FC Barcelona 2 – Real Madrid 2. Esto es un atraco, nena

A Modric tío. A Modric.

1 NAVAS

6 NACHO       5 VARANE      4 RAMOS        12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC              8 KROOS

11 BALE             9 BENZEMA            7 RONALDO

  • 20 ASENSIO x 7
  • 17 VÁZQUEZ x 6
  • 23 KOVACIC x 10

Me ha venido a la cabeza la canción de Burning.

El Madrid ha jugado un gran partido en el Nou Camp, ha demostrado que es mejor equipo y que ganaría la liga si ésta acabara con un sistema de play-off sería el principal candidato a ganarla, porque su estado de forma en primavera es el mejor. Pero este curso no hemos sido regulares, especialmente sufrimos un bajón después de las Supercopas de agosto y del mundialito de diciembre. De haberlo sido, tampoco habríamos ganado la liga, pues el Barcelona apenas se ha dejado puntos. Y si nos han liado la de hoy siendo campeones, imaginad de lo que hubiesen sido capaces en caso de habernos jugado algo.

Salimos en el Nou Camp con la BBC por bandera. Quizá sea la última vez que los veamos juntos. Salimos serios, sí, bien colocados sobre el campo; pero una vez más la banda que defiende el sobrevalorado Marcelo fue una autopista. Como pasó dos veces ante la Juve, como pasó ante el Athletic, un rival sube por el carril del 7 sin que nadie le estorbe. Pase al segundo palo y gol. Esta vez fue Sergi Roberto quien aprovechó el pasillo (para que luego digan que no lo hubo)  y Suárez quien remató. Marcelo es DEFENSA lateral izquierdo, y cuando su prioridad es el ataque no está haciendo bien su trabajo.

El gol no descompuso al Madrid. Al contrario, su juego se asentó y apenas 5 minutos después empató tras una genial jugada en la que Kroos tuvo mucho que ver. El alemán sacó el balón, hizo pared con Ronaldo y centró para que cabecease Benzema. Ronaldo remachó en boca de gol al tiempo que Piqué le lesionaba en el tobillo. Como la jugada acabó en gol, nadie pidió sanción para el jocoso central catalán, que siguió en el campo. Ronaldo también aguantó pero en el descanso fue sustituido por Asensio.

Siguió dominando el Madrid, y el propio CR pudo marcar con otras dos claras ocasiones. Entonces el Barcelona comenzó su festival de patadas, abanderado por Suárez – qué contento estoy de que este jugador no juegue en mi equipo – y secundado incluso por Messi. Ambos vieron tarjeta amarilla. Debió verla Bale, naranja incluso, en un pisotón a Umtiti, pues el galés clavó los tacos en el gemelo del central francés. Hay que destacar, eso sí, que nadie protestó esa acción en directo, o sea que nadie la vio. Tampoco el árbitro. Sí que vio el trencilla el puñetazo que lanzó Sergi Roberto a Marcelo, y que como es lógico fue sancionado con tarjeta roja. Antes del descanso el Barça se quedaba en inferioridad numérica. Durante el anterior clásico que jugaron en esas condiciones el expulsado fue Oleguer. El Madrid tenía una ocasión de oro para ganar en el Nou Camp.

El segundo tiempo comenzó con el Madrid dominando y el FC Barcelona agazapado esperando el contraataque. Recuerdo cuando Xavi y Guardiola decían que esa no era forma de jugar al fútbol. Los apóstoles del toque ahora quitan a Iniesta para sacar a Paulinho mientras Johan se revuelve en su tumba. Era un equipo grande, dominador, con balón, contra uno pequeño, agazapado, esperando un contrataque. Estaba claro que el Madrid ganaría el partido si no ocurría nada raro.

Pero ocurrió.

En el minuto 51, justo después de una buena ocasión en la que Asensio estuvo chupón, Suárez roba el balón a Varane haciéndole una falta clamorosa. Imposible de no ver. El urguayo desplazó la pierna del central de forma escandalosa, en una falta que se puede pitar incluso de oído- cualquiera que haya jugado al fútbol sabe que esas patadas suenan -.  El propio delantero reconoció después que le sorprendió que el árbitro dejase seguir. A mí lo que me sorprende es que alguien que lleva una amarilla a cuestas se suponga con la impunidad suficiente como para dar esa patada y saber que su segunda amarilla es como pillar a un concursante de OT leyendo un libro. Altamente improbable, casi imposible. El balón llegó a Messi que definió como los ángeles.

