Real Madrid 3 – Real Sociedad 4. Importante, pero no prioritaria

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vINICIUS

1 AREOLA

6 NACHO           4 RAMOS            3 MILITAO        12 MARCELO

15 VALVERDE        8 KROOS

16 JAMES

21 BRAHIM            9 BENZEMA       25 VINICIUS

  • 10 MODRIC x 16
  • 18 JOVIC X 15
  • 27 RODRYGO X  21

 

Zidane dejó claro ayer con su XI inicial que consideraba la Copa un torneo importante, pero no prioritario. Si los cuartos de final de ayer llegan a ser de Champions League, no saldrían de inicio Areola, Nacho, Marcelo, James ni Brahim. Ayer dio carrete a los menos habituales, y el daño colateral es que la mala confección de la plantilla te obliga a cambiar el dibujo cuando haces eso. Que el sustituto de Casemiro sea James lo dice todo.

Es cierto que la Copa debe valer, entre otras cosas, para que se fogueen los jóvenes valores y que los titulares descansen. El curso pasado Solari sacó en seis días tres veces la misma alineación, con funesto restultado porque nos quedamos sin Copa, Liga y Champions en ese corto espacio de tiempo. Pero una cosa es sacar a los no habituales y otra cambiar por completo tu forma de juego.

El Madrid llevaba tiempo jugando con cuatro (y a veces cinco) centrocampistas. Ayer salió con 3, uno de ellos James, quien además de estar fuera de forma no es un centrocampista como tal, o lo es menos que Isco y mucho menos que Modric. Así, sobre el césped teníamos un 4-2-4 y para colmo, los extremos eran Brahim y Vinicius, ambos más dotados para correr hacia adelante que hacia atrás. Era evidente que el partido sería un intercambio de golpes, increible propuesta por parte de un equipo al que tanto le cuesta meter gol y que variaba tanto su defensa titular, guardameta incluído. Si Courtois está siendo el Zamora de la liga, anoche Areola dio la sensación de no ser capaz de parar ni un taxi. Y no es comprensible querer foguear a un portero cedido que en junio dirá adiós con la manita.

El caso es que la Real dio primero por medio de ødegard, fantástico centrocampista cedido por el Madrid que más pronto que tarde ocupará el sitio de James y de Modric. Es tan bueno que ya ha cumplido la maldición del ex casi antes de haber llegado. El 0-1 espabió un poco al Madrid, que rondó el gol al filo del descanso. No obstante, el bocata nos lo comimos perdiendo.

Tras el descanso salió Modric por James. Si el partido fuese importante, como contra el Atleti, habría habido más de un cambio en la reanudación, pues eran varios los jugadores que estaban dando el cante. Marcelo y Nacho eran sendos coladeros por las bandas, mientras que Ramos y Militao daban la sensación de haberse conocido minutos antes de empezar. Isak, delantero txuri-urdin con pinta de proyecto de Ibrahimovic marcó tres veces. La primera la anuló el VAR, pero concedió las dos siguientes: una media tijera y un pepinazo a la escuadra. Las tres veces dio la sensación de rematar comodamente.

Con 0-3 casi abandono el campo. Me parecía imposible que el Madrid diese la vuelta. Marcó Marcelo, que aunque no está para jugar en ataque siempre aporta algo (también es cierto que el portero rival puso mucho de su parte). Faltaba mucho, casi media hora, pero lo que llegó fue el cuarto gol de la Real en otro despiste atroz de la defensa. Otra vez pensando en irme cuando va Vinicius, el más activo de nuestros atacantes, y marca gol. En esta ocasión el VAR decidió de el gol no debía valer tras varios minutos de deliberación. Pero pronto marco Rodrigo tras otra brillante jugada de Vini. El Madrid atacaba, el tiempo se agotaba, y en el 90′ marcó Nacho de cabeza el 3-4, justo cuando la Real se quedaba en inferioridad. Era milagroso estar tan cerca de la prórroga después de haber hecho el tonto tantas veces. El Bernabéu apretó, pero, insisto, no como en Copa de Europa. No en vano, ha sido en el coliseo de la Castellana en el único en el que ha ganado el equipo visitante en estas eliminatorias a partido único.

Al final pasaron los donostiarras y a la afición que salía del campo no pareció importarle mucho. A mí sí, sobre todo cuando he visto el resto de semifinalistas. La Copa era muy barata en esta ocasión. Y se ha perdido por la ausencia de centrocampistas en la plantilla.

Leganés 1 – Real Madrid 2. Menosprecio de la Copa

13 CASILLA

19 ACHRAFF           4 RAMOS        6 NACHO       15 THEO

18 LLORENTE

23 KOVACIC              22 ISCO

17 VÁZQUEZ      9 BENZEMA      20 ASENSIO

  • 10 MODRIC X 18
  • 2 CARVAJAL X 19
  • 21 MAYORAL X 22

Siempre digo que cuando en un torneo de copa has ganado el partido de ida fuera de casa, no apetece nada el partido de vuelta. El equipo tiene la sensación de que el trabajo ya está hecho. No hay nada que ganar y sí mucho que perder. El mismo año pasado el Madrid ganó en el Alianz Arena 1-2, y quince días después las pasó canutas para elimimar al Bayern en la prórroga. Claro que aquella noche primaveral el Madrid jugó con sus mejores hombres. Anoche no. Anoche Zidane decidió salir con un equipo repleto de no habituales. Con la liga a 19 puntos y un cruce durísimo en el horizonte europeo, la copa podía haber sido una tabla de salvación, como lo fue el primer año de Mourinho. No ha sido buena idea tirarla. Entiendo que Zidane, como buen musulman, rechace una copa, pero la afición del Madrid, siempre sedienta e insaciable, no lo entiende.

