Real Madrid 0 – Villarreal 1. Game Over, ZZ

1 NAVAS

2 CARVAJAL            5 VARANE       6 NACHO        12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                                   8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO                11 BALE

  • 20 ASENSIO X 11
  • 17 VÁZQUEZ X 22

En una tarde desapacible de enero llegó la gota que colmó el vaso. El Madrid repitió punto a punto el partido que jugó en allá en octubre contra el Betis. En cuatro meses no hemos aprendido nada, no hemos corregido nada. Siguen jugando los 11 de siempre, lesiones aparte. Ni una variante táctica, ni una amenaza para los titulares que saben que jugarán en cualquier caso, ni una oportunidad para unos suplentes entre los que cunde el desánimo que implica la ausencia de meritocracia. Zidane debe abandonar la nave. Si no hace nada, que deje que alguien actúe

La peor sensación es que el Madrid no ha jugado mal. Mejor dicho, no puede jugar mejor. Ahora mismo no hay más cera que la que arde. Durante el primer tiempo hemos jugado ordenados, hemos dominado y hemos tenido varias ocasiones claras. Casi todas de Cristiano, que nunca deja de intentarlo pero que está gafado ante el gol. La ocasión que falla antes del descanso es clamorosa. En esa misma jugada el portugués fue objeto de penalty, pero tampoco con las decisiones arbitrales nos acompaña la suerte. Tampoco ha cambiado esa dinámica desde el principio del curso.

En el segundo tiempo el partido estuvo más igualado, si bien las ocasiones las siguió poniendo el Madrid. Desde el banco no apareció ni un rayo de luz ni medio: los cambios fueron en el 70′ como siempre y. también como siempre, no sorprendieron a nadie. Quitó Isco para sacar a Asensio mientras Kroos deambula por el césped y Modric está tieso. Ceballos, el mejor jugador de la Euro sub-21, fichado poco después, está en la grada. Nada cambiaba, pero todavía confiábamos en un gol postrero, de esos que metíamos el año pasado y nos hicieron pensar que éramos invencibles. Pero el delantero suplente ahora es Mayoral, un canterano tan verde que ni lo sacan los 10′ últimos minutos en noches como esta. Ahora el decisivo gol del final no lo metemos sino que lo encajamos. En una contra en el 88′ el Villarreal marcar para llevarse los tres puntos. Pocos botines tan gruesos con tan poco esfuerzo. Pocos campos tan baratos para puntuar como el Bernabéu en esta liga.

Estamos en cuarta posición con Villarreal a un punto  – con un partido más – y el Sevilla a tres. Quedar cuartos sería un drama porque implicaría jugar la previa de la próxima Champions… quedar quintos sería un apocalípsis. Algo ha de cambiar y, dado que el entrenador no cambia nada, el único camino es cambiarlo a él. En casos como este la historia nos enseña lo que hay que hacer: poner a un entrenador de la casa y que renueve el XI. Zidane debe abandonar el puesto más pronto que tarde.

Guti está llamando a las puertas del cielo.

Anuncios

Real Madrid 2 – Numancia 2. Suplentísimos

Vázquez marcó nuestros dos goles

13 CASILLA

2 CARVAJAL        3 VALLEJO          6 NACHO         15 THEO

18 LLORENTE

23 KOVACIC                24 CEBALLOS

17 VÁZQUEZ                 21 MAYORAL           20 ASENSIO

  • 19 ACRAFF X 2
  • 22 ISCO X 20
  • 14 CASEMIRO X 21

Los agoreros dirán que el Madrid ha empatado en casa ante un equipo de segunda. Logicamente, cuando  un torneo que se juega mediante el sistema de Copa hay que tener en cuenta el resultado de la ida. En 1985 la final de la Copa de la UEFA se jugaba a doble partido. El Real Madrid ganó 0-3 en la ida. Luego en el Bernabéu perdió 0-1, pero nos dieron el trofeo y se celebró su consecución, pues lo que cuenta es el resultado global. Igual que el curso pasado el 4-0 que endosó el PSG al Barcelona en París careció de importancia una vez disputada la vuelta en el Nou Camp. O sea que lo de ayer sólo se explica con el resultado global: 5-2 y a cuartos. Ayer daba igual ganar, empatar o perder. Otra cosa es la imagen, claro.

