FC Barcelona 2 – Real Madrid 2. Esto es un atraco, nena

A Modric tío. A Modric.

1 NAVAS

6 NACHO       5 VARANE      4 RAMOS        12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC              8 KROOS

11 BALE             9 BENZEMA            7 RONALDO

  • 20 ASENSIO x 7
  • 17 VÁZQUEZ x 6
  • 23 KOVACIC x 10

Me ha venido a la cabeza la canción de Burning.

El Madrid ha jugado un gran partido en el Nou Camp, ha demostrado que es mejor equipo y que ganaría la liga si ésta acabara con un sistema de play-off sería el principal candidato a ganarla, porque su estado de forma en primavera es el mejor. Pero este curso no hemos sido regulares, especialmente sufrimos un bajón después de las Supercopas de agosto y del mundialito de diciembre. De haberlo sido, tampoco habríamos ganado la liga, pues el Barcelona apenas se ha dejado puntos. Y si nos han liado la de hoy siendo campeones, imaginad de lo que hubiesen sido capaces en caso de habernos jugado algo.

Salimos en el Nou Camp con la BBC por bandera. Quizá sea la última vez que los veamos juntos. Salimos serios, sí, bien colocados sobre el campo; pero una vez más la banda que defiende el sobrevalorado Marcelo fue una autopista. Como pasó dos veces ante la Juve, como pasó ante el Athletic, un rival sube por el carril del 7 sin que nadie le estorbe. Pase al segundo palo y gol. Esta vez fue Sergi Roberto quien aprovechó el pasillo (para que luego digan que no lo hubo)  y Suárez quien remató. Marcelo es DEFENSA lateral izquierdo, y cuando su prioridad es el ataque no está haciendo bien su trabajo.

El gol no descompuso al Madrid. Al contrario, su juego se asentó y apenas 5 minutos después empató tras una genial jugada en la que Kroos tuvo mucho que ver. El alemán sacó el balón, hizo pared con Ronaldo y centró para que cabecease Benzema. Ronaldo remachó en boca de gol al tiempo que Piqué le lesionaba en el tobillo. Como la jugada acabó en gol, nadie pidió sanción para el jocoso central catalán, que siguió en el campo. Ronaldo también aguantó pero en el descanso fue sustituido por Asensio.

Siguió dominando el Madrid, y el propio CR pudo marcar con otras dos claras ocasiones. Entonces el Barcelona comenzó su festival de patadas, abanderado por Suárez – qué contento estoy de que este jugador no juegue en mi equipo – y secundado incluso por Messi. Ambos vieron tarjeta amarilla. Debió verla Bale, naranja incluso, en un pisotón a Umtiti, pues el galés clavó los tacos en el gemelo del central francés. Hay que destacar, eso sí, que nadie protestó esa acción en directo, o sea que nadie la vio. Tampoco el árbitro. Sí que vio el trencilla el puñetazo que lanzó Sergi Roberto a Marcelo, y que como es lógico fue sancionado con tarjeta roja. Antes del descanso el Barça se quedaba en inferioridad numérica. Durante el anterior clásico que jugaron en esas condiciones el expulsado fue Oleguer. El Madrid tenía una ocasión de oro para ganar en el Nou Camp.

El segundo tiempo comenzó con el Madrid dominando y el FC Barcelona agazapado esperando el contraataque. Recuerdo cuando Xavi y Guardiola decían que esa no era forma de jugar al fútbol. Los apóstoles del toque ahora quitan a Iniesta para sacar a Paulinho mientras Johan se revuelve en su tumba. Era un equipo grande, dominador, con balón, contra uno pequeño, agazapado, esperando un contrataque. Estaba claro que el Madrid ganaría el partido si no ocurría nada raro.

Pero ocurrió.

En el minuto 51, justo después de una buena ocasión en la que Asensio estuvo chupón, Suárez roba el balón a Varane haciéndole una falta clamorosa. Imposible de no ver. El urguayo desplazó la pierna del central de forma escandalosa, en una falta que se puede pitar incluso de oído- cualquiera que haya jugado al fútbol sabe que esas patadas suenan -.  El propio delantero reconoció después que le sorprendió que el árbitro dejase seguir. A mí lo que me sorprende es que alguien que lleva una amarilla a cuestas se suponga con la impunidad suficiente como para dar esa patada y saber que su segunda amarilla es como pillar a un concursante de OT leyendo un libro. Altamente improbable, casi imposible. El balón llegó a Messi que definió como los ángeles.

