Real Betis 2 – Real Madrid 1. La revolución pendiente

13 COURTOIS

3 MILITAO                5 VARANE               4 RAMOS

17 VÁZQUEZ           14 CASEMIRO           8 KROOS      12 MARCELO

10 MODRIC          9 BENZEMA           25 VINICIUS

  • 23 MENDY x 12
  • 24 MARIANO  x 8
  • 15 VALVERDE x 10

De manera inexplicable, el Madrid ha jugado el peor partido del año en su visita al Villamarín, en dura competencia con el que jugó en Mallorca en otoño. No puedo entender la suplencia de Mendy y de Valverde en el partido de hoy. Zidane propuso una alineación con Vázquez y Marcelo como carrileros. Ninguno de los dos da el nivel para jugar en primera división. Además, el centro del campo naufragó de cabo a rabo. No en vano, Kroos y Modric fueron sustituidos antes de acabar el partido. Pero, otra vez, Zinedine movió el banquillo tarde y mal. Después de la ilusionante victoria ante el FC Barcelona en el Bernabéu que nos concedía el liderato, el Madrid ha vuelto a la senda de la mediocridad. De los nueve puntos en juego ante Celta, Levante y Betis, que no son precisamente la clase alta de la liga, el Madrid ha ganado uno. El Betis es uno de los peores equipos de la liga a nivel defensivo. Estadísticamente podemos comprobar que es el que menos balones recupera. Pues hoy ha marcado dos veces tras recuperar sendos balones. Este dato da una idea del nivel al que ha jugado hoy el Real Madrid.

El Betis marcó primero. Lo hizo con un zapatazo de Sidnei precedido de una jugada embarullada en la que pudo haber penalty. El barullo despistó a Courtois, que no pareció atento al remate del central verdiblanco. Que no digo yo que de estar atento lo hubiese parado, pero le faltó tensión a nuestro guardameta. Pero el Betis es tan desastroso tácticamente que cometió un error de juvenil en el descuento del primer tiempo. Bartra subió a encimar a Benzema hasta la medular y eso provocó un agujero en el punto de penalty bético. Sidnei dio otro zapatazo, esta vez a Marcelo, y el evidente penalty lo transformó Benzema. Con este gol, nuestro fenomenal número 9 cumple su estadística de un gol mensual (lleva 3 en 2020). Esperemos que el que marque en abril sea en jugada.

El empate fue un indulto para el Madrid. Esperábamos reacción desde el banquillo, como ocurrió el día del Atleti, y que entrasen jugadores con más energía. No fue así. El único cambio que se hizo pronto fue el obligado de Mendy por la lesión de Marcelo. Es la cuarta lesión muscular del brasileño este curso. Marcelo, como otros de la plantilla, debería debutar en el Corazón Classic  Match ante el Oporto con el Madrid de veteranos.

El Betis perdonó el 2-1 con una cabalgada de Joaquín en la que el del Puerto se quedó sin energía tras driblar a Courtois. Corría el 70′ y llegaron los cambios: salieron Kroos y Modric del césped para que entrasen el entusiasta Mariano y el imprescindible Valverde. Ahí tuvimos 10′ buenos, en los que pudo llegar un gol del Madrid.  Con 1-1 Mendy remató al larguero un chut con la derecha, que venía de un rebote tras un tiro lejano de Joel como pudo. Pero nuestra victoria hubiese sido injusta.

En el 81′ llegó la puntilla. Zidane fue uno de los artífices del gol del Betis: la salida de Mariano hizo que Benzema retrasase su posición hasta casi el centro del campo. Si pones a un atacante en tareas defensivas es fácil que te la líe, como así fue. Un pase horizontal y horrososo del francés hacia Ramos fue interceptado por Tello que corrió libre hacia Courtois y le batió por bajo. La jugada fue clavada a la que ocurrió en el último minuto de la Supercopa, Morata mediante, pero no siempre está Valverde para arreglar estos desastres de los demás. Marcó el Betis y el recurso para remontar fue, otra vez, mandar a la cabra loca de Ramos a jugar de delantero centro. Sus actuaciones suelen basarse en hacer falta al saltar. Suele ser el mejor defensor del contrario.