El Madrid iba perdiendo contra 10. Este gol sí que nos aturdió, como no puede ser de otra forma cuando el reglamento no se aplica. Nos costó generar peligro, y cada vez que llegábamos Ter Stegen demostraba su categoría. Además el Barça metía miedo a la contra, porque Messi es mucho Messi. Salió entonces Lucas Vázquez, lo que sirvió para desencorsetar a Bale del flanco derecho y darle libertad. No tardó el galés en marcar un golazo. Al final nos hemos perdido a un jugador muy aprovechable por no ponerlo en su sitio, el flanco izquierdo, o incluso de “enganche”. Empate de nuevo y volvía esa sensación de que ganaríamos seguro si no pasaba nada raro de nuevo.

Pero pasó.

Entró Marcelo en el área en el minuto 80 y Jordi Alba le zancadilleó dejando en ridículo la patada de Suárez relatada antes. Los jugadores blancos no daban crédito. Un penalty claro como caldo de asilo, pitable también de oído. El árbitro se hizo el lonchas. Quizá recordó que en descanso Messi ya le había echado una bronca, y si los culés no quedaban contentos con el árbitraje su carrera profesional estaba en peligro. Mirad si no cómo le va a quien se equivoca hacia un lado o hacia el otro. Por éso los del Barça pueden coger a un rival del cuello, como Jordi Alba a Modric, sabiendo que no va a pasar nada. Por éso pueden bufar en la cara, como Paulinho a Vázquez. Nunca pasa nada.

Así que el empate siguió en el electrónico y ya no se movió. Lógicamente, la sensación blanca es peor que la azulgrana. Fuimos mejores y merecimos ganar, sólo la actuación de Hernández Hernández nos privó de la victoria. Es el mismo árbitro que nos pitó en Girona y ante el Levante en casa. Ahí tenéis 7 puntos que volaron para no volver. Ahí tenéis un factor por el que Modric o Casemiro tienen el triple de Champions que de ligas y tienen fácil que sea el cuádruple. No es el único factor, claro. Pero obviarlo es de necios.

Qué mérito han tenido las 4 ligas ganadas por el Madrid desde 2004.

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Real Madrid 2 – FC Bayern Munich 2. Chulería

A por la 13

1 NAVAS

17 LUCAS V               5 VARANE              4 RAMOS           12 MARCELO

23 KOVACIC         8 KROOS

10 MODRIC                                  20 ASENSIO

7 RONALDO                9 BENZEMA

 

  • 11 BALE x 9
  • 14 CASEMIRO x 23
  • 6 NACHO x 20

El Madrid ha eliminado a un equipo que es mejor que él. Los alemanes del Bayern de Munich han hecho un esfuerzo bárbaro para jugar la final de Kiev, pero han muerto en la orilla después de mucho remar. Hoy han asediado la portería de Navas, especialmente durante la última media hora, pero no han conseguido clasificarse.

La baja de Carvajal la suplió Zidane de manera extraña. Escogió a Lucas Vázquez para defender el lado derecho y colocó a Modric delante, condenando al croata a desgastarse corriendo detrás de Alaba. Es como contratar a Velázquez como pintor de brocha gorda. Además decidió colocar a Kovacic en la posición de medio centro, y el croata anda lejos de Casemiro, no digamos de Alonso o de Redondo, para ejercer esa función. Todo esto es fruto de la escasa calidad de los suplentes en cada una de las posiciones. Nadie se planteó que jugasen Achraff de 2 ni Llorente de 5. Y a todo ésto, Kroos no iba a ayudarle, porque el alemán cada vez es más intrascendente en el juego.

El partido comenzó de la peor forma posible: el Bayern marcó en el minuto 3. El gol se produjo por una imprudencia de Ramos, impropia de un jugador de su experiencia. Intentó despejar de tacón un centro desde el lado derecho y el balón cayó muerto a los pies de Kimmich, goleador en la ida y en la vuelta. Con 87′ vimos con desazón que la eliminatoria estaba muy abierta. Menos mal que el Madrid no tardó en empatar. Lo hizo en el 11′, tras una gran jugada coral en la que Marcelo centró al segundo palo para que Benzema marcase de cabeza. Han leído bien, Benzema. El delantero sin gol. El gol no entrañaba gran dificultad, pero su movimiento para despistar al defensa fue brillante.