El Madrid iba perdiendo contra 10. Este gol sí que nos aturdió, como no puede ser de otra forma cuando el reglamento no se aplica. Nos costó generar peligro, y cada vez que llegábamos Ter Stegen demostraba su categoría. Además el Barça metía miedo a la contra, porque Messi es mucho Messi. Salió entonces Lucas Vázquez, lo que sirvió para desencorsetar a Bale del flanco derecho y darle libertad. No tardó el galés en marcar un golazo. Al final nos hemos perdido a un jugador muy aprovechable por no ponerlo en su sitio, el flanco izquierdo, o incluso de “enganche”. Empate de nuevo y volvía esa sensación de que ganaríamos seguro si no pasaba nada raro de nuevo.

Pero pasó.

Entró Marcelo en el área en el minuto 80 y Jordi Alba le zancadilleó dejando en ridículo la patada de Suárez relatada antes. Los jugadores blancos no daban crédito. Un penalty claro como caldo de asilo, pitable también de oído. El árbitro se hizo el lonchas. Quizá recordó que en descanso Messi ya le había echado una bronca, y si los culés no quedaban contentos con el árbitraje su carrera profesional estaba en peligro. Mirad si no cómo le va a quien se equivoca hacia un lado o hacia el otro. Por éso los del Barça pueden coger a un rival del cuello, como Jordi Alba a Modric, sabiendo que no va a pasar nada. Por éso pueden bufar en la cara, como Paulinho a Vázquez. Nunca pasa nada.

Así que el empate siguió en el electrónico y ya no se movió. Lógicamente, la sensación blanca es peor que la azulgrana. Fuimos mejores y merecimos ganar, sólo la actuación de Hernández Hernández nos privó de la victoria. Es el mismo árbitro que nos pitó en Girona y ante el Levante en casa. Ahí tenéis 7 puntos que volaron para no volver. Ahí tenéis un factor por el que Modric o Casemiro tienen el triple de Champions que de ligas y tienen fácil que sea el cuádruple. No es el único factor, claro. Pero obviarlo es de necios.

Qué mérito han tenido las 4 ligas ganadas por el Madrid desde 2004.

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Juventus 0 – Real Madrid 3. Asunto resuelto.

1 NAVAS

2 CARVAJAL       5 VARANE             4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                                8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO                      9 BENZEMA

  • 17 VÁZQUEZ x 9
  • 20 ASENSIO x 22
  • 23 KOVACIC x 10

Ni los más optimistas pensaban en salir del Juventus Stadium con semejante ventaja. El Real Madrid ha decidido la eliminatoria en el partido de ida, ante el subcampeón europeo, líder de su liga local y clasificado para la final de Copa. El partido deja para el recuerdo el segundo gol del Madrid, una chilena de enorme plasticidad obra de Cristiano Ronaldo. Después de protagonizar miles de memes cada vez que intentaba marcar de esa suerte, por fin hoy consiguió marcar así. Lo hizo en la mejor competición posible y ante el mejor portero posible. Decía aquel que la constancia en los reveses dio el triunfo a los portugueses. Pues eso.

El partido se puso de cara nada más empezar. Tras semanas de debates absurdos acerca de si a Zidane le gusta Isco o no, finalmente vimos que el malagueño fue titular en un partido trascendental, igual que ante el PSG en el Bernabéu, con la BBC en plenitud. Tardó 3 minutos el de Arroyo de la Miel en dar la razón a Zidane. En ese tiempo fabricó una jugada en el carril del 10 para asistir a Ronaldo. La primera vez que Buffon tocaba el balón era para cogerlo del fondo de las redes. No está acostumbrado el mítico portero italiano a ese gesto, pues recibe muy pocos goles (en liga lleva una media de 0,2 goles encajados por partido).

El gol fue un directo en el mentón blanquinegro. Era el peor escenario posible: ahora tenían que atacar, lo que no entraba en sus planes. Lo intentaron con más corazón que fútbol, con Khedira como estilete e Higuaín como punta de lanza. Tuvo la Juve su momento en el partido al final de la primera parte, especialmente cuando una parada de Navas impidió el empate tras remate de Higuaín. Es cierto que también pudo marcar el Madrid en ese rato mediante un chutazo de Kroos que hizo vibrar el larguero.