Es muy duro admitirlo, pero no nos conviene ganar esta liga. No sé si lo conseguiremos, porque el FC Barcelona juega igual o peor que nosotros, aunque cierto es que ellos cuentan con dos factores diferenciales: Messi y el VAR. Quizá ganen ellos la liga, haciéndonos entonces un favor. Conviene un batacazo sideral para que llegue la revolución pendiente. Que no consiste en fichar gente a lo loco, pues el año pasado se invirtieron 300 MM de €, pues sólo con los jóvenes que tenemos y con los cedidos que volverán tenemos un equipo más que apañado. La revolución consiste en que Marcelo, Sergio Ramos, Modric, y Benzema pierdan el papel protagonista que tienen, y en que Lucas Vazquez  o Bale no tapen el sitio a Rodrygo. Esa revolución, necesaria, nunca la hará Zidane. El marsellés es consciente de que con estos jugadores ganó tres veces seguidas la Copa de Europa. Se siente en deuda con ellos y nunca les enseñará la puerta. Así que la revolución ha de empezar por el banquillo, con un entrenador que nada deba a nadie.

Real Madrid 2 – FC Barcelona 0. Con más ganas, ganas.

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La mano de Kroos indica la jugada un segundo antes de ejecutarla

13 COURTOIS

2 CARVAJAL              5 VARANE               4 RAMOS            12 MARCELO

14 CASEMIRO            8 KROOS

15 VALVERDE                   22 ISCO                   25 VINICIUS

9 BENZEMA

  • 10 MODIC x 22
  • 17 VÁZQUEZ x 15
  • 24 MARIANO x 9

Tras una amarga derrota ante el Manchester City en el Bernabéu, el Real Madrid ha recuperado el liderato ganando al líder en casa. Pese a tener un día menos de descanso que el Barcelona, el Madrid se ha mostrado muy superior físicamente a su rival. La victoria se ha fraguado en base a una presión muy adelantada a lo largo del segundo tiempo, en el que el Madrid ha merecido con creces la victoria. Da la sensación de que el Madrid hoy ha tenido más ganas de ganar que su rival.

Sorprendió Zidane alineando a Marcelo en el lateral izquierdo en lugar del pujante Mendy. En el fondo, Zidane es fiel a sus pretorianos, y siempre lo será: no en vano con ellos ganó las tres Champions seguidas. En el XI de hoy había 8 jugadores que fueron titulares en las míticas noches de Cardiff y de Kiev. El Madrid salió bien, ordenado en la presión pero yermo en ataque. Nuestras ofensivas se concentraban en el flanco izquierdo. Vinicius era nuestro estilete pero el brasileño sigue escogiendo mal su última decisión, desesperando a la grada. Pese a tener el partido controlado, fue nuestro portero el único exigido en el primer tiempo, en sendas ocasiones de ArthurMessi.  El Barcelona fue mejor desde el 25′ al 45′, pero ahí apareció nuestro portero. Courtois, tras unos partidos de duda, volvió a estar bien esta noche. No en vano, consiguió que su portería permaneciese a cero en una visita del Barcelona, cosa que no pasaba en liga desde hace 13 años.

Tras la reanudación, el Madrid dio un paso al frente. Quizá el punto de inflexión fue un formidable tiro de Isco desde fuera del área que Ter Stegen repelió a mano cambiada de forma magistral. Ahí el Madrid se dio cuenta que podía hacer daño adelantando líneas.  Y vaya si lo hizo. Acto seguido un cabezazo, también obra de Isco, lo sacó Piqué bajo palos. Benzema remató alto en la última premonición del gol. Marcó VInicius, con un chut de cerca que Piqué desvió a puerta de forma decisiva. Pero lo mejor de la jugada fue el pase que Toni Kroos indicó con su brazo y ejecutó con su pie con precisión de cirujano al desmarque de Vinicius. El jugador alemán en clave en nuestra medular. Sigo sin entender por qué no jugó ante el City, sobre todo cuando cogimos ventaja.