El empate no alteraba al Bayern, que seguía necesitando otro gol para conseguir forzar la prórroga. Por ese motivo tuvo que tomar la iniciativa y atacar. Lo hizo fundamentalmente por su lado izquierdo, donde la pareja Alaba-Ribery vio la debilidad de la ortopédica banda derecha que el Madrid y percutía una y otra vez. La mejor ocasión del primer tiempo la tuvo James, que estuvo a puntito de cumplir la maldición del ex con un remate que se fue alto. El Madrid sólo tuvo dos ocasiones, casi seguidas: un tiro de Ronaldo que acabó en corner y un cabezazo de Ramos fruto de dicho saque de esquina. El primer tiempo acabó con una mano de Marcelo dentro del área que el árbitro no pitó. Los necios ya tenían ahí su explicación del pase del Madrid a la final si al final se producía.

El segundo tiempo empezó justo al revés que el primero. El Madrid presionaba en el primer minuto la salida de la defensa alemana y forzó una cesión a su portero, que cometió un error gravísimo dejando pasar el balón por debajo de su pierna. Benzema lo aprovechó para marcar el 2-1. El error de Ulreich, como el de Rafinha en la ida, han sido decisivos en la eliminatoria. En fútbol todo cuenta, también aprovechar los errores que comete el rival, ¿o acaso renunció la Juve a que le sumasen el gol en el que a Navas se le escapó el balón como si fuese un besugo?

El 2-1 nos aseguró que no habría prórroga. El Bayern estaba a 2 goles de la clasificación, y conforme avanzase el cronómetro la empresa se le haría un Everest. Pero no tardó en marcar James (la maldición del ex). Un gol parecido el primero: un rechace cae en botas de un jugador de rojo y marca. Keylor debería haber tapado su palo. El empate hizo que la última media hora el Bayern asediara nuestra portería de todas las formas posibles. Colgaban balones, tiraban de lejos… Keylor Navas hizo tres o cuatro paradas de mérito, demostrando otra vez que le va mejor cuando le tiran mucho a puerta, como portero de un equipo menor. Eso en el Madrid no sirve. A todo esto, el Madrid intentaba sentenciar marcando en alguna contra, sobre todo desde que entró Bale al campo, aunque el galés anda lejos de su mejor momento, sobre todo anímico. . Casemiro, que había entrado por Kovacic, ayudó a defender el resultado. El Madrid aguantó, sufrió y  se clasificó.

Tras un partido en el que el rival fue mejor, cuando pitó el árbitro, los utilleros del Madrid sacaron de una caja camisetas con un 13 serigrafiado. Estaban preparadas, más allá de que nos visitase el Bayern. Porque como dijo Benzema en zona mixta, una vez en la final el Madrid no la juega. La gana. Esa altanería madrileña algún día nos costará cara, pero hasta entonces que nos quiten lo bailao.

 

 

Bayern Munich 1 – Real Madrid 2. Nuestro estilo es ganar.

1 NAVAS

2 CARVAJAL       4 RAMOS      5 VARANE      12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC           8 KROOS

17 VÁZQUEZ         7 RONALDO            22 ISCO

  • 20 ASENSIO x 22
  • 9 BENZEMA x 2
  • 23 KOVACIC x 14

El Real Madrid sacó un extraordinario botín del Allianz Arena de Munich. Visitar ese campo solía ser como ir al dentista, pero ahora se nos da casi tan bien como el Calderón. Las tres últimas visitas se han saldado con sendas victorias, con un global de 2-8 en goles. Podemos ganar incluso sin merecerlo, como esta noche. El Bayern nos ha tenido contra las cuerdas en buenas fases del partido, pero al final, dos directos a la mandíbula alemana nos han traído la victoria.

El partido empezó con un extraño XI del Madrid. Vázquez era la principal novedad en una alineación un tanto asimétrica, pues no había quien compensara la balanza en la banda contraria, siendo Isco interior y no extremo. Precisamente el malagueño sufrió en el primer minuto una entrada de Boateng merecedora de mayor sanción. En ese lance se lesionó en el hombro el de Arroyo de la Miel, que fue sustituído en el descanso. Cinco minuto después se lesionó Arjen Robben. Qué recuerdos.