Durante el descanso pensé que otro gol del Madrid sería decisivo, mientras que si marcaba la Juve la eliminatoria seguiría en el larguero. Zidane hizo el primer cambio quitando a Benzema – que un día más fue intrascendente – y sacando a Lucas Vázquez. Salvo con su compatriota Karim, Zidane está demostrando en sus acciones una ecuanimidad lejana al politiqueo de otros entrenadores que han estado en el banquillo. Sería el minuto 60 cuando el balón llegó a Carvajal, que subía por su banda. Templó el balón y Ronaldo acudió a su cita con la historia. La chilena que marcó acabó con el partido y con la eliminatoria. La afición local rompió a aplaudir al rival, demostrando señorío y elegancia. Ese gesto les engrandece, como cuando el Bernabéu aplaudió a Ronaldinho en aquella aciaga tarde.

Tras el gol, Dybala fue expulsado por patada en el estómago a Carvajal. Ahí si qué acabó todo. Con superioridad numérica llegó el 0-3, obra de Marcelo tras pase de Ronaldo. Pudieron llegar más: Kovacic estrelló otro balón al larguero y Ronaldo pudo completar un hat-trick pues marró una ocasión clara  a pase de Vázquez casi en el descuento. En cualquier caso y aunque hay que jugar la vuelta, no parece que la Juve sin Dybala sea capaz de dar la vuelta a la eliminatoria.

Real Betis 3 – Real Madrid 5. Asensio echa la puerta abajo

1 NAVAS

2  CARVAJAL          6 NACHO         4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO      23 KOVACIC

17 VÁZQUEZ                          20 ASENSIO

7 RONALDO          11 BALE

 

Resacosos aún tras la terapéutica victoria ante el PSG, visitó el Madrid el Benito Villamarín, que este año es una montaña rusa. El Betis mete muchos goles y también le meten muchos. Empató a 4 en Anoeta, ganó 3-5 en el Pizjuán y encajó 5 en casa ante Valencia y Barça. Con estos antecedentes, era lógico esperar un partido de goles. Entre tantos goles se iluminó la figura de Marco Asensio, cuya ausencia del XI en las grandes noches ya es insostenible.

El Madrid jugó bien, mal y bien. Salió enchufado y pronto se adelantó en el marcador con cabezazo de Asensio desde el punto de penalty después de que Adán rechazase un tiro de Ronaldo. El portugués celebró como propio el gol de su compañero. A sus 33 años, empieza a aprender que esto es un deporte de equipo. Nunca es tarde. Con el gol el Madrid se relajó y el Betis se puso a tocar el balón con criterio. Liderado por un majestuoso Joaquín – qué pena que no haya jugado en el Madrid este muchacho – comenzó a hacerse dueño del partido. El del puerto lanzó una falta a la escuadra que obligó a Navas a lucirse y después asistió dos veces  a sendos compañeros. El Madrid tenía que remontar, pues llegamos al descanso palmando 2-1.  El equipo, otra vez, se había dejado ir.  Y para colmo Marcelo se había lesionado, y dejó su puesto a Theo, que en portugués se dice Fabio.

Pero algo está cambiando en el Madrid, al que antes los segundos tiempos se le hacían bola. Marcó Ramos tras corner de Lucas Vázquez y Asensio colocó el 2-3 colocando el tobillo como sólo lo saben hacer los muy buenos. La jugada de Carvajal previa al gol fue soberbia. Ya estábamos por delante cuando Ronaldo anotó el cuarto gol. Andaba Adán masticando cuando me acordé de Casillas, de Mourinho. Qué tiempos. Adán tiene días que no para ni un taxi; pero claro, la propuesta de su equipo tampoco ayuda. Es entrañable a la par que ingenua la apuesta de Setién por el tiqui-tiqui aunque no tenga mimbres para hacerlo.

Parecía el partido visto para sentencia cuando el Betis acortó distancias en el 85′. Y aún hubo otra falta de Joaquín que nos pudo haber puesto colorados. En esas estábamos cuando ZZ retiró a Ronaldo (como contra el Levante, ganando por la mínima) para dar unos pocos minutos a Benzema. No necesitó más el francés para anotar el quinto de la noche. Benzema, que tan peleado anda con el gol este curso, anotó como quien lava para cerrar el partido. Extraño y divertido.