El Barcelona intentó estirarse pero no consiguió generar peligro real en ningún momento. Zidane movió el banquillo con dudoso criterio: pues cuando todos esperábamos que reforzara la defensa, los tres hombres de refresco fueron ofensivos. Y salió cara, porque el último de ellos, el tenaz Mariano, fue quién sentenció el partido con una galopada pegado a la línea de cal que acabó en gol. El Bernabéu, que llevaba varias noches amargas consecutivas, explotó de jubilo consciente de haber salvado una bola de partido. Cinco puntos y el goal average en contra hubiesen sido demasiada carga sobre los maltrechos hombros del madridismo.

Real Madrid 1 – Manchester City 2. No pintamos nada.

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Las manos de Jesús.

13 COURTOIS

2 CARVAJAL            4 RAMOS            5 VARANE            23 MENDY

14 CASEMIRO                  15 VALVERDE

22 ISCO                                       10 MODRIC

9 BENZEMA      25 VINICIUS

 

El Madrid ha jugado peor que el City y ha merecido perder. Pero la forma en que lo ha hecho ha sido muy dolorosa. Mi sensación durante el partido es que apenas habría goles, y quien metiese el primer gol tendría muchas opciones que ganar.  Cuando el Madrid se adelantó en el marcador, lo más difícil ya estaba hecho. Faltaba menos de media hora: sólo había que defenderse bien y mover con criterio el banquillo.  No fue así, y la eliminatoria ha quedado prácticamente sentenciada a favor del equipo inglés.

Los dos entrenadores, calvos como sendas bolas de billar, decidieron arriesgar lo menos posible, planteando la eliminatoria como un partido de 180′ en el que apenas hubiese goles. No había más que ver que los cuatro laterales apenas cruzaban el centro del campo. En toda la primera parte sólo hubo dos ocasiones claras, una para cada equipo. Los dos porteros respondieron bien a sendos remates de Gabriel Jesús y de Benzema.

Al poco de empezar el segundo tiempo el City se estiró, obligando a Courtois a intervenir en un par de ocasiones. En el Madrid crecía el descontrol, con Casemiro y Valverde desbordados. El brasileño ha perdido hoy un montón de balones, algo impropio en él. Pero cuando mejor estaban los ingleses, llegó el gol de Isco. Modric roba en el centro del campo, Vinicius hace una buena maniobra y deja a Isco en posición de ventaja cerca del punto de penalty. El malagueño tuvo tiempo de controlar y pegar el balón al palo derecho. El Bernabéu estalló de alegría. La ventaja no era consecuencia del buen juego, pero a veces el fútbol te concede esos regalos  Guardiola envidó con Sterling y Zidane cometió un error funesto. Se veía de lejos que había que reforzar el centro del campo, pero eligió a Bale para sustituir al acalambrado Vinicius. Si el sustituto llega a ser Kroos, es muy probable que el partido acabase 1-0.

En el minuto 77, tres después de la entrada de Bale al campo, llegó la jugada decisiva de la noche. De Bruyne caracolea en el área y saca un centro hacia Gabriel Jesús, que antes de cabecear a la red empuja a Ramos para impedir que el camero salte con comodidad. El árbitro decidió no pitar falta, lo cual llama la atención cuando en Europa los colegiados suelen ser caserillos. Es muy raro encontar que no sancionen una falta como esa al capitán del equipo local, cuando las manos de Gabriel Jesús se ven claramente sobre la espalda de Ramos.