Empezó mejor el Bayern pero el Madrid se desperezó poco a poco, sobre todo cuando Modric empezó a tocar el balón. Pero cuando mejor estábamos, marcó el Bayern por medio de su buen lateral derecho, Kimmich, que aprovechó la autopista que existe normalmente en nuestro flanco derecho. El gol, otra vez, demostró que nuestro portero no es propio de nuestro equipo. Luego paró alguna, sólo faltaría, pero en todos los partidos compromete al equipo.

El gol nos sentó como a mí el tequila. El Bayern comenzó a apretar más y más y el Madrid daba tumbos sobre el verde. Cayó un balón llovido al borde del área y Marcelo empaló una volea ganadora. Fue como si se nos apareciese el fantasma de Anelka, que el 9 de mayo de 2000 marcó un cabezazo en esa misma portería cuando caían chuzos de punta. Un golazo que llegó en el mejor momento, al filo del descanso.

La reanudación nos trajo a Asensio sobre el césped. El mallorquín se pegó a la línea de cal izquierda y equilibró el equipo. Era un partido grande, así que Marco dejaría su sello. En una contra tiró una pared con Vázquez y definió como lo hacen los buenos, dando un pase a la red que el portero no pudiese cazar. 1-2.

La última media hora nos mostró a dos equipos agotados. El Bayern sólo metía miedo a balón parado, y el Madrid no sabía si aguantar el buen resultado o ampliar el marcador. Marcó Ronaldo, pero el gol fue anulado por mano previa. Benzema, que salió por Carvajal lesionado, tuvo la ocasión más clara. En los últimos 10 minutos el Bayern asedió como suelen hacerlo los grandes en su campo, pero un inconmensurable Ramos sostuvo la defensa, en la que Lucas Vázquez hacía de improvisado lateral derecho.  Así que, dentro de seis días, defenderemos un excelente resultado en el Bernabéu. Qué largos se van a hacer…

Málaga 1 – Real Madrid 2. Amistoso en primavera

Isco, excusándose por marcar de falta

1 NAVAS

2 CARVAJAL          4 RAMOS           3 VALLEJO      15 THEO

14 CASEMIRO           23 KOVACIC

17 VÁZQUEZ           22 ISCO          20 ASENSIO

9 BENZEMA

  • 24 CEBALLOS x 23
  • 21 MAYORAL x 22

Dada la actuación en liga del Madrid este curso, los partidos que restan hasta que el campeonato finalice tienen un tufillo de torneo veraniego. El Madrid tienen los ojos puestos en la Copa de Europa, donde está a tres partidos del título, y da la sensación de que el liga le da igual ser 2º, 3º o 4º. Gana los partidos jugando en tercera, como ocurrió en La Rosaleda. El Madrid se presentó en el campo del Málaga sin Modric, Ronaldo ni Bale. Tan poca chicha tenía el partido que hasta Ceballos jugó un rato. En ese poquito tiempo volvió a demostrar que es inexplicable que ZZ no lo use más.

Curiosamente, la alineación que dispuso Zidane hizo que Isco jugase en la posición donde más rinde: el centro de la media punta en el 4-2-3-1 . Con dos escuderos por detrás el malagueño apenas tiene que esforzarse en defensa, y cuando recibe tiene opción para jugar en ambas bandas y en punta. La consecuencia fue un partido majestuoso, coronado con un gol de libre directo y una asistencia. Cuando fue sustituido, el público que un día fue el suyo le dedicó una ovación cerrada.

El gol de Isco es el segundo del curso de falta en toda la liga. El primero lo marcó Asensio en la jornada 2. Es increíble que dichos lanzadores no lo sean de forma más frecuente; lamentablemente Ronaldo o Ramos suelen usar sus galones en perjuicio del equipo cuando hay que ejecutar un free kick

Pese a que el resultado parece corto, el partido nunca peligró. El Málaga, que marcó en el último minuto del descuento,  sólo pudo marcar otro en el primer tiempo,  tras un fallo grosero de Casemiro – el brasileño anda gris estos días – que Navas desbarató. Y, como todo el año, si el 9 del Madrid tuviese un mínimo de efectividad de cara a portería, hoy hubiese marcado dos o tres goles. Benzema no lo tiene. Tuvo su momento, pero ya no puede ser jugador del Madrid. Por cierto, el “sutil toque al balón” previo al segundo gol no es sino un arabesco innecesario.

