Ajax 1 – Real Madrid 2. Los almendros

Asensio remata el 1-2

 

25 COURTOIS

2 CARVAJAL           6 NACHO               4 RAMOS          23 REGUILLÓN

14 CASEMIRO

10 MODRIC              8 KROOS

11 BALE         9 BENZEMA             28 VINICIUS JR.

  • 17 VÁZQUEZ x 11
  • 20 ASENSIO x 9
  • 7 MARIANO x 28

 

Como las flores blancas de un almendro, los jugadores del Real Madrid reaparecen en febrero, que es cuando la Copa de Europa se pone seria. Incluso aunque vistan de negro, como anoche, siempre florecen en la preprimavera. Durante los últimos años hemos visto un equipo muerto y enterrado en Navidad que acababa levantando la “orejona” en el mes de mayo. Nadie duda que si el partido se hubiese jugado el 13 de noviembre en lugar del hoy, hubiésemos perdido 3-0. El Real Madrid se transforma en este torneo.

El Ajax seguramente se esté preguntando qué ha hecho mal para perder este duelo. Jugó bien, con orden y energía, y acorraló al Madrid en el primer tiempo. Mandó un tiro a la madera e incluso marcó un gol que si no hubiese VAR hubiese subido al marcador: ni siquiera Courtois protestó la jugada. El árbitro decretó fuera de juego de Tadic, que obstaculizó al portero. Es de agradecer, eso sí, que al acabar el partido la UEFA explicase la decisión. Puede ser compartida o no, pero es comprensible por todos. Igualito que en la RFEF…

Seguramente se pueda explicar el mal primer tiempo del Madrid por el cambio de Bale x Vázquez. Cuando juega el anárquico y genial galés, la ayuda defensiva es mucho menor que cuando lo hace el aplicado y gris lucense. Como de Benzema y de Vinicius tampoco podemos esperar un sacrificio defensivo brutal, nuestro centro del campo de desenvolvió en inferioridad hasta que en el 60′ deshizo Solari el cambio inicial. Un minuto antes nos habíamos adelantado en el marcador. Pase genial de Reguillón a Vinicius que avanza driblando hasta que sirve un tiro franco a Benzema. Fijáos en Reguillón, corriendo con los brazo en cruz hacia el autor del gol recién conseguido. El canterano no tuvo su mejor noche, pero contiene muchos de los valores que han hecho grande al Madrid.

El gol fuera de casa es un potosí. Incluso tras empatar el Ajax – tras pérdida de Vázquez, como en el Wanda – estaba bien el resultado. Pero Solari se dio cuenta de que un 1-2 es mucho más decisivo que un 2-1 y envidó con Asensio y Mariano para dar aire a la delantera. El mallorquín , de madre holandesa, buscó el gol con ahínco y lo encontró en el 86′ tras pase de Carvajal.

Como la eliminatoria estaba encarrilada, Ramos decidió ver la amarilla para pasar límpio a cuartos de final. Mala idea – esto lo hizo Beckham en 2004 ante el Mónaco con 4-2 en el Bernabéu y no se me olvida cómo acabó la historia – pero mucho peor idea es reconocerlo ante los micrófonos. Tras jugar un partido imperial, Ramos la cagó ante el micrófono. Cómo se parece nuestro capitán a su caballo Yucatán: un prodigio físico con limitadas cualidades intelectuales.

Anuncios

Real Celta 2 – Real Madrid 4. Contra todo

25 COURTOIS

19 ODRIOZOLA       6 NACHO      4 RAMOS      23 REGUILLÓN

14 CASEMIRO

17 VÁZQUEZ      10 MODRIC     8 KROOS    11 BALE

9 BENZEMA

24 CEBALLOS x 14

31 JAVI SÁNCHEZ x 23

20 ASENSIO x 6

Partido desagradable en Balaídos. Muy duro, con el Celta dando palos como para hacer un fuerte y el Madrid sobreponiéndose a una lesión tras otra. Cayeron Casemiro, Reguillón, Nacho y Bale. Con sólo tres cambio permitidos, el galés jugó todo el segundo tiempo renqueante. Difícil de entender, pues la lesión de Nacho fue posterior, pero el cambio del inquilino en el banquillo ha provocado un cambio en el viento de la fortuna: nuestros tiros que antes iban al poste ahora besan las mallas, mientras que los del enemigo golpean en la madera.