El gol dio alas a los ingleses e hizo enloquecer a los blancos. Poco después Carvajal, autor de un partido nefasto, cometió absurdo penalty sobre Sterling, que significó el 1-2. El resultado ahora era malo como la carne de pescuezo, y pudo ser peor pues tres minutos después Ramos derribó a Jesús al borde del área siendo el último defensa (también faltita, pero el árbitro iba a por el record de anticaserismo). Roja para nuestro capitán, que tantas cosas nos ha dado en el pasado y se empeña en equilibrar la balanza poblandola de cosas negativas. Era el minuto 85 y el ManCity pudo convertir el partido de vuelta en intrascendente, pues el libre directo era una clara ocasión. El partido acabó así y lo más probable es que, un año más, nuestro equipo no esté entre los 8 mejores equipos del continente. Y no lo está, entre otras cosas, porque no pintamos nada en los altos estamentos de la UEFA. El arbitraje de hoy, asombroso por anticasero total, así lo demuestra.

Levante 1 – Real Madrid 0. Tranquilidad…

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13 COURTOIS

2 CARVAJAL           4 RAMOS             5 VARANE           12 MARCELO

14 CASEMIRO    8 KROOS

10 MODRIC                                22 ISCO

9 BENZEMA            7 HAZARD

  • 25 VINICIUS x 7
  • 17 VÁZQUEZ x 22
  • 15 VALVERDE x 10

Lo primero aclarar que no vi el partido con atención plena, andaba en un restaurante y sólo había una tele de fondo y sin sonido. Así que mi percepción es subjetiva, más que otras veces si cabe.

Creo que el Madrid jugó bien durante el primer tiempo, y si no nos fuimos ganando fue porque el mal endémico de falta de gol sólo se ha cubierto con parches. Una buena racha de Benzema nos hizo pensar que Karim podía ser el goleador que necesitábamos. Es falso, lleva 2 goles en 12 partidos, y a lo largo de su trayectoria ha tenido rachas parecidas. ¿Que puede marcar? Claro. Había el área y le sobra clase, pero no es de esos tipos que lo agitas y se le caen los goles, como Lewandosky, Bale, Cavani o Luis Suárez. Otra racha de goles de nuestros centrocampistas también sirvió para autoengañarnos: Modric, Isco, Casemiro o Kroos pueden marcar algún gol, pero no serán más de cinco por cabeza en toda la temporada. Nos falta gol, es un hecho.

Nos falta gol pero no nos faltan delanteros. Si Jovic o Mariano, delanteros de la plantilla, no juegan ni en días como este, que alguien me diga cuándo van a hacerlo. No se si su ausencia en la convocatoria fue debido a algún problema físico o fue una decisión técnica, pero es evidente que no han tenido oportunidades de entrar en el XI. Y en tal caso no sé qué cuernos pintan ocupando una ficha.

Ante la falta de gol, el blindaje defensivo es fundamental. Y algo así habíamos conseguido con Valverde y Mendy en el XI titular. Repasando partidos, cuando juegan estos dos recibimos algo así como 0,25 goles por partido (uno de cada cuatro). Pero a veces faltan, y o hacen para hacer sitio en el XI a Marcelo o a Modric, jugadores de vuelta que pasan de la treintena y cuyos mejores partidos ya los hemos visto. Incluso Isco o Lucas V podrían entrar en ese saco, pero el en este caso es menor porque éstos suelen entrar por un delantero. En cualquier caso, parecería más sensato apostar por Rodrygo o por Brahim que por Lucas V, así como por Reguillón y ødegard en lugar de Marcelo y Modric. El futuro hay que regarlo

El partido se torció cuando Hazard falló una clarísima ocasión con un remate patético. Evidenció no estar en forma y, lo que es peor, se lesionó poco después. La inversión de los 100 MM de € va a ser prácticamente vana este curso, por culpa de aquella patada que le dio su compatriota belga en el Madrid – PSG de la fase de grupos. Hay necios que comparan al belga con Bale o Dembelé, cuando las lesiones de Hazard las provocan golpes. Al belga le han hecho 35 faltas, una cada 21′. Por poner otro ejemplo, a Messi le han hecho 34, una cada 50′. Menos de la mitad.

e A los 70′ al Madrid se le apagó la luz y poco después Morales marcó un golazo. Su primer gol desde hace varios meses, que en mi opinión se come Courtois. Pero claro, el problema es cuando tu portero no puede fallar ni una vez porque tu producción de goles es nula. Acabamos con Vinicius y Vazquez a los lados, venga a centrar balones sin tener un 9 rematador. Que Ramos ejerza una y otra vez de delantero centro debería sonrojar a los diseñadores de esta plantilla.

