Real Madrid 1 – Girona 2. Aún es invierno.

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25 COURTOIS

19 ODRIOZOLA     5 VARANE            4 RAMOS            12 MARCELO

14 CASEMIRO

24 CEBALLOS       8 KROOS

17 VÁZQUEZ          9 BENZEMA         20 ASENSIO

  • 28 VINICIUS x 17
  • 11 BALE x 20
  • 7 MARIANO x 24

 

Si hace unos días decíamos que el Real Madrid empezaba a florecer como un almendro, hoy ha sufrido una helada de no te menees. La única explicación posible a lo que ha pasado esta mañana es que este equipo es fiable como cual condón de ganchillo, y puede enlazar algunos partidos buenos pero en el momento más insospechado puede dejarse ir. Por eso no puede ganar el torneo de la regularidad. Y mira que esta liga está en oferta. El Madrid está a 9 puntos del líder, en una temporada en la que han ganado en el Bernabéu el Levante, la Real Sociedad y el Girona. Con esas tres victorias seríamos líderes. No parece mucho pedir. Así de barata es esta liga, la menos exigente desde hace diez años.

Hoy decidió Solari que podía agitar el XI inicial. A la baja obligada de Modric por sanción, el argentino sumó las de Carvajal, Reguillón y Vinicius, dando entrada a Odriozola, Marcelo, Ceballos y Asensio. No parecía mal equipo el que sacábamos de inicio, aunque a mí me preocupa que jueguen el mismo día Marcelo y Odriozola, dos laterales con entusiasmo atacante pero dos coladeros en defensa. Por lo demás, Asensio pareció andar bien en Amsterdam y Ceballos podía hacer de Modric. El ideal para sustituir al croata es Isco, pero al malagueño entre todos lo han matado y él solito se murió. No podemos contar con él. Ceballos es el sustituto de Kroos, como LLorente de Casemiro.

El primer tiempo estuvo totalmente controlado por el Madrid. Marcó Casemiro de cabeza y pudieron hacerlo Vázquez tras un elegante autopase y Benzema, al que le faltó un pulgar para rematar un pase de Odriozola. Os prometo que pensaba que el segundo llegaría ponto, que Benzema descansaría un rato y que comeríamos a gusto. El Girona era tan triste como sus antecentes: no gana en liga desde el 25 de noviembre.

El equipo se transformó en el segundo tiempo. Eusebio hizo dos cambios que estiraron al Girona y empezaron los problemas. A un entrenador se le pide éso: que cambie las cosas cuando no funcionan y que deje quietas cuando sí. Solari no fue capaz ni de una cosa ni de la otra. No supo ver cómo cambiaba el partido, y cada vez que hacía un cambio el equipo empeoraba. Normal para un entrenador sin experiencia en la élite. En 10′ el Girona marcó dos veces y pudo hacerlo otras dos, mientras que nuestros ataques se limitaban a pelotazos a la grada de Vinicius Jr, quien tiene que aprender a rematar (pensaba yo que al Madrid se llegaba aprendido, a su edad Raúl las enchufaba). La aportación de Bale desde que salió fue nula – 15 MM al año, el mejor pagado de la plantilla. No lo olvidemos – , y lo de sacar a Mariano por Ceballos acabó de descuajeringar el equipo, que acabó con un extraño 4-2-4 sobre el césped inútil como flotador de plomo. Ramos fue expulsado por doble amarilla en el 85′ y ahí entendí que esta mañana no seríamos capaces de rescatar ni un punto. Cómo sería el partido que Courtois hizo el mejor remate del Madrid, cuando subió a cabecear el último corner.

La cagada es monumental. Después de 5 victorias nos habíamos puesto segundos adelantando al Atleti con la victoria en el Wanda, a seis puntos del Barsa que tiene que venir al Bernabéu tras visitar el Pizjuán. Ahora ese triunfo en el campo del Atleti lo único que ha hecho es aclarar el futuro del Barça, quien puede gestionar los 7 puntos que lleva de ventaja en liga cuando tenga que jugar entre semana. Ahora está por ver cuál ha sido el espejismo, si las 5 victorias o la derrota de hoy. Si el Madrid florece o, como me temo, la primavera la invertiremos en planificar la temporada próxima. No parece muy difícil plantearla mejor que la presente.