Íbamos 0-0 cuando los celestes remataron al palo derecho de la portería de Courtois. Poco después Modric dio señales de vida por primera vez tras el Mundial, y dibujó un pase a Benzema con precisión cirujana. El francés controló como los ángeles y definió como si fuese un delantero centro al uso. Ya estábamos en ventaja. Mientras, el Celta seguía dando leña al mono.

Ceballos había salido por Casemiro en una curiosa decisión de Solari, pues prefirió al churrero antes que a Isco o a Asensio. El técnico argentino decidió alterar el plan lo menos posible y hacer que Ceballos jugase de medio centro, con Kroos echando una mano. El ex bético no sólo cumplió, sino que redondeó su actuación con el cuarto gol del Madrid.

Tras el descanso salió Javi Sánchez, capitán del Castilla, a jugar de central. Las lesiones de Marcelo, Carvajal, Varane y  Vallejo (esta parece eterna) han dejado la defensa en cuadro absoluto. Y cuando en el 60′ cayó Nacho, que se había puesto de 3, terminamos con una línea defensiva tal que Odriozola – Sánchez – Ramos – Vázquez. No parecía que pudiésemos aguantar el 0-1.

Otra vez vino al rescate Benzema: trenzó una jugada deliciosa que terminó con autogol de un defensa celtiña. Poco antes el francés había estrellado un balón en el travesaño. Y me diréis: “¿No decías que ahora ya no tirábamos al poste?” Sí que tiramos, pero ya no es decisivo.

Con 0-2 el partido parecía tranquilo, pero el Celta acortó distancias. Fue en la única jugada en la que eché de menos a Casemiro, pues Hugo Mallo avanzó sin oposición hasta la cara de Courtois, a quien batió por bajo. Apenas unos minutos después Odriozola era objeto de penalty por parte de Juncá. Marcó Ramos, otra vez. A lo Panenka, otra vez. Falta un día menos para que le paren un penalty así ejecutado. El 1-3 fue la sentencia, por mucho que llegase un gol más por cada lado. Uno de Ceballos, golazo desde lejos, y otro de Brais después de que rebotase en Javi Sánchez.

Con apenas dos victorias seguidas, el Madrid ha conseguido reengancharse a la liga. De estos seis puntos el Barcelona ha conseguido 3 y el Atleti 4. Ambos se enfrentan en el Wanda en la siguiente jornada. Tras tanta crisis, ahí están, a tiro de piedra. Y enmedio Sevilla, Alavés y Español. Todos en un pañuelo.

 

Real Madrid 1 – RCD Espanyol 0. Lunes por la mañana

1537649693_666328_1537689234_noticia_normal

25 COURTOIS

19 ODRIOZOLA        4 RAMOS       5 VARANE        6 NACHO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                         24 CEBALLOS

22 ISCO                     9 BENZEMA                10 ASENSIO

  • 7 MARIANO x 9
  • 17 VÁZQUEZ x 24
  • 18 LLORENTE x 22

En una de sus canciones cumbre, Joaquín Sabina define lo que sucede a un momento mágico como “el lunes al café del desayuno”. Después del gran partido ante la Roma con el que el Madrid abrió la Champions League, la vuelta a la competición doméstica suspuso una bofetada de rutina.

Salimos con varios cambios en el XI, a destacar los de los dos laterales y el descanso de Bale arriba, quizá el delantero con más gol de la plantilla. El primer tiempo fue un dominio absoluto del Madrid, pero Diego López no hizo ni una parada. Las dos cosas se explican fácil: sobre el campo hubo un equipo lleno de artistas con Ceballos, Modric, Isco y Asensio combinando y moviéndose por todo el frente, pero  afeitado en ataque. Intentar tener a Benzema como estilete ofensivo es como intentar un apuñalamiento con un cuchillo de postre, de los de untar la mantequilla.  Sólo en el 40′ consiguió Asensio abrir el marcador con un tiro cruzado desde la posición de 10. El tanto tuvo su suspense, porque hubo que dilucidar mediante el VAR si Asensio estaba en orsay o no.  Comprobado que era legal para disgusto de Mateu Lahoz (el peor árbitro de primera, sin duda) , pensé en los ríos de tinta que hubiesen corrido esta semana si el partido acaba con las gafas en el marcador y posteriormente hubiesemos comprobado que el tanto era legal.

