Real Madrid 1 – Girona 2. Aún es invierno.

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25 COURTOIS

19 ODRIOZOLA     5 VARANE            4 RAMOS            12 MARCELO

14 CASEMIRO

24 CEBALLOS       8 KROOS

17 VÁZQUEZ          9 BENZEMA         20 ASENSIO

  • 28 VINICIUS x 17
  • 11 BALE x 20
  • 7 MARIANO x 24

 

Si hace unos días decíamos que el Real Madrid empezaba a florecer como un almendro, hoy ha sufrido una helada de no te menees. La única explicación posible a lo que ha pasado esta mañana es que este equipo es fiable como cual condón de ganchillo, y puede enlazar algunos partidos buenos pero en el momento más insospechado puede dejarse ir. Por eso no puede ganar el torneo de la regularidad. Y mira que esta liga está en oferta. El Madrid está a 9 puntos del líder, en una temporada en la que han ganado en el Bernabéu el Levante, la Real Sociedad y el Girona. Con esas tres victorias seríamos líderes. No parece mucho pedir. Así de barata es esta liga, la menos exigente desde hace diez años.

Hoy decidió Solari que podía agitar el XI inicial. A la baja obligada de Modric por sanción, el argentino sumó las de Carvajal, Reguillón y Vinicius, dando entrada a Odriozola, Marcelo, Ceballos y Asensio. No parecía mal equipo el que sacábamos de inicio, aunque a mí me preocupa que jueguen el mismo día Marcelo y Odriozola, dos laterales con entusiasmo atacante pero dos coladeros en defensa. Por lo demás, Asensio pareció andar bien en Amsterdam y Ceballos podía hacer de Modric. El ideal para sustituir al croata es Isco, pero al malagueño entre todos lo han matado y él solito se murió. No podemos contar con él. Ceballos es el sustituto de Kroos, como LLorente de Casemiro.

El primer tiempo estuvo totalmente controlado por el Madrid. Marcó Casemiro de cabeza y pudieron hacerlo Vázquez tras un elegante autopase y Benzema, al que le faltó un pulgar para rematar un pase de Odriozola. Os prometo que pensaba que el segundo llegaría ponto, que Benzema descansaría un rato y que comeríamos a gusto. El Girona era tan triste como sus antecentes: no gana en liga desde el 25 de noviembre.

El equipo se transformó en el segundo tiempo. Eusebio hizo dos cambios que estiraron al Girona y empezaron los problemas. A un entrenador se le pide éso: que cambie las cosas cuando no funcionan y que deje quietas cuando sí. Solari no fue capaz ni de una cosa ni de la otra. No supo ver cómo cambiaba el partido, y cada vez que hacía un cambio el equipo empeoraba. Normal para un entrenador sin experiencia en la élite. En 10′ el Girona marcó dos veces y pudo hacerlo otras dos, mientras que nuestros ataques se limitaban a pelotazos a la grada de Vinicius Jr, quien tiene que aprender a rematar (pensaba yo que al Madrid se llegaba aprendido, a su edad Raúl las enchufaba). La aportación de Bale desde que salió fue nula – 15 MM al año, el mejor pagado de la plantilla. No lo olvidemos – , y lo de sacar a Mariano por Ceballos acabó de descuajeringar el equipo, que acabó con un extraño 4-2-4 sobre el césped inútil como flotador de plomo. Ramos fue expulsado por doble amarilla en el 85′ y ahí entendí que esta mañana no seríamos capaces de rescatar ni un punto. Cómo sería el partido que Courtois hizo el mejor remate del Madrid, cuando subió a cabecear el último corner.

La cagada es monumental. Después de 5 victorias nos habíamos puesto segundos adelantando al Atleti con la victoria en el Wanda, a seis puntos del Barsa que tiene que venir al Bernabéu tras visitar el Pizjuán. Ahora ese triunfo en el campo del Atleti lo único que ha hecho es aclarar el futuro del Barça, quien puede gestionar los 7 puntos que lleva de ventaja en liga cuando tenga que jugar entre semana. Ahora está por ver cuál ha sido el espejismo, si las 5 victorias o la derrota de hoy. Si el Madrid florece o, como me temo, la primavera la invertiremos en planificar la temporada próxima. No parece muy difícil plantearla mejor que la presente.