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FC Barcelona 5 – Real Madrid 1. Exceso tras exceso.

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VAR, pa qué te quiero

25 COURTOIS

6 NACHO        5 VARANE     4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                         8 KROOS

11 BALE       9 BENZEMA       22 ISCO

  • 17 VÁZQUEZ x 5
  • 20 ASENSIO x 11
  • 7 MARIANO x 12

El Madrid salió hoy vapuleado del Nou Camp en lo que parece que va a ser el epitafio de Lopetegui como entrenador del Madrid. Hay que ver cómo es la vida: con la que se lió en junio cuando se hizo público su fichaje y apenas ha durado 3 meses. Seguro que cuando decidió abandonar la selección tras el Mundial él no pensaba encontrarse lo que se ha encontrado en el Bernabéu: un equipo cerrado por derribo. Claro que también se ha ganado el vasco el despido. La gestión de los fichajes como MarianoVinicius, u Odriozola es claramente mejorable.

Desde la final de Kiev, todas las deciones que ha tomado la junta directiva han sido arriesgadas a priori y equivocadas a posteriori. Si el mejor goleador se quiere ir no hay más remedio que aceptarlo, pero hay que hacer un esfuerzo y sustituirlo por un jugador top.  No se hizo. La columna vertebral, lo que Luis Aragonés llamaba el pasillo de seguridad, pasa la treintena – RamosModricBenzema – y no se fichó sustituto para ninguno de ellos. Cuando ganas la Copa de Europa todo pasa a un segundo plano, pero si acabas la liga a 17 puntos del campeón es que hay que meter bisturí en la plantilla.  Zidane lo vio y como no encontró disposición de operar en la directiva salió por patas. Entonces llegó Lope y aunque tuvimos un ligero fulgor en el primer mes de competición, desde la derrota en Sevilla el equipo no levanta cabeza. Ahora somos una colección de zombies, y falta saber si la mala gestión nos fastidia una temporada o dos, que sería lo que ocurriría si no estamos entre los cuatro primeros cuando acabe el año.

Centrándonos en la noche de hoy, el 5-1 es un castigo excesivo. El Madrid fue inferior en el primer tiempo, pero también es cierto que el penalty absurdo que cometió Varane y después decretó el VAR rompió la noche. Con 2-0 Julen se movió un poquillo al descanso y colocó una defensa de 3 con dos carrileros largos: Vázquez y Marcelo. A partir de ahí hubo media hora buena del Madrid, con gol de Marcelo, tiro al palo de Modric, penalty a Isco no pitado – por no tirarse, tiene cojones –  y dominio claro del Madrid. Pero el Barcelona tiene entrenador, lo vio y actuó. Los dos cambios de Valverde inclinaron de nuevo la balanza hacia el lado local. El tercer gol de Suárez acabó con nuestra esperanza, aunque si el uruguayo llega a ser expulsado cuando poco pisó el tobillo de Nacho de forma terrible quizá no nos hubiésemos llevado la “manita“. Por cierto, si el VAR no ve cosas como estas en mi opinión no sirve de nada. Llegó entonces el castigo excesivo en una noche negra, en la que no faltaron ni las lesiones de Varane y Marcelo. Da miedo pensar cómo hubiése sido el partido de estar Messi sano.

En los últimos 15′ volvió el Madrid errático y esperpéntico, con Ramos perdiendo el balón cual juvenil, Courtois que no para ni un taxi y Benzema fallando lo infallable. Caían los goles en contra, incluso por medio de Vidal, ese antiejemplo de todo, mientras la esperanza de Lopetegui de triunfar en el Madrid desaparecía como lágrimas en la lluvia. La goleada fue excesiva, sí. Como lo fue pensar que Benzema y Bale se repartirían los goles de Ronaldo. Como  que Mariano era una solución. Como gastarnos 500 MM en cubrir el estadio sin aumentar el aforo. De exceso en exceso vamos. Y así estamos.