En el 60′ el Madrid se derrumbó físicamente.  Lopetegui sacó al ilusionante Mariano por el ilusionista Benzema, pero a esas alturas ya no había generación de juego en nuestro mediocampo. Los artistas aguantan lo que aguantan. Luego salió sus 15′ de rigor el cargarnte Lucas V, ejemplo de madridismo tantas veces y de nada más en la actualidad. Que Vinicius no haya debutado en liga aún porque juegue el gallego es para que el moreno haga el petate y se vuelva a Brasil a contar que en España somos gilipollas.

No obstante, en el segundo tiempo sí que hizo Diego López un par de paradas buenas: un tiro de Modric y sobre todo un cabezazo de Sergio Ramos tras un pase de Isco de los que valen una entrada. Ramos quería meter un gol porque acababa de cometer algún error grosero en defensa, de los que nos tiene acostumbrados cada otoño, y que terminó con el balón en el travesaño de Courtois. Pero no llegó el de la tranquilidad, y los 10′ ultimos minutos fueron agónicos. Tanto que el último cambio fue Isco x Llorente.  Y tuvo buenos minutos este canterano de tan alto pedigree. Ya no cambió nada más y los 3 puntos se quedaron en La Castellana. La mejor noticia de la tarde, seguramente.

Real Madrid 3 – Liverpool 1. Lo imposible.

Una chilena eterna, obra de Bale

1 NAVAS

2 CARVAJAL        5 VARANE       4 RAMOS        12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                                 8 KROOS

22 ISCO

9 BENZEMA               7 RONALDO

  • 6 NACHO x 2
  • 11 BALE x 22
  • 20 ASENSIO x 9

 

El Real Madrid ha ganado la tercera Champions League consecutiva. Nadie había ganado siquiera dos seguidas desde que se impuso el formato actual en 1992. Y con el anterior, hay que remontarse a mediados de los años 70, cuando Beckembauer y Cruyff lideraron a Bayern y Ajax para conseguirlo. El Madrid ha ganado 4 de las últimas 5 Copas de Europa, jugando siempre la semifinal desde el año 2010. Nunca había habido una dinastía como esta, es más, creíamos que era imposible.

Cuando ganas tantas veces, hay finales de todo tipo. De infarto, como la de Milán, que se resolvió en penalties. Tranquila, como la de Cardiff, en la que goleamos. Agónica, como la de Lisboa con el inolvidable gol de Ramos. La de hoy fue de frenopático.

Después de toda la semana escuchando lo malo que era el Liverpool, durante la primera media hora el equipo inglés dominó el partido, y los blancos parecían zombies sobre el césped, incapaces de hilar una jugada. Pero en el 30′ hubo un punto de inflexión, con una llave de judo que Ramos hizo a Salah, la estrella de los reds. El egipcio cayó al suelo y se lastimó el hombro, teniendo que ser sustituído poco después. Ahí acabaron las opciones inglesas de victoria, pues sin el barbudo el Liverpool perdía casi toda su gracia. Durante el cuarto de hora siguiente a esa acción el Madrid pasó a dominar claramente, consiguiendo incluso un gol mediante Benzema que fue invalidado por offside. La única mala noticia para el Madrid en ese tramo fue la lesión de Carvajal. Igual que hace dos años, el lateral de Leganés se lesiona en la final de Champions y se pierde el campeonato de selecciones, Eurocopa en 2016, Mundial esta vez. Salió Nacho en su lugar.