Quedan señalados gravemente algunos jugadores. Casilla no tiene nivel para el Madrid: ha encajado 6 goles en los tres partidos que el equipo ha jugado en casa en Copa del Rey. Su mal partido hace difícil de explicar el asunto Kepa. Achraff y Theo han empeorado a Danilo y Coentrao, y no era fácil. Más grave lo del francés, por el que pagamos una lana al Atleti y ha pasado de deslumbrar en el Alavés a parecer un tuercebotas. También lució en Vitoria Marcos Llorente y ahora los días que juega nos hace suspirar pensando en Casemiro.

Luego están Asensio e Isco, que acabaron el año pasado como aviones y en septiembre fueron la punta de lanza de la selección en el España – Italia del Bernabéu, en el que los azurri salieron goleados. Ahora parecen jugadores del montón, fruto de la escasa confianza que el técnico muestra hacia ellos.  Asensio sólo juega cuando alguien de la BBC está lesionado, e Isco siempre es el primer cambio, un bulto sospechoso. Mientras, Kroos o Benzema deambulan por el césped con la tranquilidad de tener el puesto en el XI garantizado.

Pero el error, más allá de la alineación, estaba en la convocatoria. En una eliminatoria copa tienes que guardarte una bala en la recámara, y en nuestro caso eran Bale o Ronaldo, si bien éste anda con el ojo a la virulé. El galés el único delantero en racha, capaz de abrir el melón a un partido como pasó en Fuenlabrada o en el Mundialito En el banco, el único jugador de ataque era Mayoral, que salió un rato para demostrar, otra vez, que será un buen delantero para el Valladolid. Algo así como un Portillo 2.0. Sí que estaba en la convocatoria un tal Tejero, no sabemos si es que Zidane quería dar el golpe. Pero es muy difícil de entender que Gareth Bale no estuviese anoche en el banquillo. Como lo es que jugasen Casilla, Theo, Achraff o Llorente. Estos jugadores no dan garantía alguna. Zidane fue quien los puso, Zidane debe explicar por qué ha pasado de la copa. Por qué la ha tirado por el desagüe.

CD Numancia 0 – Real Madrid 3. Objetivo cumplido

Bale marca el 0-1 de penalty

1 NAVAS

2 CARVAJAL           3 VALLEJO         6 NACHO        12 MARCELO

18 LLORENTE

24 CEBALLOS                  20 ASENSIO

17 VÁZQUEZ               21 MAYORAL            11 BALE

23 KOVACIC X 11

22 ISCO X 24

19 ACRAFF X 20

Empezó el Madrid el 2018 con un incómodo partido en el gélido estadio de Los Pajaritos. La diferencia de categoría de ambos equipos lo transformó en un duelo en el que el Madrid tenía poco que ganar y mucho que perder. Todo lo que no fuese decidir la eliminatoria en el duelo inicial se consideraría un fiasco por los muchos agonías que nos rodean. El 0-3 final hace que el objetivo se haya cumplido, aunque la forma de conseguirlo deja dudas en el ambiente.

El partido de nuestro equipo fue tíbio. Con un XI plagado de jugadores no habituales, la respuesta al empuje inicial de los locales fue una especie de Don Tancredo, es decir, estar quietos y dejar pasar los minutos hasta que la diferencia de calidad aflorase. Apenas pasó gran cosa hasta el minuto 30, cuando el desafortunado Theo cometió un penaltito sobre Rubio que el árbitro dejó sin sancionar. En la jugada siguiente Vázquez fue objeto de penaltazo que lógicamente sí fue sancionado, lo que provocó irá en el equipo local, en el respetable público soriano y en los comentaristas de televisión. Fue Bale quien marcó el penalty. Con la mínima ventaja llegamos al descanso, sólo Vázquez parecía querer ganarse el puesto. El resto, cumplidores y poco más. Caso aparte es del de Bale, que se toma este partidos como parte de su lento viaje hacia el jugador que era hace un par de años, cuando, no nos olvidemos, el equipo descansaba sobre sus hombros.

En la reanudación, otra vez lo esperado. El Numancia se pone a correr como si lo fuesen a prohibir y de paso a dar patadas. Ceballos fue quien más patadas se llevó. No critico su actitud; cuando el rival es mejor que tú un recurso es jugar duro y esperar a ver qué hace el árbitro. El de esta noche fue consecuente con el reglamento y sacó varias veces la tarjeta amarilla a pasear, hasta que, faltando media hora, uno de los locales vio la tarjeta colorada. La superioridad numérica debería ser decisiva.

En estas, Llorente perdió un sonrojante balón en la medular. Tanto él como Theo nos demuestran cuando salen que no es igual jugar en el Madrid que en Alavés. Y Llorente aún salió barato por ser recompra, pero la millonada pagada por Theo tiene pinta de ser un desperdicio. Me parece peor que Contreao. La pérdida del medio centro fue desembocó en un tiro desde cuarenta metros que se estrelló en el larguero de Casilla, para volver a botar a un metro de la raya de gol. Los locales pedían gol como los catalanes la independencia: a ver si cuela.

A todo ésto, salió Isco a poner algo de orden. Con el malagueño en el verde empezaron a pasar cosas y faltando cinco minutos Vázquez fue objeto de otro penalty. Este me pareció más dudoso, pero pitable en cualquier caso. Isco marcó desde los 11 metros y, cuando el partido moría, Mayoral marcó el tercero tras un buen centro de Vázquez. La eliminatoria quedaba sentenciada. A ver ahora quién es el valiente que va al Bernabéu a ver la vuelta in situ.