No obstante, el partido no fue ni mucho menos como aquel de Mallorca que supuso la otra derrota en liga. El Madrid jugó bien y generó ocasiones.  Hay que meterlas, claro, pero confiemos que alguna entre en los próximos días. Soy optimista, porque ante el City y el Barsa jugarán Mendy, Valverde, Casemiro y Kroos.La baja de Hazard la cubriremos  probablemente con Bale. El galés es un marciano, pero no sería la primera vez que parece muerto y marca goles decisivos. Y, sobre todo, hay que volver a hacer que el Bernabéu sea un factor decisivo.

Real Madrid 2 – Real Celta 2. ZZ, contumaz en el error

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Kroos marcó el primer gol

13 COURTOIS

2 CARVAJAL               5 VARANE                4 RAMOS           12 MARCELO

14 CASEMIRO

15 VALVERDE                        8 KROOS

11 BALE                9 BENZEMA               7 HAZARD

  • 25 VINICIUS x 7
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  • 23 MENDY x 11

El Madrid se dejó ayer en el Bernabéu dos puntos de los que duelen de verdad. En casa, ante un equipo en puestos de descenso y después de remontar un gol inicial. No puede ser peor. Y aunque los jugadores tienen su cuota de culpa, yo creo que la pincipal parte la tiene Zidane, que erró en la alineación y aún más en los cambios.

Hace una semana los dos mejores jugadores fueron Isco y Modric. Ambos desaparecieron del XI inicial, en el que sí se mantuvo Bale, tan intrascendente como siempre. El galés es ahora un marciano cuya acción más destacada esta noche fue una entrada por detrás en una jugada sin recorrido que pudo dejarnos en inferioridad. Entró Hazard después de casi tres meses de ausencia, lo que nos obligaba a jugar de nuevo con un 4-3-3. Mismo esquema que ante la Real Sociedad en copa, partido de tan infausto recuerdo. Con 4 centrocampistas el Madrid apenas encaja goles, con tres en el medio (y Marcelo en defensa) llevamos 6 goles en contra en dos partidos.

Pronto se adelantó el Celta. Aspas filtró un buen pase que el reciente fichaje celeste Smolov dio dos toques geniales: control y remate, para batir a Courtois. Era pronto, había tiempo. El Madrid atrapó la pelota y metió al Celta en su área, pero no era capaz de tirar entre los tres palos. En todo el primer tiempo no actuó ni una vez el portero vigués. Ni siquiera en los múltiples corners conseguíamos rematar. Una vez más que no por tener más delanteros rematas más.

Al poco del descanso marcó Ramos en fuera de juego. No fue válido, pero sirvió para mostrar al equipo el camino del gol. Poco después embocó Kroos a puerta un buen pase de Marcelo. 1-1. El Madrid siguió achuchando y Hazard provocó un penalty de ésos que si hace tu portero lo matas, pues no había posibilidad de gol cuando el belga fue derribado. Ramos marpropia de Goyo Benitocó el 2-1.

Lo más difícil parecía hecho. Zidane la había cagado en el XI pero el equipo estaba indemne. No parecía difícil cagarla otra vez con los cambios.

– “Sujétame el cubata” – dijo su Santísima Calvidad.