Comenzó el segundo tiempo como acabó el primero. El Madrid dominaba y su gol parecía cuestión de tiempo. Llegó a los 6 minutos y fue uno de los más absurdos que hemos visto en una final. El portero inglés, Loris Karius, intentó sacar rápidamente hacia su lateral derecho pero Benzema interpuso su puntera y desvió el balón hacia la portería. El esférico rodó despacio, aguantándose la risa. El primer gol de Benzema en una final de Champions – después de jugar cuatro – era así de surrealista.

Una vez adelantados en el marcador, el Liverpool estaba muerto. Sólo habría un problema si decidíamos resucitarlo, y así fue. Tres minutos después El Madrid concedió un corner que acabó con el empate de Mané. Vuelta a empezar; pero la sensación de que el Madrid era superior era indeleble. Isco remató al larguero y poco después dejó su hueco a Bale, que estaba en racha goleadora últimamente. El galés decidió el partido con dos goles. El primero fue antológico, a la altura del que marcó Zizou en 2002. Marcelo centra desde la derecha con su exterior y Gareth Bale ejecuta una chilena con la que emboca el balón en la portería inglesa. Y faltando 10 minutos marcó el tercero, con un zurdazo lejano ante el que el pobre Loris Karius volvió a cantar. Tuvo manos de mantequilla y no fue capaz de despejar un tiro lejanísimo , que acabó en la red. Ahí murió el partido. Kloop volvió a perder una final. Zidane volvió a ganarla. Nuestro entrenador y sus muchachos han hecho lo imposible.

Real Madrid 2 – FC Bayern Munich 2. Chulería

A por la 13

1 NAVAS

17 LUCAS V               5 VARANE              4 RAMOS           12 MARCELO

23 KOVACIC         8 KROOS

10 MODRIC                                  20 ASENSIO

7 RONALDO                9 BENZEMA

 

  • 11 BALE x 9
  • 14 CASEMIRO x 23
  • 6 NACHO x 20

El Madrid ha eliminado a un equipo que es mejor que él. Los alemanes del Bayern de Munich han hecho un esfuerzo bárbaro para jugar la final de Kiev, pero han muerto en la orilla después de mucho remar. Hoy han asediado la portería de Navas, especialmente durante la última media hora, pero no han conseguido clasificarse.

La baja de Carvajal la suplió Zidane de manera extraña. Escogió a Lucas Vázquez para defender el lado derecho y colocó a Modric delante, condenando al croata a desgastarse corriendo detrás de Alaba. Es como contratar a Velázquez como pintor de brocha gorda. Además decidió colocar a Kovacic en la posición de medio centro, y el croata anda lejos de Casemiro, no digamos de Alonso o de Redondo, para ejercer esa función. Todo esto es fruto de la escasa calidad de los suplentes en cada una de las posiciones. Nadie se planteó que jugasen Achraff de 2 ni Llorente de 5. Y a todo ésto, Kroos no iba a ayudarle, porque el alemán cada vez es más intrascendente en el juego.

El partido comenzó de la peor forma posible: el Bayern marcó en el minuto 3. El gol se produjo por una imprudencia de Ramos, impropia de un jugador de su experiencia. Intentó despejar de tacón un centro desde el lado derecho y el balón cayó muerto a los pies de Kimmich, goleador en la ida y en la vuelta. Con 87′ vimos con desazón que la eliminatoria estaba muy abierta. Menos mal que el Madrid no tardó en empatar. Lo hizo en el 11′, tras una gran jugada coral en la que Marcelo centró al segundo palo para que Benzema marcase de cabeza. Han leído bien, Benzema. El delantero sin gol. El gol no entrañaba gran dificultad, pero su movimiento para despistar al defensa fue brillante.

El empate no alteraba al Bayern, que seguía necesitando otro gol para conseguir forzar la prórroga. Por ese motivo tuvo que tomar la iniciativa y atacar. Lo hizo fundamentalmente por su lado izquierdo, donde la pareja Alaba-Ribery vio la debilidad de la ortopédica banda derecha que el Madrid y percutía una y otra vez. La mejor ocasión del primer tiempo la tuvo James, que estuvo a puntito de cumplir la maldición del ex con un remate que se fue alto. El Madrid sólo tuvo dos ocasiones, casi seguidas: un tiro de Ronaldo que acabó en corner y un cabezazo de Ramos fruto de dicho saque de esquina. El primer tiempo acabó con una mano de Marcelo dentro del área que el árbitro no pitó. Los necios ya tenían ahí su explicación del pase del Madrid a la final si al final se producía.