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Girona 1 – Real Madrid 4. La fuerza del conjunto.

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Primer penalty sobre Asensio.

1 NAVAS

2 CARVAJAL        6 NACHO       4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO             8 KROOS

11 BALE                    22 ISCO          20 ASENSIO

9 BENZEMA

  • 5 VARANE x 12
  • 10 MODRIC x 22
  • 17 VÁZQUEZ x 11

Partido extraño en Montilivi, donde el Madrid sufrió durante la primera media hora pero acabó ganando de forma holgada después de jugar de forma convincente el final del primer tiempo y todo el segundo. Se sobrepuso al tanto inicial de los rojiblancos con fútbol de muchos quilates, para acabar goleando. Y la mejor noticia es que la marcha de Ronaldo nos ha vuelto un equipo más coral. Ahora somos un conjunto, no la orquesta de un solista.

Lopetegui sigue sin utilizar de inicio a quienes más tarde llegaron: Varane, Modric ni Courtois.  Los dos de campo tienen más fácil jugar un ratillo, pero lo más difícil de hacer es lo del portero, porque si bien el belga llegó con el aura de ser el mejor del Mundial, pero también es cierto que Navas ha hecho hoy sendas paradas de mérito, y nadie vería justa su suplencia la semana próxima, igual que nadie entendería que Courtois siguiese en el banquillo una semana más. Un problema.

Como suele ocurrir en este tipo de partidos, el equipo de casa salió a tope. El Madrid aguantaba bien, incluso se adelantó en el marcador por medio de Benzema, pero fue anulado por fuera de juego. Pero poco después nuestro flanco izquierdo hizo aguas – otra vez – y los locales se adelantaron en el maracdor con una buena maniobra de su delantero, que primero amagó y luego buscó las telarañas de la escuadra izquierda. Tocaba remar.

El gol espabiló al equipo, que lo movía Isco de un lado a otro. Benzema se ofrecía para combinar, cosa que hace como nadie, pero no es esa su misión. Eso lo hace Asensio, Isco, Modric… Y nadie remata a gol. Si acaso Bale, pero tampoco es un 9 al uso. Pudieron marcar Isco y Benzema en un doble remate que acabó en un penalty tan claro como absurdo sobre Asensio. Ramos fue el encargado de ejecutarlo, demostrando de nuevo quién manda en el equipo. Para colmo, decidió marcarse un Panenka. Así llegamos al descanso.

Al poco de volver fue objeto Asensio de otro penalty. Más claro que el primero, si cabe. Y ahí apareció Benzema, que después de 9 temporadas con el 9 a la espalda decidió que era hora de lanzar un penalty. Solíamos decir que Benzema era el delantero favorito de Ronaldo para jugar a su lado; pero también podemos pensar que Benzema jugaba demasiado para el luso. Interpreto la decisión de lanzarlo como un paso al frente. Ahí estaban Bale, Isco, Asensio y el propio Ramos, pero fue Karim quien lo ejecutó. Y lo hizo muy bien.

Con 1-2 el Girona se estiró y el Madrid retrocedió 10 metros. Pensé que el plan era sentenciar el partido con una carrera de Bale. Y así fue. Isco vio su desmarque y ejecutó el mejor pase de la noche. ¡Eso es una asistencia, carajo! Con campo por delante el galés vale un potosí. Ganó la carrera con autoridad y definió como un capo. 1-3 y partido cerrado.

A todo esto, Lopetegui mandó un whatsapp a Marcelo sustituyéndolo por Varane para que Nacho ocupase el lateral izquierdo. Un cambio poliédrico, porque podemos pensar que quería reforzar el centro de la defensa con los dos centrales que mejor van de cabeza; o que quería un lateral menos ofensivo. Pero también podemos pensar que Lopetegui no estaba contento con el rendimiento de Marcelo.

Poco más de si dio la noche, salvo un nuevo gol de Benzema que convierte al Madrid en líder gracias a su mejor diferencia de goles. Este resultado nos hace perder la esperanza a quienes creemos que estamos a dos fichajes de tener un plantillón. Pero faltan esos dos fichajes. Un central y un delantero centro.