Athletic Club 1 – Real Madrid 1. Malas decisiones

25 COURTOIS

2 CARVAJAL         4 RAMOS        5 VARANE          12 MARCELO

8 KROOS

10 MODRIC                        24 CEBALLOS

11 BALE          9 BENZEMA            20 ASENSIO

  • 14 CASEMIRO x 24
  • 22 ISCO x 10
  • 17 VÁZQUEZ x 11

 

El Real Madrid jugó un buen partido en Bilbao, aguantando bien el envite de alto ritmo propuesto por los leones de San Mamés. El partido no se ganó por una serie de malas decisiones de Lopetegui

  1. Salir sin Casemiro. En un partido como este, dar la manija a Kroos es alto riesgo, porque las prestaciones defensivas del alemán no se parecen en nada a las del brasileño. A su lado Ceballos corría como un maratoniano, pero no servía para tapar el eterno agujero que tenemos en el flanco izquierdo con Marcelo. Otra vez por esa banda vino el gol.
  2. El tercer cambio fue Vázquez x Bale. Faltaban 15′ y el equipo necesitaba gol. El galés es uno de los mejores realizadores del equipo. En el banquillo estaba Mariano, recibido en agosto como un 9 curtido en la élite y que podía haber salido por Benzema esos 15′ que  faltaban. Si llega a ser Mariano el encargado de culminar el jugadón de Asensio en el 88’…
  3. Isco salió enchufado. Marcó a los dos minutos de pisar el césped y poco después provocó una falta a un palmo de la raya del área  grande. Falta ideal para Isco, que metió una así a Italia hace un año en el Bernabéu. O para Asensio, que marcó hace un año al Valencia de libre directo.  O para Bale, o para Kroos… En ningún caso para Ramos, que se empeña en demostrar cada poco quién es el nuevo capo del vestuario. Parece como si la salida de CR7 obligase al camero a ejercer de líder absoluto. Estoy esperando que se ponga de portero cuando haya un penalty en contra. El caso es que la falta se fue a las nubes, con nuestras opciones de victoria.

No hay que ser catastrofistas. El equipo juega mejor que el año pasado – o al menos sabe más lo que quiere – y Lopetegui reaccionó pronto sacando a Casemiro en el 45′ y a Isco en el 60′.  El  joven portero vasco, Unai Simón,  estuvo birllante, y evitó más de un gol de los nuestros, mientras que Courtois apenas fue exigido. Pero la victoria del Barcelona en Anoeta, Rulli mediante, nos coloca a dos puntos del líder.

FC Barcelona 2 – Real Madrid 2. Esto es un atraco, nena

A Modric tío. A Modric.

1 NAVAS

6 NACHO       5 VARANE      4 RAMOS        12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC              8 KROOS

11 BALE             9 BENZEMA            7 RONALDO

  • 20 ASENSIO x 7
  • 17 VÁZQUEZ x 6
  • 23 KOVACIC x 10

Me ha venido a la cabeza la canción de Burning.

El Madrid ha jugado un gran partido en el Nou Camp, ha demostrado que es mejor equipo y que ganaría la liga si ésta acabara con un sistema de play-off sería el principal candidato a ganarla, porque su estado de forma en primavera es el mejor. Pero este curso no hemos sido regulares, especialmente sufrimos un bajón después de las Supercopas de agosto y del mundialito de diciembre. De haberlo sido, tampoco habríamos ganado la liga, pues el Barcelona apenas se ha dejado puntos. Y si nos han liado la de hoy siendo campeones, imaginad de lo que hubiesen sido capaces en caso de habernos jugado algo.

Salimos en el Nou Camp con la BBC por bandera. Quizá sea la última vez que los veamos juntos. Salimos serios, sí, bien colocados sobre el campo; pero una vez más la banda que defiende el sobrevalorado Marcelo fue una autopista. Como pasó dos veces ante la Juve, como pasó ante el Athletic, un rival sube por el carril del 7 sin que nadie le estorbe. Pase al segundo palo y gol. Esta vez fue Sergi Roberto quien aprovechó el pasillo (para que luego digan que no lo hubo)  y Suárez quien remató. Marcelo es DEFENSA lateral izquierdo, y cuando su prioridad es el ataque no está haciendo bien su trabajo.

El gol no descompuso al Madrid. Al contrario, su juego se asentó y apenas 5 minutos después empató tras una genial jugada en la que Kroos tuvo mucho que ver. El alemán sacó el balón, hizo pared con Ronaldo y centró para que cabecease Benzema. Ronaldo remachó en boca de gol al tiempo que Piqué le lesionaba en el tobillo. Como la jugada acabó en gol, nadie pidió sanción para el jocoso central catalán, que siguió en el campo. Ronaldo también aguantó pero en el descanso fue sustituido por Asensio.