Porque ayer salió el Madrid con prácticamente todo el equipo suplente. Y la actitud que debe tener un suplente es la de intentar hacerse un hueco en el XI, pero como en este equipo no existe la meritocracia, los que anoche jugaron saben que su sitio es el banquillo hagan lo que hagan. Ante el PSG jugará Marcelo aunque Theo hubiese dado anoche cuatro pases de gol. Jugará Kroos aunque Ceballos pareciese Maradona y jugará Ronaldo aunque Lucas Vázquez anotase cinco goles. Así, es difícil animarse.

Inlcuso entre los suplentes parece que hay categorías. Nacho, Lucas y Asensio son suplentes de 1ª categoría: juegan de vez en cuando, llevan un tiempo en el equipo y suplen al titular con ciertas garantías. El propio Lucas fue quien mejor parado salió del partido de ayer, con sus dos goles.  En cambio, Achraff, Llorente, Ceballos, Vallejo, Theo o Mayoral son suplentes de 2ª, suplentes de los suplentes, suplentísimos… parece que la camiseta blanca les queda enorme, y a nadie se le ocurre tener esperanza en  su juego. De todos ellos, Ceballos y Vallejo creo que son aprovechables y tienen calidad. El resto harán carrera como futbolistas en otros equipos, pero aquí no.

Total que entre la desgana de los blancos y el entusiasmo de los sorianos, el partido acabó en empate. Los visitantes se fueron tan contentos, los locales pensando en quién nos tocará en cuartos.

Real Celta 2 – Real Madrid 2. Sacamos poco y merecimos menos.

Así de solo remató el delantero celeste el empate

1 NAVAS

19 ACHRAFF            5 VARANE      6 NACHO      12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                                        8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO           11 BALE

  • 17 VÁZQUEZ X 22
  • 23 KOVACIC X 10
  • 20 ASENSIO X 11

Partido gris del Madrid en Balaídos. Plomizo, como el cielo de Vigo. Me cuesta destacar a alguno de los 14 jugadores que esta noche han estado sobre el césped, pues ninguno estuvo cerca del nivel que otras veces nos han demostrado. La buena noticia es recordar que Bale tiene gol, lo que nos viene como agua de mayo ante la sequía de Ronaldo. El galés marcó dos veces al primer toque, dos goles de nueve puro, tras sendos buenos pases de Kroos e Isco respectivamente. Los dos goles se sucedieron en un intervalo de tres minutos. Fueron esos tres minutos un fogonazo de luz, los otros 87 fueron oscuridad.

De todos los problemas que nos enseñó el Madrid esta noche, el más preocupante tiene que ver con el físico. El equipo está fundido. El cansancio no sé si es más mental que físico, porque incluso Asensio, que jugó 10′, perdió un balón por cansancio. En el segundo tiempo el problema se puso más de manifiesto, no en vano el equipo siempre mete menos goles y encaja más en los segundos tiempos. En el primer cuarto de hora tras la reanudación parecía que dominábamos, pero el Celta empezó a crecer. Llama la atención la lentitud con la que Zidane mueve el banquillo cuando esto ocurre. A partir del 60′ el Celta llegaba más y más pero no hacíamos ningún cambio. Ahí seguía Kroos trotando por el verde, Achraff y Marcelo dando pena… hasta que el Celta tuvo un penalty para empatar. Lo paró Keylor Navas, que seguramente verá cómo esta semana el Madrid ficha otro portero. Por fin llegaron los cambios. Salieron Modric e Isco del campo, quizá los dos que mejor pueden aguantar la pelota y dormir el partido. El cántaro se rompió en el 82′, tras en enésimo viaje a la fuente. Empató el Celta en otra jugada sonrojante para Varane, defensa blando como la gelatina. Con 2-2 quitó Zidane a Bale, el único que había conseguido marcar. Ahí seguía en el césped Ronaldo, cuya figura evocaba el poema de León Felipe Vencidos. Tuvimos la victoria en un tiro postrero de Lucas Vázquez, un remate de esos que un delantero del Madrid metía seguro. Pero el gallego remató centrado  y el balón estalló contra las manos del portero.

Tras 22 puntos perdidos en la segunda vuelta, seguro que la gente piensa en centrarnos en la Copa y en la Copa de Europa, pero yo lo veo de otra forma: hay que pasar al Valencia y al Atleti. No jugar la próxima Champions sí que sería un drama.