Salió Vinicius por Hazard y todos pensábamos que el siguiente cambio sería Modric o Isco por un delantero. Pero no: salió Modric por Kroos, debilitando el centro del campo un poco más, y a diez minutos del final salió Mendy por Bale. Un cambio esquizofrénico que puede hacer perder la liga. Desde que Capello sacaba al inefable Mikel Lasa en lugar de Suker no se vio nada igual. Marcelo se colocó en el centro del campo, como si fuese a organizar el juego, y el equipo tornó en un manicomio. En éstas, el recién ingresado Dennis Suárez filtró un  pase maravilloso al recién ingresado Santi Mina, que batió a Courtois de tiro cruzado. Observese que el entrenador rival sí acertó al mover el banquillo, pues sus jugadores de refresco fabricaron el segundo gol. Quedaban cinco minutos y el Madrid tocó a retreta: con ganas, con corazón… pero sin ideas. Ramos se coloca de delantero centro en estos casos, y rondó el gol, pero en un equipo con aspiraciones hay más recursos que colocar al central de 9 cuando el tiempo apremia. No hubo más goles. El Barsa, que debe estar flipando en colores, ahora está a un punto, y el clásico será decisivo. Los culés han ganado en sus tres últimas visitas ligueras a La Castellana.

CA Osasuna 1 – Real Madrid 4. Control.

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Isco marca de volea el primer gol

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2 CARVAJAL            4 RAMOS        5 COURTOIS            23 MENDY

14 CASEMIRO

10 MODRIC                 15 VALVERDE

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11 BALE                9 BENZEMA

 

  • 17 VÁZQUEZ x 11
  • 25 VINICIUS x 22
  • 18 JOVIC X 9

Después del esperpento del partido de Copa del Rey, el Madrid volvió a salir con 4 centrocampistas, lo que hizo que controlase el partido como nunca lo hará con 3. Pese a comenzar perdiendo, la sensación de superioridad que exhibió nuestro equipo fue notable.

Comenzamos perdiendo, como digo, tras encajar el primer gol en contra de corner de todo el curso. El central Unai García remató en plancha con maestría, cruzando el balón hacia el palo más lejano a Courtois. Había que remar, y no es plaza fácil para hacerlo el Reyno de Navarra, otrora El Sadar. El Madrid reaccionó pronto, con Isco en plan estelar apareciendo por todo el frente de ataque. Fue precisamente el malagueño quien anotó el empate, con una volea con la zurda. Y poco después marcó Ramos el 1-2, otra vez de corner. Entre tanto, Bale disponía de alguna ocasión, pero sus actuaciones eran más propias de un marciano que de un humano. El caso del delantero galés es propio de cuarto milenio.

El Madrid debió sentenciar al final del primer tiempo, pues Osasuna estaba groogy entonces pero a buen seguro que resucitaría si el marcador seguía apretado al final. El árbitro hizo todo lo posible para que así fuera, permitiendo violencia extrema en el equipo local y pasando por alto un claro penalty a Modric al poco de la reanudación. Osasuna se acercaba cada vez más, y en el Madrid Isco era el más entonado de la medular, pero los ataques eran yermos. Movió el banco Zidane, sacando a Lucas Vázquez en lugar del anodino Bale y después a Vinicius por el propio Isco. Me temí lo peor, porque volvíamos a jugar con 3 delanteros. Yo hubiese sacado a Kroos por Modric, mantiendo los cuatro en el centro, pero ZZ no. Y le fue bien:  marcó Vázquez y ahí acabó la emoción. En este gol Benzema dio, otra vez, una lección de fútbol. Aún dio tiempo, con todo decidido, para que Jovic saliese por Benzema y marcase un gol que dista mucho de ser intrascendente. Que el delantero chutase con esa seguridad, recordando a Suker, atravesando la sequía goleadora que está sufriendo, dice mucho a su favor.