Siguió dominando el Madrid, y el propio CR pudo marcar con otras dos claras ocasiones. Entonces el Barcelona comenzó su festival de patadas, abanderado por Suárez – qué contento estoy de que este jugador no juegue en mi equipo – y secundado incluso por Messi. Ambos vieron tarjeta amarilla. Debió verla Bale, naranja incluso, en un pisotón a Umtiti, pues el galés clavó los tacos en el gemelo del central francés. Hay que destacar, eso sí, que nadie protestó esa acción en directo, o sea que nadie la vio. Tampoco el árbitro. Sí que vio el trencilla el puñetazo que lanzó Sergi Roberto a Marcelo, y que como es lógico fue sancionado con tarjeta roja. Antes del descanso el Barça se quedaba en inferioridad numérica. Durante el anterior clásico que jugaron en esas condiciones el expulsado fue Oleguer. El Madrid tenía una ocasión de oro para ganar en el Nou Camp.

El segundo tiempo comenzó con el Madrid dominando y el FC Barcelona agazapado esperando el contraataque. Recuerdo cuando Xavi y Guardiola decían que esa no era forma de jugar al fútbol. Los apóstoles del toque ahora quitan a Iniesta para sacar a Paulinho mientras Johan se revuelve en su tumba. Era un equipo grande, dominador, con balón, contra uno pequeño, agazapado, esperando un contrataque. Estaba claro que el Madrid ganaría el partido si no ocurría nada raro.

Pero ocurrió.

En el minuto 51, justo después de una buena ocasión en la que Asensio estuvo chupón, Suárez roba el balón a Varane haciéndole una falta clamorosa. Imposible de no ver. El urguayo desplazó la pierna del central de forma escandalosa, en una falta que se puede pitar incluso de oído- cualquiera que haya jugado al fútbol sabe que esas patadas suenan -.  El propio delantero reconoció después que le sorprendió que el árbitro dejase seguir. A mí lo que me sorprende es que alguien que lleva una amarilla a cuestas se suponga con la impunidad suficiente como para dar esa patada y saber que su segunda amarilla es como pillar a un concursante de OT leyendo un libro. Altamente improbable, casi imposible. El balón llegó a Messi que definió como los ángeles.

El Madrid iba perdiendo contra 10. Este gol sí que nos aturdió, como no puede ser de otra forma cuando el reglamento no se aplica. Nos costó generar peligro, y cada vez que llegábamos Ter Stegen demostraba su categoría. Además el Barça metía miedo a la contra, porque Messi es mucho Messi. Salió entonces Lucas Vázquez, lo que sirvió para desencorsetar a Bale del flanco derecho y darle libertad. No tardó el galés en marcar un golazo. Al final nos hemos perdido a un jugador muy aprovechable por no ponerlo en su sitio, el flanco izquierdo, o incluso de “enganche”. Empate de nuevo y volvía esa sensación de que ganaríamos seguro si no pasaba nada raro de nuevo.

Pero pasó.

Entró Marcelo en el área en el minuto 80 y Jordi Alba le zancadilleó dejando en ridículo la patada de Suárez relatada antes. Los jugadores blancos no daban crédito. Un penalty claro como caldo de asilo, pitable también de oído. El árbitro se hizo el lonchas. Quizá recordó que en descanso Messi ya le había echado una bronca, y si los culés no quedaban contentos con el árbitraje su carrera profesional estaba en peligro. Mirad si no cómo le va a quien se equivoca hacia un lado o hacia el otro. Por éso los del Barça pueden coger a un rival del cuello, como Jordi Alba a Modric, sabiendo que no va a pasar nada. Por éso pueden bufar en la cara, como Paulinho a Vázquez. Nunca pasa nada.

Así que el empate siguió en el electrónico y ya no se movió. Lógicamente, la sensación blanca es peor que la azulgrana. Fuimos mejores y merecimos ganar, sólo la actuación de Hernández Hernández nos privó de la victoria. Es el mismo árbitro que nos pitó en Girona y ante el Levante en casa. Ahí tenéis 7 puntos que volaron para no volver. Ahí tenéis un factor por el que Modric o Casemiro tienen el triple de Champions que de ligas y tienen fácil que sea el cuádruple. No es el único factor, claro. Pero obviarlo es de necios.