Real Madrid 1 – Juventus 3. Al borde

1 NAVAS

2 CARVAJAL       3 VALLEJO      5 VARANE       12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                              8 KROOS

22 ISCO

11 BALE          7 RONALDO

  • 20 ASENSIO x 14
  • 17 VÁZQUEZ x 11
  • 23 KOVACIC x 10

Cuando campeaba el 0-3 en el marcador y la Juventus tenía más opciones que el Real Madrid de estar en bombo de semifinales pensé en lo poco afortunado que había resultado el título que puse a la crónica del partido de ida. “Asunto resuelto”. Resuelto por los cojones, sí.

Comenzamos el partido de la peor manera posible, encajando en el minuto 2. Imagino que Zidane pensó en que la Juve querría dominar y alineó a Bale y Ronaldo en punta para aprovechar su velocidad. Isco, en posición de enganche, les lanzaría balones al espacio como un quaterback. Una línea de tres centrocampistas detrás y la clásica defensa de cuatro. El imberbe Vallejo, casi inédito este año, jugó de titular por las bajas de Nacho y Ramos. No cometió errores de bulto, pero el pobre pareció saturado. Algunas veces sus compañeros no le pasaban el balón por no comprometerle. Era como tener uno menos para sacar el balón.

El primer gol llegó con un remate de cabeza de Mandzukic, que aprovechó su envergadura para saltar más que Carvajal y marcar de cabeza un centro franco que llegó, como tantas veces, desde el lado que debiese defender Marcelo. El primer gol no nos metió el miedo en el cuerpo: la ventaja aún era magra. El Madrid empezó a tocar, con Modric e Isco conduciendo con maestría. La sensación entonces era que el empate llegaría pronto. Pudo marcar Bale, pero falló ante Buffon y despiés ejecutó un taconazo propio de un marciano. El de gales necesita un milagro para jugar el año que viene en nuestro equipo. Su sustitución de ayer en el descanso parece una condena definitiva: a nadie le pareció mal.

Llegó el gol, marcado por Isco. Muy parecido al que marcó al Atleti el año pasado en semifinales. El árbitro anuló el gol por orsay, que si lo hubo fue por el pelo de una gamba. Si el trencilla tenía intención de ayudarnos como insinúan los lloricas podía haberlo hecho entonces y no esperar al 93. El Madrid dominaba pero no marcaba. La falta de gol, que tanto daño ha hecho este curso, pareció reaparecer en el peor momento. Da la sensación de que sólo Ronaldo puede marcar. Tiró Kroos desde el borde del área, pero rebotó en un defensa. Tuvo Isco un mano a mano que desbarató Buffon. La Juve se limitaba a cargarse de amarillas, patada tras patada. Pensé que un gol del Madrid o una expulsión bianconera daría carpetazo al partido. Pero en el 36′ llegó el 0-2, un calco del primero, aunque el remate era más flojo y mal colocado. Navas debió haberlo parado. El Madrid es un equipo – como el Bayern, como el Barça, como el City … – en el que cada posición la ocupa un jugador Top 5.  El portero del Madrid no está entre los 20 mejores del mundo. Alguna para, sólo faltaría, pero da la misma seguridad que un título de la URJC.

En el descanso la grada estaba lúgubre. El resultado era preocupante. Justo en el 45′ cabeceó Varane al larguero. Con el 1-2 nos hubiésemos comido el bocata con más ánimo, seguro. Comenzaba entonces la segunda mitad con una sorpresa mayúscula. Zidane movía el banquillo, y por partida doble. Bale y Casemiro dejaban su hueco a Vázquez y Asensio. El Madrid plantaba un centro del campo con cinco peloteros, una gozada para el fútbol de toque, pero encargaba a Ronaldo toda la producción goleadora. Durante un cuarto de hora seguimos buscando el gol, aunque también la Juve se estiraba. Y en el 60′ se apagó la luz. La Juve marcó el 0-3 y puso tablas en la eliminatoria en una jugada que puede marcar el futuro de Navas. El error fue grosero, se le escapó el balón como si fuese un besugo. Quedaba media hora y nos abocábamos a la prórroga, con el agravante de que Ahora un gol blanquinegro valdría doble. El Madrid se había metido en un lío morrocotudo. Después de 24 horas riéndonos de cómo la Roma había eliminado al Barça, andábamos cerca de protagonizar de forma negativa la mayor remontada de la historia del Torneo. Nunca un equipo locar había desaprovechado un 0-3 de la ida. Teníamos que marcar sí o sí impidendo a toda costa encajar un gol. Casi nada. La Juve dio un paso atrás, como si se tomase un respiro. El Madrid buscaba el gol, pero Buffon lo impidó de nuevo en un buen tiro de Isco. Asensio desperdició un libre directo. Se acababa el tiempo.