CD Numancia 0 – Real Madrid 3. Objetivo cumplido

Bale marca el 0-1 de penalty

1 NAVAS

2 CARVAJAL           3 VALLEJO         6 NACHO        12 MARCELO

18 LLORENTE

24 CEBALLOS                  20 ASENSIO

17 VÁZQUEZ               21 MAYORAL            11 BALE

23 KOVACIC X 11

22 ISCO X 24

19 ACRAFF X 20

Empezó el Madrid el 2018 con un incómodo partido en el gélido estadio de Los Pajaritos. La diferencia de categoría de ambos equipos lo transformó en un duelo en el que el Madrid tenía poco que ganar y mucho que perder. Todo lo que no fuese decidir la eliminatoria en el duelo inicial se consideraría un fiasco por los muchos agonías que nos rodean. El 0-3 final hace que el objetivo se haya cumplido, aunque la forma de conseguirlo deja dudas en el ambiente.

El partido de nuestro equipo fue tíbio. Con un XI plagado de jugadores no habituales, la respuesta al empuje inicial de los locales fue una especie de Don Tancredo, es decir, estar quietos y dejar pasar los minutos hasta que la diferencia de calidad aflorase. Apenas pasó gran cosa hasta el minuto 30, cuando el desafortunado Theo cometió un penaltito sobre Rubio que el árbitro dejó sin sancionar. En la jugada siguiente Vázquez fue objeto de penaltazo que lógicamente sí fue sancionado, lo que provocó irá en el equipo local, en el respetable público soriano y en los comentaristas de televisión. Fue Bale quien marcó el penalty. Con la mínima ventaja llegamos al descanso, sólo Vázquez parecía querer ganarse el puesto. El resto, cumplidores y poco más. Caso aparte es del de Bale, que se toma este partidos como parte de su lento viaje hacia el jugador que era hace un par de años, cuando, no nos olvidemos, el equipo descansaba sobre sus hombros.

En la reanudación, otra vez lo esperado. El Numancia se pone a correr como si lo fuesen a prohibir y de paso a dar patadas. Ceballos fue quien más patadas se llevó. No critico su actitud; cuando el rival es mejor que tú un recurso es jugar duro y esperar a ver qué hace el árbitro. El de esta noche fue consecuente con el reglamento y sacó varias veces la tarjeta amarilla a pasear, hasta que, faltando media hora, uno de los locales vio la tarjeta colorada. La superioridad numérica debería ser decisiva.

En estas, Llorente perdió un sonrojante balón en la medular. Tanto él como Theo nos demuestran cuando salen que no es igual jugar en el Madrid que en Alavés. Y Llorente aún salió barato por ser recompra, pero la millonada pagada por Theo tiene pinta de ser un desperdicio. Me parece peor que Contreao. La pérdida del medio centro fue desembocó en un tiro desde cuarenta metros que se estrelló en el larguero de Casilla, para volver a botar a un metro de la raya de gol. Los locales pedían gol como los catalanes la independencia: a ver si cuela.

A todo ésto, salió Isco a poner algo de orden. Con el malagueño en el verde empezaron a pasar cosas y faltando cinco minutos Vázquez fue objeto de otro penalty. Este me pareció más dudoso, pero pitable en cualquier caso. Isco marcó desde los 11 metros y, cuando el partido moría, Mayoral marcó el tercero tras un buen centro de Vázquez. La eliminatoria quedaba sentenciada. A ver ahora quién es el valiente que va al Bernabéu a ver la vuelta in situ.

Real Madrid 0 – FC Barcelona 3. Lo buenos, al césped

Momento en que los dos árbitros expulsan a Carvajal

1 NAVAS

2 CARVAJAL       5 VARANE      4 RAMOS    12 MARCELO

14 CASEMIRO     23 KOVACIC

10 MODRIC                                                  8 KROOS

9 BENZEMA     7 RONALDO

  • 6 NACHO X 9
  • 11 BALE X 14
  • 20 ASENSIO X 23

El Madrid cerró el año de los cinco títulos con una escandalosa derrota en casa ante el FC Barcelona. Duele, creo, más que otras veces, porque no perdimos ante un equipo mejor que el nuestro. Son éso sí, más organizados y saben usar mejor sus recursos. LLegaron al Bernabéu sin su mejor defensa (Umtiti) y sin su fijaje estrella del verano (Dembele). A cambio nosotros les recibimos con todo el equipo disponible, el mismo que les barrió en la Supercopa, hace 4 meses.