Qué mérito han tenido las 4 ligas ganadas por el Madrid desde 2004.

Real Madrid 5 – Sevilla FC 0. El despertar de la fuerza

Cristiano Ronaldo, cinco veces Balón de Oro

1 NAVAS

19 ACHRAFF           3 VALLEJO        6 NACHO     12 MARCELO

8 KROOS          10 MODRIC

17 VÁZQUEZ                                               20 ASENSIO

9 BENZEMA            7 RONALDO

Pese a los malos augurios que tenía el partido debido al número de bajas – sobre todo en la parte de atrás – el Madrid jugó el mejor primer tiempo del año, hasta el punto que sobró el segundo. Un juego coral aderezado con acierto de cara a puerta hizo que al descanso ya brillaran en el electrónico los cinco goles, luminosos como los cinco balones de oro que Ronaldo enseñó a la grada antes de empezar.

El Sevilla es de los equipos que más baja su rendimiento cuando abandona Nervión. Caí en la cuenta de que ya el Valencia les había goleado. Al minuto Lucas Vázquez obligó a estirarse a Rico, que mandó el balón a corner. De ese corner nació el primer gol, obra de Nacho, quizá el mejor central de la plantilla que está condenado a no jugar a menos que falten Varane y Ramos. Hoy hizo de hermano mayor,  con Vallejo al lado y formaron una pareja estupenda.

La alineación del Madrid influyó positivamente en el orden del equipo, pues Lucas y Asensio ocuparon las alas de forma obediente, sin hacer más de lo que se les pide: desborde y apertura del campo. Kroos y Modric ocuparon el medio centro con la seguridad de que no tenían que cubrir las alas. Ambos están lejos de su mejor forma, especialmente el germano, pero tan a favor iba el viento que Toni marcó a pase de Lucas, en una jugada que empezó con un robo de Ronaldo. Cuando todos reman, la galera vuela.

Cayeron como fruta madura el resto de goles. Asensio asistió a Ronaldo, que marcó fácil y luego transformó un penalty. Poco a poco, el portugués va recuperando sus números habituales como goleador. Marcó también Achraff, lateral suplente de Carvajal al que sin embargo veo más verde que el césped. Incluso pudo marcar Benzema, pero el francés estrelló en el poste su mejor remate. Con 5-0, el segundo tiempo sólo sirvió para ver el centro del campo del futuro: LlorenteIscoCeballos – Asensio. Qué lujo.

Por cierto, hay mendrugos que dicen que el Madrid juega mejor sin Isco. Tampoco estaban en el XI inicial Ramos ni Casemiro el día que el Madrid jugó su mejor fútbol y nadie piensa en que estos dos sobran.

El talento siempre estará bajo sospecha. El músculo no. Así nos va.

 

Athletic 0 – Real Madrid 0. La inanición de ZZ

Ese balón llegaba a Ronaldo para un mano a mano.

1 NAVAS

2 CARVAJAL      4 RAMOS       5 VARANE       12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC            8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO     9 BENZEMA

  • 21 MAYORAL X 9
  • 23 KOVACIC X 22

Quince días después el Madrid visitaba al otro atlético de la liga, en este caso el de Bilbao, y el partido fue un calco del jugado en el Wanda Metropolitano. Idéntico planteamiento de Zidane e idéntico resultado al final. Las gafas, que decía don Alfredo. Hay que remontarse a 2011 para recordar dos salidas yermas del Real Madrid. Zidane naufragó ante el Atleti y, quince días después, no cambia nada. El resultado, obviamente, tampoco cambió.

La falta de gol del Madrid comienza a ser el principal problema. Ronaldo ya no es el delantero que garantizaba un gol por partido, y Benzema tampoco es fiable. Con Bale  y Asensio ausentes y Vázquez en sus días más bajos, la solución en el banquillo es Mayoral, un delantero más verde que el césped. Si los goles siguen sin llegar, no será extraño que volvamos a ver el 4-3-3 sobre el verde.