El segundo tiempo empezó justo al revés que el primero. El Madrid presionaba en el primer minuto la salida de la defensa alemana y forzó una cesión a su portero, que cometió un error gravísimo dejando pasar el balón por debajo de su pierna. Benzema lo aprovechó para marcar el 2-1. El error de Ulreich, como el de Rafinha en la ida, han sido decisivos en la eliminatoria. En fútbol todo cuenta, también aprovechar los errores que comete el rival, ¿o acaso renunció la Juve a que le sumasen el gol en el que a Navas se le escapó el balón como si fuese un besugo?

El 2-1 nos aseguró que no habría prórroga. El Bayern estaba a 2 goles de la clasificación, y conforme avanzase el cronómetro la empresa se le haría un Everest. Pero no tardó en marcar James (la maldición del ex). Un gol parecido el primero: un rechace cae en botas de un jugador de rojo y marca. Keylor debería haber tapado su palo. El empate hizo que la última media hora el Bayern asediara nuestra portería de todas las formas posibles. Colgaban balones, tiraban de lejos… Keylor Navas hizo tres o cuatro paradas de mérito, demostrando otra vez que le va mejor cuando le tiran mucho a puerta, como portero de un equipo menor. Eso en el Madrid no sirve. A todo esto, el Madrid intentaba sentenciar marcando en alguna contra, sobre todo desde que entró Bale al campo, aunque el galés anda lejos de su mejor momento, sobre todo anímico. . Casemiro, que había entrado por Kovacic, ayudó a defender el resultado. El Madrid aguantó, sufrió y  se clasificó.

Tras un partido en el que el rival fue mejor, cuando pitó el árbitro, los utilleros del Madrid sacaron de una caja camisetas con un 13 serigrafiado. Estaban preparadas, más allá de que nos visitase el Bayern. Porque como dijo Benzema en zona mixta, una vez en la final el Madrid no la juega. La gana. Esa altanería madrileña algún día nos costará cara, pero hasta entonces que nos quiten lo bailao.

 

 

PSG 1 -Real Madrid 2. Ardió París

De la niebla surge un fantasma que asombra Europa

1 NAVAS

2 CARVAJAL         5 VARANE       4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO        23 KOVACIC

17 LUCAS V.                                        20 ASENSIO

9 BENZEMA       7 RONALDO

  • 8 KROOS x 23
  • 11 BALE x 9
  • 22 ISCO x 20

En el minuto 80 del partido de ida la eliminatoria estaba muy favorable al PSG. El 1-1 del Bernabéu era un resultado estupendo para los franceses. Pero el Madrid se desencadenó, desplegó a Asensio y a Lucas como si fuesen las alas de un albatros y marcó dos goles que hicieron tanto daño como para que su efecto durase al comenzar el partido de vuelta.

Ayudado por las bajas de Kroos y Modric, Zidane empezó el partido de vuelta con el esquema con que terminó el partido de ida. Casemiro y Kovacic en el doble pivote garantizaban muchos kilómetros, y ayudados por los extremos conformaron una línea de 4 ante la que el PSG no tenía argumentos. Las ocasiones del primer tiempo fueron del Madrid, cuyo agujero actual más evidente en el XI es la posición de Benzema. El francés pase sus horas más bajas, y si Zidane es justo su sitio estará ocupado por otro jugador pronto. Da la sensación de que la meritocracia que exhibe el francés acaba al llegar a su compatriota.

No es noche para criticar a Zidane, en cualquier caso. Planteó el partido con acierto y el dominio del Madrid se vio concretado al poco de empezar el segundo tiempo, cuando Lucas y Asensio enhebraron una jugada magistral, con caño al odioso Dani Alves incluído, y Ronaldo marcó el 0-1 en el segundo palo. El portugués lleva 12 goles en 8 partidos de Champions, y su producción crece cuando llega la primavera, los partidos decisivos. SI quedaba algo de emoción en el partido, Verratti acabó con ella al autoexpulsarse. Con uno mas, la eliminación del Madrid era imposible. Marcó el PSG un gol suertudo, tras dos rebotes. Justo antes Asensio había rematado al palo. Luego lo hizo Ronaldo. Y finalmente Casemiro marcó el 1-2, porque hubiese sido una injusticia no ganar en el Parque de los Príncipes. Los cambios de Zidane no hicieron sino que el Madrid aumentara su control del partido.