Zidane sacó a Kovacic de titular. Llevaba yo toda la semana pensando que ZZ apostaría por el croata ya que en la Supercopa le dio buen resultado su alineación. Pero claro, aquel día jugó por Modric, no por Isco. El malagueño lleva siendo importantísimo en el equipo precisamente desde que en el anterior clásico, allá por abril, el Barcelona ganó en el Bernabéu 2-3. Desde entonces nos ha ido bien, pero ante el mínimo bajón en su rendimiento, Isco ha salido del XI inicial. Ahí siguen Kroos y Benzema, que penan por el verde como si fuesen miembros de la Santa Compaña, pero no salen del equipo ni con agua caliente. Y si Kovacic estuvo bien en la supercopa, mejor estuvo Asensio. Pero claro, este no jugó. Porque Asensio, como Isco o como Ceballos, son TALENTO, y Zidane prefiere a los picapedreros. Pese a lo buen jugador que fue, sus años en la Juventus pesaron en sus planteamientos como entrenador para recibir a Messi y sus secuaces. Zidane prefirió escudo a espada.

En el primer tiempo no pasó gran cosa. Los dos equipos se respetaban bastante, como si firmasen el 0-0. Dada la situación en la tabla clasificatoria, el empate convenía mucho más al Barcelona que al Madrid. Hubo dos ocasiones visitantes, ambas a cargo de Paulinho. Valverde, entrenador bastante más experimentado que el nuestro, mandó a Messi y a Suárez a las alas para que el “carril del 9” quedase libre para Paulinho. De este fichaje nos reímos un huevo en verano, pero es un box to box que tiene gol. Como Khedira, pero en sudamericano. Dudo que valga lo que por él pagaron, pero es mejor de lo que parece y, sobre todo, su entrenador lo aprovecha. Quizá esa fue es la gran diferencia entre los dos equipos, cómo su entrenador aprovecha sus plantillas. Mientras, nosotros jugábamos con ese extraño 4-2-2-2 que usaba Wanderlei Luxemburgo. Sin éxito alguno, por cierto.  Eramos demasiado conservadores.  Por parte blanca hubo tres ocasiones de gol. En la primera, Cristiano Ronaldo dio una patada al aire más propia de un niño que está empezando que de un profesional. Después el portugués se redimió rematando bien, aunque Ter Stegen, quizá el mejor portero de la liga, desbarató la ocasión. Y justo en el 44′ Benzema remató al palo. Tan escasa es la producción ofensiva del francés que un remate al poste nos parece celebrable.

Imagino la charla de Zidane en el descanso: seguimos igual  y en la última media hora doy carrete a Asensio, a Bale y a Isco para matar el partido. Pero a los 8 minutos un fallo garrafal de los medio centros del Madrid permitió a Rakitic recorrer en solitario 50 metros para fabricar la jugada del 0-1. Tiene cojones que sacrifiques el talento para blindar el carril central y por ahí llegue el gol que descuajeringa el partido. el 0-1 sentó al Madrid como un tequila en ayunas, pero aún se podía arreglar la cosa. Asensio y Bale se disponían a entrar, Isco sería el siguiente. Pero llegó otra vez el Barça y una jugada embarullada acabó con penalty en contra y expulsión de Carvajal por parar con la mano un balón que ya entraba. Con 0-2 y en inferioridad, sí que no había nada que hacer. A Zidane le entró pánico, pues si el Barcelona olía la sangre el resultado podía ser escandaloso, así que salió Nacho por Benzema para dejar montada la línea de 4 atrás. ¡Zidane se conformaba con el 0-2! Inaudito. Sacó a Asensio y a Bale, desmontando el doble pivote. Isco no jugaría ni un minuto. Como en abril.

Con uno más, el Barcelona jugó a placer. Sus posesiones largas exhasperaban desesperaban a los madridistas, que sacaron un poquito de orgullo y tuvieron sendas ocasiones de gol, una de Bale y otra de Ramos. También hubo un par de manos involuntarias en el área culé de esas que antes se pitaban seguro en el Bernabéu. Los árbitros hace tiempo que dejaron de ayudarnos. Bueno, un poco sí que nos ayudó el trencilla, porque nuestro mononeuronal capitán agredió a Suárez en las narices del árbitro, pero éste sólo le sacó amarilla.  Eso sí, el favorcito se lo cobró al final del partido: como lo que mal empieza mal acaba, en la última jugada marcó en Barcelona para que el marcador fuese aún más escandaloso, aún más sangrante. En esa jugada el balón había salido de banda previamente, pero ni el árbitro lo vio ni nadie se quejó. El Madrid estaba petrificado.