Real Madrid 3 – Paris Saint Germain 1. Gran arreón final.

Asensio asiste y Ronaldo marca

1 NAVAS

6 NACHO         5 VARANE      4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                          8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO          9 BENZEMA

  • 11 BALE x 9
  • 17 VÁZQUEZ x 22
  • 20 ASENSIO x 14

Noche de tiros largos en el Bernabéu. El campeón de las dos últimas ediciones recibía al nuevo rico de Europa. La delantera del PSG hace palidecer a cualquiera y la comparación con la nuestra es odiosa. Pero para llegar a la punta del ataque hay que pasar por la defensa y por el centro del campo. Y ahí los jeques de París no han invertido igual. Los franceses tenían al Madrid en la lona en el minuto 40, cuando el inexperto medio centro Lo Celso cometió un penalty tan claro como absurdo sobre Toni Kroos. El Madrid empató gracias a ese penalty, después de que nuestro equipo diese muestras de desconcierto tras colocarse en desventaja en el electrónico. Ese fue un punto de inflexión del partido.

El otro fue cuando en el minuto 79′ Zidane hizo sus dos cambios. Reforzó las bandas con Vázquez y con Asensio y el Madrid alzó el vuelo, especialmente por la izquierda, vivero de ambos goles tras sendas jugadas del mallorquín. Que Marco Asensio no sea titular induscutible en el Madrid sólo se explica por lo barato que nos salió. Ayer adelantó por la izquierda a Mbappe en la carrera de las estrellas del futuro.

De inicio Zidane reunució a la BBC, quizá por primera vez en partido grande (estando todos sanos, claro). Salió Isco como cuarto centrocampista y fue uno de los mejores del primer tiempo, con Modric y con Marcelo, dentro del buen tono general. Los peores, otra vez, fueron los delanteros: Ronaldo falló un mano a mano clarísimo, justo después de lanzar alta una falta cometida sobre el propio Isco. Es cierto que el portugués acaba arreglando sus actuaciones porque suele ver puerta (43 goles en 42 partidos de eliminatoria) pero la presencia de Benzema en el XI ya es insostenible. Enfrente, la primera aparición de Mbappé acabó en gol de Rabiot tras un taconazo sutil de Neymar. El gol afectó gravemente al Madrid, hasta que Lo Celso salió al rescate. Hay quien acusa al árbitro de casero por ese penalty, yo creo que un arbitro verdaderamente casero tenía fácil expulsar al mediocentro tras agarrar a Kroos, pues estaba apercibido.

Tras el descanso hubo un rato de tanteo. Un gol francés sería mucho más decisivo que uno español, pero pese a ello Emery renunció a Di María, incluso a Pastore, y lo que reforzó fue el centro del campo, sacando del mismo a Cavani. Ahí domió el PSG y el 1-2 se antojaba inevitable, mientras nos quedábamos afónicos de gritar a Zidane que moviese el banco, pues su único envite había sido un insulso Bale por un insulsísimo Benzema. En el 80′ fue el doble cambio. Se fueron Isco, cansado, y Casemiro, prescindible toda la noche. El Madrid desplegó sus alas y nos regaló 10 minutos de ésos que nos han hecho temidos en Europa.

La eliminatoria está bastante de cara. Si marcamos en París seguramente consigamos clasificarnos, pero la irregularidad del equipo este curso y su falta de gol nos obligan a ser prudentes. Pero la sonrisa en la boca perdura al día siguiente.

Valencia 1 – Real Madrid 4. El Madrid hibernado

Ronaldo, celebrando el gol de un compañero. Guarden la foto.

1 NAVAS

2 CARVAJAL        4 VARANE     6 NACHO       12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                 8 KROOS

11 BALE       9 BENZEMA           7 RONALDO

  • 17 VÁZQUEZ X 11
  • 20 ASENSIO X 9
  • 23 KOVACIC X 10

El marcador final, tan abultado, nos invitaría a pensar que por fín el Madrid comenzó a jugar como lo hacía en agosto, cuando hizo pronosticar a todos los entendidos el inicio de una dinastía. Para nada. El partido de Mestalla no fue tan distinto a los que ha jugado el Madrid esta temporada. En el primer tiempo el Madrid dominó el juego y generó ocasiones.  En el segundo se vino abajo, perdió el control y vimos con desesperación que Zidane no hacía ningún cambio hasta que faltaban pocos minutos.  Llevamos viendo eso todo el año. Pero hubo un par de matices:

