, todas ellas a balón parado. Un cabezazo de Ramos que le salió demasiado centrado – una pena, estaba totalmente solo – ; otro de Casemiro que Hart despejó con el pie y, quizá la más clara, un tiro que Pepe estampó en el portero a menos desde dentro del área pequeña. Aparte hubo una jugada trenzada entre Carvajal, Vázquez y Jesé que acabó con remate de canario al larguero. Si llega a ser gol esta jugada, 100% made in Valdebebas, hubiese sido glorioso. También hubo un par de penaltitos, perfectamente pitables si son a favor del equipo de casa porque los árbitros en Europa son muy caseros, pero a favor del visitante es harina de otro costal. También faltó frescura: Zidane se durmió con los cambios como suele ser habitual. Sólo hizo 2, el segundo en el 87′

En cuanto al rival, el City no tiró a puerta prácticamente en toda la noche. Agüero se diluyó tras un gran marcaje de Pepe, y sólo las conducciones de De Bruyne parecían traer peligro. Cuando se lesionó Silva el equipo bajó varios enteros. Dicen que tiene más peligro fuera de casa que en casa; pero no es menos cierto que el Madrid en el Bernabéu también sube varios enteros.

El sabor de boca es amargo, pues hemos sido mejores que el rival y un gol hubiese puesto muy de cara la eliminatoria. Pero el caso es que estaremos en la final si ganamos en casa, algo que hemos conseguido en todos los partidos jugados en el Bernabéu de esta edición de la Copa de Europa. ¿Quién no hubiese firmado ésto cualquiera de las tristes noches de esta temporada?