Se decretaron 3 minutos de alargue.

En el último de los 3 ocurrió la jugada del partido.

Centro al segundo palo. Ronaldo lo gana de cabeza y el balón cae a Vázquez en posición de remate franco. Cuando se dispone a rematar, Benattia le arrolla por detrás. En directo, el penalty es evidente. Se monta una tangana. Buffon, un portero legendario acostumbrado a despedidas dramáticas, ve la roja. Imposible no acordarse de la roja de Zidane en el Mundial 06, justo después de que Buffon le impidiese ser campeón del mundo.  Ronaldo coje el balón bajo el brazo y pasan más de cuatro minutos hasta que el penalty se ejecuta. En esos cuatro minutos el portugués tiene sobantesre sus hombros la responsabilidad de arreglar una noche que se había puesto azul oscura, casi negra. Higuaín dejaba su sitio a un portero de nombre impronunciable: Szczesny. Ronaldo respira, el Bernabéu toma aire.

Gol.

El penalty fue un pepinazo que entró cerca de la escuadra. Los italianos se morían de rabia, habían remado y morían en la orilla. Apenas hubo tiempo para colgar un balón al área blanca. En el minuto 100 acabó la eliminatoria de cuartos de final más emocionante que se recuerda. En mi cabeza sonaban las fanfarrias del final de Rocky. El Madrid está en el bombo de semis por octavo año consecutivo.  El fútbol es maravilloso por lo impredecible que es.

Real Madrid 1 – Atletico de Madrid 1- Déjà vu

Este penalty se fue al limbo. Era el minuto 10

1 NAVAS

2 CARVAJAL         5 VARANE       4 RAMOS      12 MARCELO

8 KROOS                23 KOVACIC

17 VÁZQUEZ                                        20 ASENSIO

7 RONALDO         11 BALE

  • 9 BENZEMA x 7
  • 22 ISCO x 20
  • 10 MODRIC x 23

El duelo de esta liga en el Bernabéu entre los dos equipos de la capital ha sido un calco al que se produjo el pasado año, también en primavera. El Madrid se adelanta, el Atleti empata y aunque parece que los locales hemos dominado, también los rojiblancos han tenido alguna ocasión clara. No tengo claro que hayamos merecido la victoria, pero sí que su jugador más decisivo ha sido Jan Oblak, su portero.

Entre la imposibilidad de campeonar de ambos equipos y la colocación del derby entre los cuartos de final de la competición europea, el partido nació descafeinado. Zidane salió son sus mejores creadores de juego: Modric e Isco. Imagino que en su cabeza estaba concedecerles la última media hora de juego si el partido estaba por decidirse, como así fue. Lo que no entraba en nuestros planes era el otro cambio que hizo el entrenador galo.

El primer tiempo fue un monólogo blanco. Tuvimos el balón, pusimos el juego, atacamos una y otra vez – 11 corners – y acabamos con dos tiros al palo. Además Kroos fue objeto de un penalty evidente que se fue al limbo. Del Atleti sólo se recuerda una galopada de Diego Costa que Navas desbarató bien. El acoso del Madrid alcanzó su cénit en los minutos finales, con un disparo de Marcelo a la cruceta.