En primer lugar, esta vez el árbitro sí que sancionó los penalties que sufren nuestros delanteros. Otros días tenemos la mala suerte de que el árbitro no ve esas acciones. Montoya, lateral que salió en su día de la massía y que esta vez parecía haber salido de un after, cometió hasta tres penalties evidentes. El árbitro señaló dos, sendos anotados por Ronaldo. A partir de entonces, los jugadores valencianistas dedujeron que el árbitro estaba en deuda con ellos, así que pronto tendrían un penalty a favor. Por ese motivo, cada vez que se acercaban al área de Navas sufrían desmayos. Parejo hizo un piscinazo tan escandaloso que se apresuró a pedir perdón al árbitro y a Casemiro.

Tras el descanso, el Valencia empezó a crecer porque su entrenador movió el avispero. Hay que ver, qué suerte tienen nuestros rivales de que sus entrenadores lean los partidos y actúen en consecuencia. Empató Santi Mina de cabeza (sin saltar, dentro del área pequeña… ) y el Madrid hacía aguas. Los tres delanteros no ayudaban en defensa; había que meter gente fresca que ayudase en la medular. Todos lo veíamos, pero Zidane no actuaba. Y ahí llegó el punto de inflexión: Parejo remata al palo izquierdo y Navas, caído hacia el lado contrario, estira el pie y desvía el balón. Si ese gol entra el Madrid no gana ni en broma.

Llegaron los cambios. Curiosamente, justo antes de salir del campo Bale hizo una gran jugada, con un monstruoso cambio de ritmo. No era fácil de entender que fuese e, galés quien dejase su hueco a Vázquez. Cuando quedaban 10 minutos salió Asensio por Benzema, cuyo talento seguimos viendo en dosis minúsculas. Este cambio sí que dio un aire nuevo al equipo, porque en la banda izquierda Marcelo comenzó a crecer apoyado en el mallorquín. Así llegó el tercer gol, en una fenomenal jugada de la parte izquierda. Hubo tiempo para un último gol, en el que Kovacic participó con un brillante detalle técnico para asistir a Kroos. Las jugadas de los dos últimos goles, unida a la que generó el primer penalty, nos reconfortan un poco. El Madrid no se ha ido. En realidad nunca se fue. Simplemente está hibernando, esperando el deshielo primaveral.

Real Madrid 7 – Deportivo 1. Que me partan la cara

Ronaldo con la cara partida por el equipo

1 NAVAS

2 CARVAJAL      5 ZIDANE      6 NACHO      12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                       8 KROOS

11 BALE        21 MAYORAL        7 RONALDO

  • 9 BENZEMA x 21
  • 23 KOVACIC x 10
  • 17 VÁZQUEZ x 11

 

Esta tarde hubo varios partidos en el Bernabéu. Hubo, que duró la primera media hora,  en el que el Madrid dominaba el partido y fallaba ocasiones clarar, pero encajaba un gol en contra y los jugadores se mostraban impotentes. Otro, que abarcó hasta el minuto 60, en el que los jugadores dieron la vuelta al partido con Nacho y Bale haciendo de Pavon y de Zidane (¿recordáis aquella denominación de origen?) y un tercero en el que el Madrid goleó al Dépor exhibiendo una pegada que creíamos olvidada.

Al leer a alineación me puse mustio. La vuelta al 4-3-3 se me antoja trágica, pues el año pasado el equipo arrancó su racha triunfal hacia la liga y champions cuando abandonamos el esquema de los tres delanteros y metimos al cuarto centrocampista para controlar los partidos. Diréis que con un delantero menos perdemos pegada, pero si la pegada que perdemos es la de Benzema, tampoco hay que preocuparse mucho.