Con un global de 2-5, el Madrid vuela hacia los cuartos de final. Por irregular que esté el equipo en liga, seguro que en el sorteo del día 16 nadie quiere que le toque en el sorteo la bolita con el nombre del Real Madrid.

Real Madrid 3 – Paris Saint Germain 1. Gran arreón final.

Asensio asiste y Ronaldo marca

1 NAVAS

6 NACHO         5 VARANE      4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                          8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO          9 BENZEMA

  • 11 BALE x 9
  • 17 VÁZQUEZ x 22
  • 20 ASENSIO x 14

Noche de tiros largos en el Bernabéu. El campeón de las dos últimas ediciones recibía al nuevo rico de Europa. La delantera del PSG hace palidecer a cualquiera y la comparación con la nuestra es odiosa. Pero para llegar a la punta del ataque hay que pasar por la defensa y por el centro del campo. Y ahí los jeques de París no han invertido igual. Los franceses tenían al Madrid en la lona en el minuto 40, cuando el inexperto medio centro Lo Celso cometió un penalty tan claro como absurdo sobre Toni Kroos. El Madrid empató gracias a ese penalty, después de que nuestro equipo diese muestras de desconcierto tras colocarse en desventaja en el electrónico. Ese fue un punto de inflexión del partido.

El otro fue cuando en el minuto 79′ Zidane hizo sus dos cambios. Reforzó las bandas con Vázquez y con Asensio y el Madrid alzó el vuelo, especialmente por la izquierda, vivero de ambos goles tras sendas jugadas del mallorquín. Que Marco Asensio no sea titular induscutible en el Madrid sólo se explica por lo barato que nos salió. Ayer adelantó por la izquierda a Mbappe en la carrera de las estrellas del futuro.

De inicio Zidane reunució a la BBC, quizá por primera vez en partido grande (estando todos sanos, claro). Salió Isco como cuarto centrocampista y fue uno de los mejores del primer tiempo, con Modric y con Marcelo, dentro del buen tono general. Los peores, otra vez, fueron los delanteros: Ronaldo falló un mano a mano clarísimo, justo después de lanzar alta una falta cometida sobre el propio Isco. Es cierto que el portugués acaba arreglando sus actuaciones porque suele ver puerta (43 goles en 42 partidos de eliminatoria) pero la presencia de Benzema en el XI ya es insostenible. Enfrente, la primera aparición de Mbappé acabó en gol de Rabiot tras un taconazo sutil de Neymar. El gol afectó gravemente al Madrid, hasta que Lo Celso salió al rescate. Hay quien acusa al árbitro de casero por ese penalty, yo creo que un arbitro verdaderamente casero tenía fácil expulsar al mediocentro tras agarrar a Kroos, pues estaba apercibido.

Tras el descanso hubo un rato de tanteo. Un gol francés sería mucho más decisivo que uno español, pero pese a ello Emery renunció a Di María, incluso a Pastore, y lo que reforzó fue el centro del campo, sacando del mismo a Cavani. Ahí domió el PSG y el 1-2 se antojaba inevitable, mientras nos quedábamos afónicos de gritar a Zidane que moviese el banco, pues su único envite había sido un insulso Bale por un insulsísimo Benzema. En el 80′ fue el doble cambio. Se fueron Isco, cansado, y Casemiro, prescindible toda la noche. El Madrid desplegó sus alas y nos regaló 10 minutos de ésos que nos han hecho temidos en Europa.

La eliminatoria está bastante de cara. Si marcamos en París seguramente consigamos clasificarnos, pero la irregularidad del equipo este curso y su falta de gol nos obligan a ser prudentes. Pero la sonrisa en la boca perdura al día siguiente.