El Athletic hizo lo justo para puntuar. Dio cera, como siempre, y se agarró a la mística de su estadio. Es el típico equipo que contra el Madrid se esfuerza hasta la extenuación, mientras que luego llega el Formentera y les echa de la Copa del Rey. Aduriz y Raúl García intentaron imponer su juego aéreo al límite del reglamento  y Kepa se mostró seguro ante la roma delantera blanca. Poco más tuvo el Athletic. Fue suficiente para empatar ante un Madrid así de pobre. Isco  estuvo esta vez tan gris como Kroos y Modric habitualmente, lo que dejó el centro del campo con menos creatividad que el guionista de Rocky. Aún así, el Madrid acosaba a los rojiblancos y parecía que finalmente llegaría el gol de una forma u otra, pero cuando Mateu Lahoz expulsó a Ramos por doble amarilla, nuestra esperanza de victoria desapareció como lágrimas en la lluvia. Este árbitro quiere ser famoso cual futbolista, ignorando que la mejor virtud de un juez es pasar desapercibido. Su mala aplicación de la ley de la ventaja nos privó de la ocasión más clara de la noche.

Como el Barsa había empatado, la distancia con el primer clasificado sigue siendo de 8 puntos. Tenemos los mismos que cuando echamos a Schuster y fichamos a Juande, allá por 2008. Zidane no peligra porque dos Champions consecutivas son un saldo demasiado grande como pasa salir del banquillo, pero su inanición y su cerrazón con algunos jugadores nos está dando el año.

Real Madrid 3 – UD Las Palmas 0. Baño y masaje

Asensio, autor de un gol inolvidable

13 CASILLA

6 NACHO            4 RAMOS        3 VALLEJO       12 MARCELO

14 CASEMIRO        8 KROOS

20 ASENSIO                                  22 ISCO

7 RONALDO     9 BENZEMA

  • 18 LLORENTE X 14
  • 24 CEBALOS X 8
  • 17 VÁZQUEZ X 9

Después de dos derrotas seguidas, visitaba el Bernabéu uno de los peores equipos de la liga. La Unión Deportiva Las Palmas llegó colocada en el penúltimo lugar de la tabla e hizo gala de esa clasificación. Cometió errores hasta conseguir que el Madrid recuperase la confianza perdida. Tras un comienzo dubitativo, el partido acabó con un equipo blanco generando una ocasión de gol tras otra. Si no llegaron más fue por la escasa pegada que disponemos en estos tiempos… y de los clamorosos penalties a Nacho que el árbitro se comió. Quizá el punto de inflexión fue el gol que marcó Asensio, uno de los mejores del año. De un corner salió un despeje y el balón cayó a unos siete metros de la frontal. El mallorquín colocó el cuerpo, desenvainó su zurda y golpeó como lo hacía Ferenc Puskas. El tiro, violentérrimo, no describió un tiro parabólico sino que fue en línea recta, supersónico, hasta romper las telarañas de la escuadra derecha del fondo sur. Era el segundo gol, que dio tranquilidad al equipo pero sobre todo recordó a nuestros chicos que son muy, pero que muy buenos.

La primera parte fue sosa. Quizá si Benzema hubiese acertado en el mano a mano del primer minuto el rumbo del partido hubiese sido otro. Pero el galo está quizá en sus días más bajos como jugador del Madrid. Vale que nunca fue un killer de área, pero en condiciones normales hubiese metido las dos ocasiones que ha tenido en el primer tiempo. Lo mismo en el Wanda vuelve a hacer una noche para el recuerdo, pero cada vez tiene menos crédito entre la parroquia blanca. Hoy fue despedido con pitos cuando salió Vázquez en su lugar.

El caso es que hasta el 40′ no se abrió el melón. Gol de Casemiro de cabeza (noticia) a la salida de un corner (noticia). Nuestro mejor recurso del año pasado no ha aparecido hasta la jornada 11. Parte de la recuperación pasa por recuperar nuestro poderío del juego aéreo. Tras el descanso llegó el golazo de Asensio y el Madrid empezó a gustarse. Pronto llegó el tercero, de Isco, a pase de Ronaldo. Por supuesto el luso no celebró la fenomenal asistencia que acababa de dar, pues sigue enfadado con el mundo por no marcar gol. Hoy tampoco lo consiguió, pero su caso dista del de Benzema. Su fiabilidad no tiene nada que ver.

Fue en definitiva un partido de baño y masaje. Por cierto, el Madrid acabó con 9 españoles sobre el césped, 4 de ellos pertenecientes a la sub-21. Hay futuro.