Cuando el partido se reanudó, por fin Ronaldo abrió la lata. Fue un buen remate, de primeras, a pase de Bale. Cruzó el balón lejos del alcance del fenomenal portero rojiblanco. Lo difícil estabe hecho, igual que hace un año, cuando marcó Pepe. Sólo había que aguantar un ratillo… pero no fuimos capaces. Apenas cuatro minutos después marco Griezmann aprovechando una duda de la defensa madridista. Parecía como si el gol blanco hubiese activado al Atleti, que tuvo un trozo bueno de juego y pudo marcar el 1-2 por medio de Koke, pero Navas estuvo bien. Entonces Zidane quitó a Ronaldo y sacó a Benzema. El estado de forma de ambos y sus opuestas rachas de cara al gol hacían de este cambio una locura. Cuando salieron Isco y Modric a ocupar las posiciones de interior – pasando el equipo al 4-3-3 volvimos a controlar el juego. Pero no llegó el gol. Lo rozó Ramos lanzando una falta, pero Oblak siguió luciéndose. Con tablas acabó la tarde, y el Barça frotándose las manos. Como el curso pasado. Un deja vu.

Juventus 0 – Real Madrid 3. Asunto resuelto.

1 NAVAS

2 CARVAJAL       5 VARANE             4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                                8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO                      9 BENZEMA

  • 17 VÁZQUEZ x 9
  • 20 ASENSIO x 22
  • 23 KOVACIC x 10

Ni los más optimistas pensaban en salir del Juventus Stadium con semejante ventaja. El Real Madrid ha decidido la eliminatoria en el partido de ida, ante el subcampeón europeo, líder de su liga local y clasificado para la final de Copa. El partido deja para el recuerdo el segundo gol del Madrid, una chilena de enorme plasticidad obra de Cristiano Ronaldo. Después de protagonizar miles de memes cada vez que intentaba marcar de esa suerte, por fin hoy consiguió marcar así. Lo hizo en la mejor competición posible y ante el mejor portero posible. Decía aquel que la constancia en los reveses dio el triunfo a los portugueses. Pues eso.

El partido se puso de cara nada más empezar. Tras semanas de debates absurdos acerca de si a Zidane le gusta Isco o no, finalmente vimos que el malagueño fue titular en un partido trascendental, igual que ante el PSG en el Bernabéu, con la BBC en plenitud. Tardó 3 minutos el de Arroyo de la Miel en dar la razón a Zidane. En ese tiempo fabricó una jugada en el carril del 10 para asistir a Ronaldo. La primera vez que Buffon tocaba el balón era para cogerlo del fondo de las redes. No está acostumbrado el mítico portero italiano a ese gesto, pues recibe muy pocos goles (en liga lleva una media de 0,2 goles encajados por partido).

El gol fue un directo en el mentón blanquinegro. Era el peor escenario posible: ahora tenían que atacar, lo que no entraba en sus planes. Lo intentaron con más corazón que fútbol, con Khedira como estilete e Higuaín como punta de lanza. Tuvo la Juve su momento en el partido al final de la primera parte, especialmente cuando una parada de Navas impidió el empate tras remate de Higuaín. Es cierto que también pudo marcar el Madrid en ese rato mediante un chutazo de Kroos que hizo vibrar el larguero.

Durante el descanso pensé que otro gol del Madrid sería decisivo, mientras que si marcaba la Juve la eliminatoria seguiría en el larguero. Zidane hizo el primer cambio quitando a Benzema – que un día más fue intrascendente – y sacando a Lucas Vázquez. Salvo con su compatriota Karim, Zidane está demostrando en sus acciones una ecuanimidad lejana al politiqueo de otros entrenadores que han estado en el banquillo. Sería el minuto 60 cuando el balón llegó a Carvajal, que subía por su banda. Templó el balón y Ronaldo acudió a su cita con la historia. La chilena que marcó acabó con el partido y con la eliminatoria. La afición local rompió a aplaudir al rival, demostrando señorío y elegancia. Ese gesto les engrandece, como cuando el Bernabéu aplaudió a Ronaldinho en aquella aciaga tarde.

Tras el gol, Dybala fue expulsado por patada en el estómago a Carvajal. Ahí si qué acabó todo. Con superioridad numérica llegó el 0-3, obra de Marcelo tras pase de Ronaldo. Pudieron llegar más: Kovacic estrelló otro balón al larguero y Ronaldo pudo completar un hat-trick pues marró una ocasión clara  a pase de Vázquez casi en el descuento. En cualquier caso y aunque hay que jugar la vuelta, no parece que la Juve sin Dybala sea capaz de dar la vuelta a la eliminatoria.