Real Madrid 3 – Real Sociedad 4. Importante, pero no prioritaria

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vINICIUS

1 AREOLA

6 NACHO           4 RAMOS            3 MILITAO        12 MARCELO

15 VALVERDE        8 KROOS

16 JAMES

21 BRAHIM            9 BENZEMA       25 VINICIUS

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Zidane dejó claro ayer con su XI inicial que consideraba la Copa un torneo importante, pero no prioritario. Si los cuartos de final de ayer llegan a ser de Champions League, no saldrían de inicio Areola, Nacho, Marcelo, James ni Brahim. Ayer dio carrete a los menos habituales, y el daño colateral es que la mala confección de la plantilla te obliga a cambiar el dibujo cuando haces eso. Que el sustituto de Casemiro sea James lo dice todo.

Es cierto que la Copa debe valer, entre otras cosas, para que se fogueen los jóvenes valores y que los titulares descansen. El curso pasado Solari sacó en seis días tres veces la misma alineación, con funesto restultado porque nos quedamos sin Copa, Liga y Champions en ese corto espacio de tiempo. Pero una cosa es sacar a los no habituales y otra cambiar por completo tu forma de juego.

El Madrid llevaba tiempo jugando con cuatro (y a veces cinco) centrocampistas. Ayer salió con 3, uno de ellos James, quien además de estar fuera de forma no es un centrocampista como tal, o lo es menos que Isco y mucho menos que Modric. Así, sobre el césped teníamos un 4-2-4 y para colmo, los extremos eran Brahim y Vinicius, ambos más dotados para correr hacia adelante que hacia atrás. Era evidente que el partido sería un intercambio de golpes, increible propuesta por parte de un equipo al que tanto le cuesta meter gol y que variaba tanto su defensa titular, guardameta incluído. Si Courtois está siendo el Zamora de la liga, anoche Areola dio la sensación de no ser capaz de parar ni un taxi. Y no es comprensible querer foguear a un portero cedido que en junio dirá adiós con la manita.

El caso es que la Real dio primero por medio de ødegard, fantástico centrocampista cedido por el Madrid que más pronto que tarde ocupará el sitio de James y de Modric. Es tan bueno que ya ha cumplido la maldición del ex casi antes de haber llegado. El 0-1 espabió un poco al Madrid, que rondó el gol al filo del descanso. No obstante, el bocata nos lo comimos perdiendo.

Tras el descanso salió Modric por James. Si el partido fuese importante, como contra el Atleti, habría habido más de un cambio en la reanudación, pues eran varios los jugadores que estaban dando el cante. Marcelo y Nacho eran sendos coladeros por las bandas, mientras que Ramos y Militao daban la sensación de haberse conocido minutos antes de empezar. Isak, delantero txuri-urdin con pinta de proyecto de Ibrahimovic marcó tres veces. La primera la anuló el VAR, pero concedió las dos siguientes: una media tijera y un pepinazo a la escuadra. Las tres veces dio la sensación de rematar comodamente.

Con 0-3 casi abandono el campo. Me parecía imposible que el Madrid diese la vuelta. Marcó Marcelo, que aunque no está para jugar en ataque siempre aporta algo (también es cierto que el portero rival puso mucho de su parte). Faltaba mucho, casi media hora, pero lo que llegó fue el cuarto gol de la Real en otro despiste atroz de la defensa. Otra vez pensando en irme cuando va Vinicius, el más activo de nuestros atacantes, y marca gol. En esta ocasión el VAR decidió de el gol no debía valer tras varios minutos de deliberación. Pero pronto marco Rodrigo tras otra brillante jugada de Vini. El Madrid atacaba, el tiempo se agotaba, y en el 90′ marcó Nacho de cabeza el 3-4, justo cuando la Real se quedaba en inferioridad. Era milagroso estar tan cerca de la prórroga después de haber hecho el tonto tantas veces. El Bernabéu apretó, pero, insisto, no como en Copa de Europa. No en vano, ha sido en el coliseo de la Castellana en el único en el que ha ganado el equipo visitante en estas eliminatorias a partido único.

Al final pasaron los donostiarras y a la afición que salía del campo no pareció importarle mucho. A mí sí, sobre todo cuando he visto el resto de semifinalistas. La Copa era muy barata en esta ocasión. Y se ha perdido por la ausencia de centrocampistas en la plantilla.