Nos quedamos a 14 puntos en liga, con un partido menos, eso sí. Justo igual que a finales de 2015. Entonces echamos a Benitez, llegó Zidane y han caído un montón de títulos. Incluso esa liga la perdimos por un punto. Así que las notas, en mayo. De momento sigamos remando. ¡Pero con los buenos en césped, por favor!

 

Real Madrid 1 – Gremio de Porto Alegre 0. En la cima del mundo

La falta del gol que arregló la falta de gol

Por sexta vez, el Madrid ganó el torneo que dirime al mejor equipo del Mundo en 2017. Dada la diferencia que hay entre continentes, es un torneo que es más fácil ganarlo que jugarlo. El campeón europeo es normalmente un equipo mucho más potente que todos los demás. Esta vez no fue distitno: el Madrid dominó de cabo a rabo el partido y si no ganó por más goles es porque la falta de gol es un mal endémico esta temporada. Ya en la surrealista semifinal contra el Al-Jazzira local batimos el record del mundo de ocasiones falladas.

La diferencia de nivel en ambos equipos fue abismal. El único tiro a puerta de los portugueses fue un tiro libre desde 40 metros. A cambio, el Madrid llegaba una y otra vez, pero el gol no llegaba. Llegó finalmente al poco de comenzar la segunda parte, cuando Ronaldo embocó una falta en la que la barrera se abrió. No hubo más goles, aunque Modric, que fue nombrado mejor jugador del torneo a la postre, fue quien más cerca estuvo, con un tiro a la madera. En los últimos 10 minutos tuvimos un ratito a Bale sobre el césped, y nos dejó un tiro con el exterior delicioso, con el que  volvió a dejar claro que el galés puede solucionar la falta de gol.

El partido no tuvo más historia, pero ganar dos veces seguidas sí que es histórico. Hacía más de 20 años que nadie lo conseguía. Historia que tú hiciste, historia por hacer.

 

Real Madrid 5 – Sevilla FC 0. El despertar de la fuerza

Cristiano Ronaldo, cinco veces Balón de Oro

1 NAVAS

19 ACHRAFF           3 VALLEJO        6 NACHO     12 MARCELO

8 KROOS          10 MODRIC

17 VÁZQUEZ                                               20 ASENSIO

9 BENZEMA            7 RONALDO

Pese a los malos augurios que tenía el partido debido al número de bajas – sobre todo en la parte de atrás – el Madrid jugó el mejor primer tiempo del año, hasta el punto que sobró el segundo. Un juego coral aderezado con acierto de cara a puerta hizo que al descanso ya brillaran en el electrónico los cinco goles, luminosos como los cinco balones de oro que Ronaldo enseñó a la grada antes de empezar.

El Sevilla es de los equipos que más baja su rendimiento cuando abandona Nervión. Caí en la cuenta de que ya el Valencia les había goleado. Al minuto Lucas Vázquez obligó a estirarse a Rico, que mandó el balón a corner. De ese corner nació el primer gol, obra de Nacho, quizá el mejor central de la plantilla que está condenado a no jugar a menos que falten Varane y Ramos. Hoy hizo de hermano mayor,  con Vallejo al lado y formaron una pareja estupenda.

La alineación del Madrid influyó positivamente en el orden del equipo, pues Lucas y Asensio ocuparon las alas de forma obediente, sin hacer más de lo que se les pide: desborde y apertura del campo. Kroos y Modric ocuparon el medio centro con la seguridad de que no tenían que cubrir las alas. Ambos están lejos de su mejor forma, especialmente el germano, pero tan a favor iba el viento que Toni marcó a pase de Lucas, en una jugada que empezó con un robo de Ronaldo. Cuando todos reman, la galera vuela.

Cayeron como fruta madura el resto de goles. Asensio asistió a Ronaldo, que marcó fácil y luego transformó un penalty. Poco a poco, el portugués va recuperando sus números habituales como goleador. Marcó también Achraff, lateral suplente de Carvajal al que sin embargo veo más verde que el césped. Incluso pudo marcar Benzema, pero el francés estrelló en el poste su mejor remate. Con 5-0, el segundo tiempo sólo sirvió para ver el centro del campo del futuro: LlorenteIscoCeballos – Asensio. Qué lujo.

Por cierto, hay mendrugos que dicen que el Madrid juega mejor sin Isco. Tampoco estaban en el XI inicial Ramos ni Casemiro el día que el Madrid jugó su mejor fútbol y nadie piensa en que estos dos sobran.

El talento siempre estará bajo sospecha. El músculo no. Así nos va.