La mejoría del equipo no sé si es real, pues el rival de hoy era un Depor que se encuentra canino, en posiciones de descenso. Aún así se adelantaron en el electrónico, tuvieron los gallegos varias ocasiones de gol. No podemos conceder tanto en defensa, donde Varane lleva una temporada blando como flan de huevo. Es cierto que la vuelta de Bale al equipo nos trae un delantero con capacidad goleadora, que nos viene de maravilla. Benzema, a quien el Bernabéu pitó conforme entraba, sigue siendo el mejor delantero posible para jugar con Ronaldo y con Bale por no ser un delantero al uso, pero claro, si voy a poner a un delantero para que haga labores de enganche, casi mejor pongo al enganche, ¿no? Sobre todo si tengo en la plantilla a Isco y a Asensio,  entre mejores enganches de Europa.

La mejor noticia es que vuelve la producción ofensiva. Goles de varios colores, pero me hicieron ilusión los que vinieron de un saque de esquina. El curso pasado marcamos muchas veces usando esa suerte, y mejoraremos mucho si volvemos a usarla. Hubo además goles con belleza plástica, como el zurdazo de Bale buscando la escuadra o el chut preciso de Modric tras sutil asistencia de Ronaldo con el tacón. El portugués volvió a fallar una ocasión clamorosa, pero acabó haciendo un doblete. El segundo de su cuenta – sexto del equipo – llegó en el minuto 84. Después de 9 años en el equipo y ser el mejor goleador de nuestra historia, aún se juega la cabeza para marcar y se expone a que le partan la cara. Ayer fue literal: en el remate se llevó un puntapié en la ceja izquierda que le hizo sangrar escandalosamente. Mientras abandonaba el césped pidió al médico el teléfono móvil para ver el alcance de la herida que se había hecho.

Hay gente que sólo destacará esa circunstancia, que solo ve a un vanidoso preocupado por su aspecto físico. Gente anónima en twitter, que usa seudónimos. Que en ningún caso da la cara, por miedo a que se la partan.

Cómo vamos a echar de menos a este delantero cuando no esté.

 

Real Madrid 5 – Sevilla FC 0. El despertar de la fuerza

Cristiano Ronaldo, cinco veces Balón de Oro

1 NAVAS

19 ACHRAFF           3 VALLEJO        6 NACHO     12 MARCELO

8 KROOS          10 MODRIC

17 VÁZQUEZ                                               20 ASENSIO

9 BENZEMA            7 RONALDO

Pese a los malos augurios que tenía el partido debido al número de bajas – sobre todo en la parte de atrás – el Madrid jugó el mejor primer tiempo del año, hasta el punto que sobró el segundo. Un juego coral aderezado con acierto de cara a puerta hizo que al descanso ya brillaran en el electrónico los cinco goles, luminosos como los cinco balones de oro que Ronaldo enseñó a la grada antes de empezar.

El Sevilla es de los equipos que más baja su rendimiento cuando abandona Nervión. Caí en la cuenta de que ya el Valencia les había goleado. Al minuto Lucas Vázquez obligó a estirarse a Rico, que mandó el balón a corner. De ese corner nació el primer gol, obra de Nacho, quizá el mejor central de la plantilla que está condenado a no jugar a menos que falten Varane y Ramos. Hoy hizo de hermano mayor,  con Vallejo al lado y formaron una pareja estupenda.

La alineación del Madrid influyó positivamente en el orden del equipo, pues Lucas y Asensio ocuparon las alas de forma obediente, sin hacer más de lo que se les pide: desborde y apertura del campo. Kroos y Modric ocuparon el medio centro con la seguridad de que no tenían que cubrir las alas. Ambos están lejos de su mejor forma, especialmente el germano, pero tan a favor iba el viento que Toni marcó a pase de Lucas, en una jugada que empezó con un robo de Ronaldo. Cuando todos reman, la galera vuela.

Cayeron como fruta madura el resto de goles. Asensio asistió a Ronaldo, que marcó fácil y luego transformó un penalty. Poco a poco, el portugués va recuperando sus números habituales como goleador. Marcó también Achraff, lateral suplente de Carvajal al que sin embargo veo más verde que el césped. Incluso pudo marcar Benzema, pero el francés estrelló en el poste su mejor remate. Con 5-0, el segundo tiempo sólo sirvió para ver el centro del campo del futuro: LlorenteIscoCeballos – Asensio. Qué lujo.

Por cierto, hay mendrugos que dicen que el Madrid juega mejor sin Isco. Tampoco estaban en el XI inicial Ramos ni Casemiro el día que el Madrid jugó su mejor fútbol y nadie piensa en que estos dos sobran.

El talento siempre estará bajo sospecha. El músculo no. Así nos va.